<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977</id><updated>2012-01-24T16:56:05.001-08:00</updated><title type='text'>URRAKATEXTOS</title><subtitle type='html'>Apéndice de Revista La Urraka. Textos especiales.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-2021916324264129558</id><published>2011-11-03T18:21:00.000-07:00</published><updated>2011-11-07T07:24:23.435-08:00</updated><title type='text'>Investigación de José Reyes Nolasco</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://nuevaurraka.blogspot.com/2011/11/la-historia-de-cuextecatl.html"&gt;Crónica de José Reyes Nolasco&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(continuación)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 94px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-UlIEHYFBj4o/TrNAhzv-ZAI/AAAAAAAAF0M/1m8NAF0c6jI/s200/cuextecatl-del-libro-de-josc3a9-reyes-nolasco.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5670947305360876546" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;convirtiéndose en rey, señor y caudillo tanto de la Huasteca como de las etnias de los Téenek, Pames, Nahuas, Otomíes, Tepehuas, y tal vez hasta de los Totonacos, prueba de ello que  su centro ceremonial, el nombre que lleva “Tah k´in” (Tajín o lugar de trueno) es en lengua Téenek. Según la leyenda de Cuextecatl cuenta que, cuando regresó del Calmécac desconoció a sus padres, estos  le preguntaban qué fue lo que lo hizo cambiar y decir que ya no tenía padres, les contesto que él se debía a alguien mucho mayor a todos los humanos, y ante la presencia de ellos se despojó del bonete o gorro cónico y les mostró su cabeza totalmente rasurada o rapada y comenzó a relatarles la experiencia obtenida en aquel Calmécac, donde días antes de su retiro, tuvo algunas premoniciones, en las cuales primero se vio en total desgracia buscando humillante, una mano amiga que le brindara ayuda, y le pidió a los dioses que le indicaran el camino de la verdad, pero ellos le respondían con acciones muy confusas que no le satisfacían por lo cual lloró enormemente, y se vio por años prisionero de grandes y poderosos guerreros, hasta el día de su muerte, cuando despertó estaba en un monte espeso y solitario con mucha hambre, allí solo encontró agua fresca y cristalina de la que bebió, luego comenzó a caminar sin rumbo fijo hasta que de agotamiento le dio tanto sueño quedándose dormido y comenzando a soñar nuevamente, que se vio lleno de felicidad, con un mundo de almas dichosas a sus pies, mostrando gran poder de espiritualidad, dominando en todo su origen al mal y a la muerte, su tercer sueño fue terrible sentíase atacado por feroces fieras, serpientes y seres monstruosos como Mictlantecuitl (Mictlan lugar de los muertos, técuitl oscuridad de la noche o sea, señor del país de los muertos y la oscuridad de la noche)que le dio tanto miedo, pero de pronto se le apareció su madre a la que había dejado abandonada, extendiéndole los brazos buscó su protección con los ojos llenos de lagrimas, se lanzo sobre ella pero esta se desvaneció y despertó con gran lamento, la cuarta noche soñó que se encontraba flotante en el cielo, alcanzando las estrellas, todos los astros, el cielo y las copas de los árboles, vio las almas agrupadas en parejas mostrando gran felicidad, pero de pronto vio esas almas desfallecer descendiendo cada una al inframundo y con ellas caer el también para luego despertar de ese suplicio, mas tarde volvió a quedarse dormido y vio un circulo luminoso que daba vueltas, dentro de este se hallaban muchos guerreros que luchaban a muerte despedazándose encarnizadamente se escuchaban horribles gritos ensordecedores de dolor, de ira y de espanto, atento a esta escena y preso de terror despertó nuevamente que no quería dormir jamás, pero el sueño lo vencía y otra vez mas soñaba, pero ahora con un hombre blanco que llegaba del mar, con su rostro lleno de quietud y de paz, con mucha fuerza y voluntad, con acciones llenas de honestidad, de entrega a su raza, con voz suave que sus palabras llevaban luz espiritual, para ser escuchadas con gozo y este castigaba el mal y vencía a la muerte, pero de pronto este ser emprendió su camino hacia el mar perdiéndose en las aguas. Que después en otro sueño, se quedo esperando en la orilla del mar su regreso, por mucho tiempo hasta que este volvió con ejércitos de hombres armados parecidos a él, pero su semblante había cambiado totalmente, era ya de aspecto cruel y frió, sus ojos reflejaban la muerte y lo que vio, les decía ¡padre, madre! como cruelmente los destruían y los mataban a todos juntamente con mis hermanos, aniquilando a pueblos enteros y entonces se me aparecieron los dioses, los cuales me recomiendan una vida pura y sana y así estar preparado para el día que esto suceda y poder salvar a mi pueblo, es por eso que ya no puedo llamarles padres, y desde hoy yo seré el caudillo que salve a mi raza.  Tiempo después lo tomaron cautivo los toltecas y fue sentenciado a muerte, pero antes de ser ejecutado conoció a Quetzalcóatl que abogo por él, siendo liberado y haciéndose muy amigos desde entonces, conociendo  la forma en la que había llegado hasta “Tollan” (Tula), pensó que se estaba cumpliendo la realidad de sus sueños, puesto que Quetzalcóatl era el hombre blanco que vino del mar, pero todo su destino cambio totalmente, cuando tuvo una reunión mejor conocida como “Tlacualli mayahuale” (comida de los bocoles o banquete de Mayahuel) “Mayahuel” (también se asocia a la palabra “Mayanaliztli” que significa hambre), reunión con la intención de colocar maderos en  las partes más altas de los pueblos, en forma de cruz para protegerse de los demonios, reunión que se efectuó en el reinado de Cuextlán (1088)  hoy Tepetzintla entre varios señores, patriarcas, sacerdotes, y caudillos, y para festejar por iniciativa de Quetzalcóatl ll, tomaron cuatro guacales de pulque (4 numero sagrado), Cuextecatl fue tentado por “Tezcatlipockle” (espejo humeante) y se bebió unos de mas, para después desnudarse y causar desfiguros, que según inconscientemente abusó de la princesa “Xochitl” (florecita), la hija de “Papatzin” (quien descubrió la manera de extraer el agua del maguey o pulque en años anteriores) y por lo que cuentan “que Cuextécatl bebió néctar en las manos de la diosa” pero después que se dio cuenta de lo que había hecho le dio tanta pena, pues esta acción hizo que perdiera su sacerdocio y desnudo empezó a correr de Cuextlán (Tepetzintla) hasta pantlan (Pánuco) y el jefe guerrero “Tlayolo” (Corazón de tierra) con sus acompañantes lo siguieron y para que no se sintiera tan mal, también se desnudaron corriendo detrás de el, hasta llegar a la región que hoy en día se conoce como Pánuco, donde formó la nueva Huastecapan, no sin antes a su paso agarrar otra borrachera donde perdió su cetro o bastón en un lugar que le  llamo “Tancuayalab” (canoa o balsa con el bastón del soberano) dentro de esta zona, fundó también el pueblo de “Tamuin” (víboras o serpientes, también puede ser remolino de agua) o “Tamuianchan” (país de muchas víboras) que tomo como capital temporalmente antes de llegar a Pánuco.  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;         Papatzin después del banquete de Mayahuel, le obsequio pulque y a la ex-doncella Xóchitl, al soberano “Tepalcatzin” (reycito o emperador), octavo rey tolteca, hijo del rey “O-Mitl” (el huesudo), el soberano Tepalcatzin saboreó el licor pero le dio más preferencia a la ex doncella que tuvo un hijo al que puso el nombre de “Meconetzin” (hijo del pulque de maguey) a pesar de que fue hijo ilegitimo o sea, hijo de Cuextecatl, lo nombro rey, cambiándole el nombre por el de “Topilzin”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;            Allá por el año de 1115, Cuextecatl murió en Pánuco antes de la destrucción de “Tollan”o Tula y como era rey o señor, el  caudillo se le llevó a enterrar en andas de oro rumbo a “Tamal kak” (otro mundo).  Andas: tablero con dos varas para llevarlo en hombros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;           Cuextecatl quien habito en un lugar que se conocía como reinado de Cuextlán o Cue-kú, donde vivían todos los nobles en compañía de su rey, lugar ubicado entre Tecomate y Apachicruz, a la altura del Km. 15 al 19 de la carretera Alazán-Tantoyuca; Tenían una organización militar muy poderosa que pudo tener hasta cinco mil guerreros comandados, por el valeroso “Tlayolo” (corazón de tierra) y habitaban en las faldas del  “Texixtepetl” (cerro donde se ponen huevos), donde tenían un dominio total de la zona aunque se ayudaban de varios vigías en lugares estratégicos, a este lugar que tiene más de cuarenta pirámides por explorar le nombran “Tlacotlaly”(centro o mitad de la tierra); La ciudad de Tamoanchan estaba cerca de Piedra Labrada y fue destruida para la construcción  de la presa El Moralillo, la rodeaban una cordillera de aldeas en forma circular, desde “Tlacolulam” (medio infierno), “Tlachipohuac” (Tierra Blanca), Apachicruz, “Tezitlal” (estrella de piedra), “Pocletlan” (El Humo), Copaltitla, Xilitla, Campechana, Toteco, San Pedro, El Llano, Zacamixtle, Eluicaktepetl, Tamalinillo, Xilitla-Coyote, La Laja, La Loma, Juan Felipe, Atlzalan, Moyutlan, Tzapotitlan, La Guasima, Cuámanco, Corral Falso, Tenexco , Tenango, Chalingo, Tecomate, El Xúchitl, la Peña, Monte Verde, San Pedro o Dr. Liceaga pero las que tienen más relevancia histórica son las que se encuentran en la rivera del rió Moralillo o Buena Vista, como Xilitla donde están en un rancho ganadero dos pirámides casi descubiertas a las que llaman “Pool-nel´ha” (El altar), Cuachilotitla, la Cuchilla, Guaxapoco, Piedra Labrada y Juan Felipe, el Gallo hasta llegar a Tzicóatl (hoy San Isidro y Dr. Montes de Oca mejor conocida como Xicóac o hacienda de Zicuate (Álamo), toda esta zona estaba  habitada por los plebeyos que se dedicaban a la agricultura, la recolección de frutas, la caza, la pesca, la alfarería y la escultura para poder mantener al gran Imperio de Cuextlán, que fue abandonado por Cuextécatl después del banquete de mayahuel, apoderándose los Toltecas desde Tollan del mando de Cuextlán a través de un sacerdote llamado Papatzin  abuelo del rey tolteca Topilzin, tenia este nuevo monarca el cabello crespo en forma de tiara, así comenzó a realizarse la profecía de Quetzalcóatl, el rey era bueno al principio pero se hizo vicioso y de mala conducta y muchos nobles y sacerdotes lo imitaron.          &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 150%; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;          Estallo una revolución y con ella la ruina del imperio de Tollan o del pueblo Tolteca. Apareció tal como en la profecía de aquel entonces,  un colibrí con espolón de gallo. El cual trajo la desgracia pues se desataron torrenciales aguaceros, huracanes que acabaron con todo y si esto no fuera suficiente, vino una época de cruel sequía que acabo con el resto del poder Tolteca, llegaron las enfermedades que continuaron arrasando vidas y por último la invasión de los chichimecas, hombres bárbaros que hicieron que terminara la historia Tolteca en 1116, los chichimecas tribu o cultura que respetaba demasiado al rey Cuextecatl como su aliado, pero al saberse ya muerto este, se acabó el respeto hacia el pueblo huasteco que por muchos años fue su aliado y fue sometido salvajemente a base de la fuerza guerrera.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-2021916324264129558?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/2021916324264129558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/11/convirtiendose-en-rey-senor-y-caudillo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/2021916324264129558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/2021916324264129558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/11/convirtiendose-en-rey-senor-y-caudillo.html' title='Investigación de José Reyes Nolasco'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-UlIEHYFBj4o/TrNAhzv-ZAI/AAAAAAAAF0M/1m8NAF0c6jI/s72-c/cuextecatl-del-libro-de-josc3a9-reyes-nolasco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-8940989797313464564</id><published>2011-02-14T13:52:00.000-08:00</published><updated>2011-02-14T13:54:29.074-08:00</updated><title type='text'>Ensayo de Leo Castillo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Dinero y poesía&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Boswell, en su celebérrima Vida del doctor Johnson, a propósito del tratado de Rousseau sobre la desigualdad humana, que Mr. Dempster había opinado que “las ventajas de fortuna y abolengo no significaban nada para el hombre ilustrado.” Y Johnson: “en la sociedad civilizada las ventajas exteriores nos hacen más respetados (…) En la sociedad civilizada el mérito no os servirá tanto como el dinero.” Y proponía este ejercicio: “Salid a la calle, y dad a un hombre una conferencia sobre moral, y a otro un chelín, y ved cuál os brindará mayor respeto”, para concluir con esta amarga confesión: “Cuando andorreaba por las calles de esta ciudad, y era muy pobre, yo era gran defensor de las ventajas de la pobreza; pero al mismo tiempo lamentaba mucho ser pobre.”&lt;br /&gt;   En este instante de mi vida, habiéndome entregado a la búsqueda de la belleza y la sabiduría en la medida de mis exiguos recursos, despreciando los bienes materiales, he venido a preguntarme si existe algo que no pudiera haberme granjeado el dinero, la gloria literaria incluso, y si no habría podido ahorrarme tantos quebrantos, miseria y el irrespeto de parte de los parientes de mis amantes, y ciertamente, de haberlo, no doy con ello, y antes he llegado a la certeza acre de ser la pobreza sumo mal y suma de todos mis males. ¿Me cabe acaso alguna duda del imbatible orgullo de mi madre si me viera triunfar, es decir, hacerme rico, sea cual fuere mi papel en el teatro del mundo? En cambio ¡cuánto me cuesta sostener esa inquisidora resignación en sus ojos!&lt;br /&gt;    Por su parte estima Horacio: “En verdad, el oro es un rey que nos proporciona crédito, esposa rica, amigos, alcurnia, belleza y hasta el amor y la elocuencia dispensan sus favores al opulento”, aserto que resume Quevedo en el estribillo de su letrilla Poderoso caballero es don Dinero. Pero permítaseme in extenso seguir a Horacio: “El poeta rico en hacienda y capital puesto a interés, reúne a los aduladores en su casa con el aliciente de las dádivas, como el pregonero concita a las turbas para pujar en la almoneda.  Si además está en situación de ofrecer un suntuoso banquete, salir fiador de un amigo pobre y sacarlo del atolladero de un pleito ruinoso, ¿será maravilla que no sepa distinguir entre el falso y el verdadero amigo? No constituyas en juez de tus escritos al que rebosa de alegría por las mercedes que le has hecho, o las que piensas hacerle en adelante; pues gritará: ‘¡Magnífico, bravo, soberbio!’ Hasta palidecerá y dejará correr las lágrimas de sus ojos, saltando y haciendo temblar el suelo bajo sus pies. Como los aquilones que lloran en los cortejos fúnebres dicen y hacen mayores extremos que los de veras afligidos, así el adulador aplaude mucho más que quien elogia sinceramente.”&lt;br /&gt;   Si la simonía es un grave pecado en el ámbito judeocristiano, usurpar al poeta debiera tipificarse como delito. ¿Qué si, colocando un letrero de cirujano cardiovascular, y falsificando mi diploma, provisto de mi bisturí eliminó tres o cuatro cristianos la primera semana? ¿No me darán acaso cadena perpetua, y en otro país, pena de muerte? Seamos consecuentes, y metamos en chirona al que, mendaz, se dice poeta sin haber verificado las tenaces exigencias que tan sutil iniciación impone. Qué digo, ¡démosle cadena perpetua, colguémosle!&lt;br /&gt; Alguna noche he visto un hombre de éxito, profesional boyante, de carrazo y penthouse, desbarrar ante un público que celebraba cada necedad que leía, ovacionaban sus versos muertos. Había logrado reunir en verdad una notable concurrencia, entre la que se contaban médicos, abogados, académicos, algún periodista… Su presentador (y maldita la idea que de arte poética tiene), lo definió (¡ay, Apolo invicto!) como el padre de las Musas, ni siquiera el hijo; pero, ¿qué le importa a ese “poeta” el despropósito? No se cambiaba por nadie, puesto que el más reciente de sus caprichos de jubiloso jubilado gozando de una bonita renta, el de hacerse llamar poeta, estaba consumado. ¿Qué se le ocurriría ser la mañana siguiente a este frívolo asno cargado de oro, aparte de cagarse en Cátulo, en Villon, o en César Vallejo?&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;    Morir en la miseria no es, que yo sepa, el propósito de ningún poeta, y ni la pobreza ni la locura hacen mejor vate que el conocimiento y la aplicación honestos, aunque Demócrito excluya del Helicón a los poetas que tienen sana la cabeza; también que (y este es el extremo opuesto) “muchos de ellos descuidan cortarse las uñas y la  barba, se retiran a la soledad y huyen de los baños, creyendo alcanzar el nombre y la fama del poeta con negarse a poner en manos del barbero Licinio sus cabezas imposibles de curar con el eléboro que producen las tres Antirias”, para retomar a Horacio. El arte suscita la envidia de ese magnate que se eriza de espanto ante la pasión de un Van Gogh o el enigmático ministerio cuasi satánico de un Lautréamont.  La poesía, dijo un compatriota, tiene sus cuchillos. Escucho al más opulento de los poetas, hijo a su vez de un poeta opulento, declarar apesadumbrado ante el hostil resplandor de la verdad que “quien añade ciencia añade dolor.”&lt;br /&gt;   El artista en su humilde taller rumia ese pan ácimo que “la vida parva” en una civilización enteramente materialista le arroja despectiva. Más, ¡epa!, nadie sabe por qué rara operación ese pedestre alimento viene a ser como finísimo alpiste en tu pico de oro, poeta que transmutas tu dolor en exquisiteces estéticas para los aristócratas del espíritu.&lt;br /&gt;   Lector maldito (vid. Quevedo), ve tras tus monedas, mercenario, anda y vende tu aplauso; pero sabe, belitre, que hay una dignidad inalcanzable al ruin interés escuetamente mundano: la condición de miembro de “la ciudad de las ideas” de que habla Kavafis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-8940989797313464564?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/8940989797313464564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/02/ensayo-de-leo-castillo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8940989797313464564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8940989797313464564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/02/ensayo-de-leo-castillo.html' title='Ensayo de Leo Castillo'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-4936239676429228919</id><published>2011-02-13T07:39:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T07:52:31.200-08:00</updated><title type='text'>Cuento de Mirna López Baez</title><content type='html'>&lt;strong&gt;MUERTE DE LA MUERTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;(continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vela se apaga.&lt;br /&gt;La mujer corre abre un baúl viejo, las bisagras rechinan; saca algo de allí y lo deja abierto.El viento arremete contra la puerta y la abre de par en par. La brisa helada penetra en la cabaña. La anciana emite un quejido espeluznante, la mujer voltea y ve la figura vestida de negro en la puerta. Erguida, imponente, dominante. Ella la mira sin miedo, con una mirada penetrante y desafiante, en sus ojos hay odio y rencor. Sus miradas chocan. Se ven fijamente. Son dos titanes que cada uno desea su presa. La figura de negro avanza un paso, la mujer otro. De pronto…. La figura de negro se queda paralizada y la mujer sonríe, una sonrisa que es más bien una mueca de victoria.El viento sigue soplando. La mujer enciende un fósforo y rápidamente enciende la vela. La figura de negro ha soltado las cadenas y sólo se puede observar el brillo de sus ojos ennegrecidos como su misma alma.La mujer toma lo que saco del baúl.La figura avanza hacía la anciana quejumbrosa y la mira. Un hedor a vísceras podridas inunda la habitación.La anciana abre los ojos y despavoridamente la mira. Un grito silencioso escapa de su garganta es un NOOO que ensordece al mismo silencio; es una negativa ala figura vorazMientras la mujer toma el libro que ha dejado en el suelo, se coloca el rosario en el cuello y toma las cadenas que la figura de negro dejo en el caminar.La anciana agonizante observa a la figura, trata de ver su rostro y en su desesperación la figura de negro toma el rostro de la madre de la anciana, el rostro de su hermano, de sus amigos que se marcharon de este mundo hace mucho tiempo y la anciana los llama y la figura extiende su mano hacía ella. Las manos se van acercando una con la otra. La anciana desea tomar esa mano que hace tantos años no ha tenido, acariciar el rostro de su madre y conversar con esos amigos de la infancia que ya no están, es un deseo impulsivo y trata de alcanzar la mano de la figura. Las manos casi se juntan.La mujer sin que nadie lo note se ha colocado muy cerca de la figura, mientras los dedos casi rozan, casi se toman la una con la otra. La mujer hábilmente coloca las cadenas con candados alrededor de la figura de negro y los cierra, con una llave que saco del baúl viejo. La figura inmediatamente trata de zafarse; pelea con las cadenas y no puede quitarlas, tira de ella fuertemente, pero es inútil, los candados están cerrados. Los candados la han aprisionado, la figura es presa de ella misma, en su desesperación, emite un grito de dolor, tan desgarrador como la muerte, tan ensordecedor como doloroso.La mujer coloca a la figura encadenada en el baúl y la mira, en su mirada hay victoria, cierra el baúl y la tercera cadena en el suelo la toma y con ella rodea el baúl viejo y coloca el candado.La figura ha muerto. La anciana vuelve a la vida es impresionante como es el cambio de su aspecto agonizante a lozano.La figura de negro que era la muerte ha muerto, la mujer la destruyo con sus mismas armas. Yace ahora en el baúl para nunca más salir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-4936239676429228919?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/4936239676429228919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/02/muerte-de-la-muerte-continuacion-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/4936239676429228919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/4936239676429228919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2011/02/muerte-de-la-muerte-continuacion-la.html' title='Cuento de Mirna López Baez'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-3249136092202858597</id><published>2010-09-21T02:41:00.000-07:00</published><updated>2010-09-22T15:28:02.438-07:00</updated><title type='text'>Para conocernos un poco</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;(Continuación de la entrevista con Milcíades Arévalo)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En la Feria del Libro, en el stand de Sociedad de la Imaginación, por ejemplo, no se venden muchos libros que digamos. Entre nos, ese stand es de la Cámara Colombiana del Libro, pero me lo dan a mi para que le reciba los libros a aquellos autores que publican su obra por cuenta y riesgo, pero yo de alguna manera intercambio o regalo libros a la lata, o hago relaciones publicas entre los escritores; les ayudo a los que vienen de Montelíbano y otros de Fonseca y otros más allá de Arauca. Como nadie los conoce, procuro que entren en el redil y siempre encuentren en la Feria del Libro una mano amable, una palabra sincera, o un libro.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fueron esos años rodeado de novias?&lt;br /&gt;- No eran tantas. Al fin de cuentas uno es demasiado soñador, idealista y ante todo poeta, que es lo mismo. Aunque a decir verdad, hace ya varios años -no como ahora- los poetas no eran tan idealistas, trabajaban, sufrían, amaban, hacían grandes realizaciones. Por ejemplo, hoy ningún poeta tiene una fábrica de baldosines como Silva o como tantos otros escritores de Boyacá o Santander o inclusive Antioquia. Hoy los poetas son prácticamente una masa amorfa que no tienen dónde caer muertos porque aprendieron a que ser holgazanes era ser poetas. Pero conocí a muchos que trabajaban verdaderamente, como el caso de Jaime Jaramillo Escobar que vivía trabajando hasta muy tarde todas las noches. Naturalmente hablo de los que conozco, de los que verdaderamente trabajaban.&lt;br /&gt;- Pero…tú también fuiste multifacético…&lt;br /&gt;- Yo trabaje 13 años en un banco, 6 años en una agencia de publicidad, pero también hice instalaciones eléctricas en la Feria del Libro, vendí libros, tuve una librería en la Costa, cargué racimos de guineos en el muelle. Los poetas que hoy veo, andan con un librito debajo del brazo, esperando que alguien les de un desayuno. Claro que como te digo, no todos son así ¡Y no conozco a todos los poetas, ni más faltaba! Pero te respondo la pregunta anterior sobre las mujeres que siempre me rodearon. Estuve en su compañía, compartí sus sueños, les di alas a su imaginación, les desperté los instintos dormidos y muchas de ellas terminaron siendo unas auténticas fieras. Mi primera novia se llamaba Cielo, era un “cielote” de colita de caballo, rubia y alta como una palmera. Fue con la primera que tuve sexo y de la manera mas extraña, en un baño, contra un espejo. Después conocí a Argénida, una turca de ojos negros, reidora, sensual, feliz. Fumaba “calillas” (“calillas” son tabacos delgaditos que fuman las mujeres de la Costa con la candela dentro de la boca). Vivimos un año. Ella fue la que me quemó la biblioteca, de libro en libro... Yo tenía en aquel entonces una biblioteca muy grande y vivía en Barranquilla, pero estaba sin trabajo y salía a cargar guineo en el puerto. Un día, al regresar, la encontré quemando los libros y todo porque no teníamos gas ni petróleo y ella se puso a hacer arroz y para que no se apagara la candela; entonces la atizaba con libros de la mejor calidad, los más gruesos, que eran los que producían más calor. Después conocí a Azaria, una “sardina” que quería ser poeta, pero se casó con un señor y se fue a vivir a Puerto Rico. Conocí a Orietta a quien amé desde el primer momento, cuando tenia 14 años; me mostró sus poemas y me gustaron tanto, que le publiqué tres libros (Fuego Secreto, El Vampiro Esperado, Memoria de los Espejos) y cuando fue famosa nos convertimos en simples amigos. También estaba Mónica, con la que tuve una casa de cristal; Luz Ángela y Bertha, que eran compañeras de trabajo en el banco. La primera se quedaba acompañándome y cuando terminábamos la jornada, hacíamos el amor en un sillón de la gerencia. Cosa rara: casi a ninguna les gustaba ni la poesía, ni los cuentos. Por ejemplo: con la mujer de mis hijos nunca me entendí porque ella siempre consideró vulgares mis libros y los libros de mi biblioteca. Por eso digo que en esto del amor, hay cosas lindas y bellas, como también amargas y patéticas. Naturalmente que este es un inventario a medias. Sería mucho más extenso todo este repertorio del amor en el que yo he sido el único que ha llevado la peor parte porque he tenido que pagarlo muy caro, y todavía lo estoy pagando. El amor solo me dejó soledad. Y por eso trato de escribir en mis cuentos cuan intenso fue ese amor o esos amores, que no son imaginarios, sino que tienen una realidad, que yo vi crecer y morir.&lt;br /&gt;- ¿Por qué esa “manía” de regalar libros?&lt;br /&gt;- Me gusta regalar libros porque todo el tiempo no tengo para comprar flores. Sencillo, pero también si vamos al grano, yo te conté que en mi casa no había libros cuando yo nací ni mucho menos después. Mi padre era completamente analfabeto, pero era práctico en todo. Construyó la escuela donde yo hice mis primeras letras, y luego hizo un viaducto en el Ferrocarril del Nordeste, que iba de Bogotá a Belencito, entablilló bestias y hombres, trabajo en las minas de sal, constructor en diferentes empresas y también boyero en una hacienda. Mi madre era ama de casa, pero tenía tiempo para hacerlo todo. Fue la que me enseñó a leer y a valerme de todo, aunque nada teníamos. Quedé huérfano a los 6 años. Debido a eso, mi padre lo único que le importó fue ponerme en la escuela que él mismo había construido, pero en la escuela tampoco había libros. Y mucho más tarde cuando yo fui a vivir a Zipaquirá donde un hermano, tampoco había libros en su casa, ni mucho menos cuando vine a vivir a Bogotá. Mi hermano Haroldo apenas tenía unos cuantos libros, nada más.&lt;br /&gt;- ¿Te han regalado libros?&lt;br /&gt;- Sí. Muchos. En la casa de inquilinos donde yo viví en el Barrio Santa Fe, frente a la casa de León de Greiff, recuerdo que un chico que era checoslovaco, un día que fui a visitarlo porque estaba enfermo, me regaló el primer libro: América de Kafka. Ese día supe que la mejor las amistades importantes se construían con libros. Luego, Teresita, la hija de doña Tera, dueña de la pensión donde yo vivía, tenía entre sus más preciados tesoros La sembradora de lascivias que ella misma se había ido a comprarlo a San Victorino para mí. Cuando me lo pillaron, me lo quemaron. Por eso siempre me gustó comprar libros, para leerlos y después regalarlos. Sobre todo porque yo quería tener grandes amistades con gente que le gustara la literatura. Un día tú me diste una significativa cantidad de libros con la leyenda “Donación de Libros y Letras”; esos libros fueron a parar a otras bibliotecas del país que yo mismo regalé. Actualmente tengo como 5 cajas de libros para enviarlos a una Biblioteca de Valledupar, regalados. A muchos escritores y poetas cuando llegaban a mi casa (o mejor) cuando se iban, se llevan un libro que yo les he regalado. Cuando yo vivía en la Costa, en Barranquilla, tenía como 10 mil libros, muchos de los cuales quemó mi primera compañera, de la que antes te hablé y los otros, poco a poco los fui regalando. A Raúl Gómez yo le enviaba cantidades de libros a Ceretè y lo mismo hice con Soad Louis Lacka, y con Orietta y con Guillermo Martínez y Robinson Quintero, y en fin, a tanta gente que le he regalado libros, que si no los quemaron o si no los vendieron o si no los regalaron, deben estar en sus bibliotecas. También he tenido sorpresas. Una vez me invitaron a la Localidad de San Cristóbal a dictar una charla y yo les regalé libros míos con autógrafos incluidos, y después los encontré en la Carrera 7ª, en los puestos callejeros y tuve que comprarlos a 5 mil pesos cada uno. Eso debe suceder con frecuenta porque yo he encontrado libros en la calle dedicados a Roca, libros de otros amigos dedicados a Elisa Mújica y otras grandes figuras y yo claro, los compro por unos cuantos pesos. O como me sucedió una vez, por allá en la edición No. 7 de Puesto de Combate que salí a vender frente al Teatro Jorge Eliécer Gaitán y venía un señor de barbas y le ofrecí la revista y orondamente me dijo: “No, gracias. Yo no te la compro porque Milciades me la manda gratis”. Como te digo, yo regalo libros porque durante toda mi vida he tenido sed de lectura y porque quiero que otros también vibren y sueñen y escriban como los grandes escritores.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en un banco mientras los libros esperaban a ser leídos?&lt;br /&gt;- Trabajar en un banco no fue ningún problema, ni con los libros, ni con la vida, ni con las muchachas bonitas, ni mucho menos con las feas. Yo trabajé 15 años con un banco y ocupé los cargos de Jefe de Departamento de Información Comercial, Revisoría, Secretaría, Gerencia y finalmente me echaron porque ya no había más cargos para mi, ni yo era un experto financiero, ni mucho menos un relacionista público. Llegó una época en que los Gerentes y Secretarios debíamos ir de casa en casa, de oficina en oficina, buscando clientes, y la verdad es que yo si iba a buscar clientes pero casi siempre terminábamos hablando de libros, de mujeres o borrachos. Cuando comencé a trabajar en ese banco, para el florecimiento de esa empresa tuvo que ver mucho el narcotráfico, aunque hoy se laven las manos los dueños. Desde allí se enviaban cantidades de dinero para Tumaco, Riohacha, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Oír esa época lo que se daba en dinero era la “marimba” y para esos estaban los bancos, para lavar dinero, especialmente mi banco. No me sorprendió que un día un personaje de esos saliera en televisión con un parche en un ojo. Supe toda la vida que él había sido un pirata disfrazado de ejecutivo. Para matizar el ambiente te diré que los nadaistas también se metían mucho en eso de ser “mulas” y llevaban droga a los EUA... Recuerdo que a Elmo Valencia lo detuvieron en Panamá con su mujercita y otras “mulas” y estuvo pagando cana en EUA como 10 años. Yo le ayudé a abrir una cuenta en mi banco, sin ninguna referencia. Mucha de la plata tenía, pero como estaba preso en EUA, la mujer la fue sacando de a poquito y desapareció.&lt;br /&gt;- Pero hay una parte humana de tu trabajo en el banco…&lt;br /&gt;- El banco era un mundo que se agitaba constantemente. Yo no sé si tu te acuerdas que antes los bancos no tenían la seguridad de ahora. A mí me atracaron en la oficina del barrio 7 de Agosto y hubo como 5 muertos esa vez y yo, como siempre, salí ileso. Cuando algún cuento mío salía en El Tiempo, desde el gerente para abajo me preguntaban quién me lo había escrito, pero poco a poco se fueron dando cuenta que yo era escritor, que yo podía escribir sobre sus vida y me fueron ascendiendo en sus relaciones personales. Ya no era el pequeño empleado, el anónimo empleado que le miraba las tetas a la secretaria del gerente sino un escritor. Por eso me dieron permiso muchas veces para ir a Cuba, a Santo Domingo, España, Panamá y París. Yo conocí todas esas ciudades gracias a los permisos que me dio el banco, aunque, cómo es la vida, nunca me dieron viáticos. Había gente muy chévere, pero también había gente perversa. La gente chévere por ejemplo, nos invitaba a Cali, donde estuve junto con Daniel Samper Pizano dictando charlas sobre periodismo y todo porque el banco tenía un periódico, El cuadre, y allí, aunque nadie escribiera, escribía. Generalmente todo eso lo redactaba y lo corregía yo. Es más: a varios escritores los contrataron gracias a gestiones mías, no para que escribieran historias sino para que les enseñaran redacción y ortografía a las secretarias y en general a todo el personal. También la plástica se beneficio mucho allí porque muchos pintores fueron beneficiados ya que el banco se dio cuenta que tener una pinacoteca era importante y me contactaron para que yo ubicara pintores y a muchos de ellos les compraron cuadros. Desgraciadamente lo que el banco nunca compró fue libros. Sin embargo, cuando yo salía del banco por la noche, me reunía con Juan Manuel Roca y otros poetas en la cafetería Monteblanco, en la Calle 17 con Carrera 7ª. Allí nos emborrachábamos, bebíamos hasta las madrugadas, lo mismo con Evelio Rosero y otros escritores que hoy no parecen ser de este mundo. Y digo eso porque yo los conocí mucho cuando nadie sabía de ellos, cuando nadie daba un centavo por ellos. Cuando la gente del banco se dio cuenta que yo escribía, lo que más rabia les daba no era que yo apareciera en los periódicos de vez en cuando y que ellos no podían hacer lo mismo. Esa gente de los bancos, la mayoría de empleados son pequeño burgueses que quieren tenerlo todo y no les importa a quién tengan que enlodar para que los asciendan.&lt;br /&gt;- ¿Hubo gente así?&lt;br /&gt;- Si y eso sucedió con uno de mis jefes quien le dio por hablar pestes de mí, a decir que yo me la pasaba escribiendo y comenzó a pasarme memorandos, hasta que se rebosó la copa y me retiré dignamente en 1987, para ser exactos. Son muchas las historias que yo podría contarte…Perdona mi tristeza como decía César Vallejo.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasó con Cielo, Orietta, Bertha?...&lt;br /&gt;- Todas las mujeres que han pasado por mi vida, algunas han hecho cosas célebres y otras no tanto. La primera de ellas fue Amalia, cuando yo era niño. A ella le gustaba bañarse desnuda en un río que pasaba cerca de mi casa y que era tan cristalino y puro como en ninguna otra parte del mundo. Un día fui con ella al Cruce de los Vientos a traer agua bendita para su mamá y como era un día de mucho calor, ella decidió bañarse en la pila del agua bendita el pelo, la cara, el cuello y el pecho, pero llegó el cura Ruperto y la pilló haciendo esas cosas y la sacó de la iglesia a fuete. Ella, en todo caso, con el tiempo se casó con un señor muy importante de la vereda y tuvo muchos hijos y todos fueron modelos. Modelo en el hogar, en el colegio, en la familia. A Sofía la conocí en Zipaquirá cuando yo estudiaba en el Colegio Nacional. Ella era de lo más linda, pero su papá era el matón del pueblo y lo único que hizo cuando ella cumplió 18 años, fue casarla con el chico más rico del pueblo. Fue una historia muy hermosa porque en esa época yo era acólito y entraba a todas las casas del pueblo. Y de tanto entrar en la casa de Sofi, un día me descubrió todos sus secretos. Inclusive yo fui el acólito cuando ella se casó. Después me vine a Bogotá a estudiar y conocí a Teresita, a Cielo, a Amparo, Argénida. A todas ellas las describo bastante bien en El oficio de la adoración.&lt;br /&gt;- ¿Siempre han sido ellas protagonistas de tus libros?&lt;br /&gt;- En casi todos mis libros he descrito mis amores, las mujeres que amé, la que significaron algo en mi vida. Si me preguntas por Orietta, para mí es la que mejor escribe poesía erótica, y creo que en Colombia, ninguna, ninguna poeta llega a las alturas que ella toca, porque es única. Lástima que este país de devoradores y antropófagos casi nadie se de cuenta de lo que ha sido Orietta en la poesía colombiana. Marcela, otra de mis novias, tú la conociste en la Feria del Libro, fue casi un sueño para mí, porque desde que leyó El Oficio de la Adoración en 1988, se enamoró de mí y sólo tuvo ocasión de decírmelo en 1995, cuando cumplió 20 años. Ella terminó siendo una actriz famosa. 20 años me parece la edad más hermosa de la vida, inclusive ella ilustró con su cuerpo varias portadas de Puesto de Combate. Y en mi libro Manzanitas verdes al desayuno, la portada la ilustra mi más reciente amor: Angélica. Y curiosamente tiene 20 años y estudia periodismo en la Central.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue la vida de El Cuadre?&lt;br /&gt;- El Cuadre era un periódico de Bienestar Social del Banco; allí hacíamos una especie de periodismo cultural y social como toda empresa. Teníamos corresponsales en todas las ciudades y cada sucursal enviaba sus artículos. Yo me encargaba de redactarlos para que se vieran un poco más literarios sin perder la esencia social, cultural y deportiva. Con las demás oficinas hacíamos una especie de campeonato y yo me encargaba de hacerles la corrección de estilo. Inclusive una vez fuimos con Daniel Samper Pizano a Cali y estuvimos como 5 días. Él nos dictaba charlas sobre periodismo y de paso sacaba a darle solecito a su mujer. Yo me encargaba de tomar las fotos; siempre he tomado fotos, tanto de las actividades sociales como de las deportivas. Además de eso, muchas veces y durante varios años participé en los campeonatos de caminatas, atletismo y otras actividades. Todo eso sucedió mientras duré en el banco y mientras me duraron las ganas, las cuales me fueron quitadas por Gonzalo Arango, Jaime Jaramillo y Héctor Rojas Herazo.&lt;br /&gt;- ¿Qué sucedió?&lt;br /&gt;- Una vez que salimos de “El Cisne”, nos fuimos a llevar a una amiga a La Soledad. Y pasando por debajo del puente de la Calle 26 con Avenida Caracas, se nos varó el carro. Dijeron que era gasolina y yo me bajé a tanquear, con tan mala suerte que asomó un carro por debajo del puente y ¡tras! La gasolina salio volando y yo quede empapado, con una pierna en las costillas, vuelto polvo... Recuerdo que entre todos me llevaron a la Clínica San Pedro Claver y allí estuve como dos años enyesado. Hay un cuento que se llama “Juegos de azar”, en Manzanitas Verdes para el desayuno que relata esa cosa y cómo sufrí, tanto, que hasta fui perdiendo a la mujer (claro que ella nunca ha sido mi mujer porque si lo fuera, hoy viviríamos en un idilio. Ella vive en Girardot y yo aquí en Bogotá trotando, dándole vueltas al mundo). En todo caso, El Cuadre siguió funcionando, y como no había más cargos para mí, me iban a mandar a trabajar en la revista Credencial, pero como debía renunciar al Banco, preferí retirarme del banco y también de la revista. Eso fue en 1987.&lt;br /&gt;- Pero haz trabajado en muchos lugares…&lt;br /&gt;- En cantidad de cosas, como de electricista en la Feria Internacional de Bogota, vendedor de libros en la Feria del Libro, corrector, publicista, fui director de arte en Publicidad Sancho, donde tenía que corregirle los textos a los creativos. Allí trabajé 6 años. También fui Asesor Cultural de la Casa de la Cultura de Montería. También monté una obra con el Teatro Taller de Colombia “El jardín subterráneo”; y con el grupo nos fuimos a recorrer Europa. Presentamos mi obra en toda España, y también en las Baleares, en Palma de Mallorca y en las calles de París. Mi vida ha sido un viaje, un cuento, una novela, algo fantástico, aunque claro, con miles de privaciones, pero pienso que eso es la vida, un “cuento narrado por un idiota” como dijo Hamlet.&lt;br /&gt;- Cuéntame cómo era la vida en “El Cisne”…&lt;br /&gt;- Cuando yo conocí Bogota, era una ciudad luminosa, la gente se amaba de una manera tan romántica que me parecía que estaba en otro país y no en Bogotá. Poco a poco el cielo se fue oscureciendo y la gente de por sí, se volvió hipócrita y pecadora. En 1957, yo salía todas las tardes a recorrer la Séptima y podía ver toda esa belleza, ese sol esplendoroso cayendo sobre la ciudad. Las muchachas usaban las faldas largas, los señores con sombrero y paraguas y hasta bufanda. No parecían de este mundo ni de Bogotá tampoco. Existían los griles, los cafés, las tabernas, los arrabales. Los arrabales estaban fuera del perímetro de mi visión, pero en esos paseos por la Séptima uno podía ver a toda Colombia, conociendo esa ciudad de humo en la que por sus calles transitaban los troles y unos buses antidiluvianos. Había muy pocos “gamines”, no había tantas rejas como hoy. Los almacenes del centro mantenían la luz encendida hasta altas horas de la noche y en las vitrinas se exhibían las modas de París o de Londres o de Fontibón, pero en todo caso, había vitrinas repletas de cosas. Las calles de por sí, estaban iluminadas, tan iluminadas que uno podía pasear por la Séptima hasta después de ver la última película, es decir, había matiné, vespertina y noche. Los cafés, que eran donde se reunían los poetas como “El Automático” o “El barco”, que quedaba frente, “El Club Lester”, todo eso tenía tanta vida, que a uno le daban ganas de pasear toda la noche en sitios como esos. También existían los restaurantes italianos, entre ellos “El Cisne”, que era un lugar donde vendían pastas y vinos y allí estaba toda esa gente que escribía, más exactamente los nuevos, es decir, los “Nadaistas”, los que querían sobresalir con un poema, los escritores que comenzaban, los ya consagradas, todos ellos querían estar en “El Cisne”, compartiendo una cerveza, una pasta o un tinto. Era divertido y alegre ese mundo. Quedaba donde hoy está el edificio Colpatria. Por todo ese sector abundaban los toreros, los poetas, los vagos, los gamines, las vampiresas de la incipiente televisión colombiana como Rebeca López, Lida Zamora y Alberto Granados, todos ellos pasaron alguna vez por allí. La “Terraza Pasteur” existía, pero no era un sitio importante como lo es hoy. Cuando inauguraron ese edificio tan espantoso, el lugar se volvió insufrible pues solamente se reúnen los marihuaneros y ladrones que pululan por la Séptima.&lt;br /&gt;- ¿Allí conociste a Gonzalo Arango?&lt;br /&gt;- Si, lo conocí un poco más, porque yo lo había conocido en Santa Marta. Estuve varias veces con Gonzalo Arango, con Javier Arango Ferrer, con Héctor Rojas Herazo y con mi compadre Jaime Jaramillo Escobar; también se la pasaban allí Jaime Osorio y Jorge Bejarano que hacían cine o hacían los primeros pinitos para hacer cine. No íbamos todos los días. Yo por esa época- y hablo de 1968, 69 y 70-, era empleado del Banco. A la salida me reunía con Jaime y con otros poetas, buenos unos y malos otros. Yo pasaba desapercibido, porque sencillamente era Milciades Arévalo, un empleado de banco. Siempre han desdeñado a los empleados de los bancos porque creen que ellos no leen, ni respiran, ni sueñan, sin embargo no era así. Ya para entonces yo había escrito varios cuentos en El Espectador, gracias a Guillermo Cano, que fue quien primero publicó una obra de teatro: “Bajo la Luna todos los muertos son iguales”. En el Magazín Dominical de El Espectador me destacó como un Nuevo Autor Dramático, porque siempre he escrito sobre teatro y lo que primero me publicaron fue un texto dramático en un acto. Después, cuando comenzaron a construir las Torres del Parque, “El Cisne” comenzó a decaer y todos los escritores y hippies del momento comenzaron a trasladarse a la Calle 60. Allí fundaron un periódico, mejor dicho, José Manuel V, fundó un periódico Olvídate, pero fue en La Calle, detrás del Hotel Hilton, donde propiamente comenzó a reunirse el hipismo revuelto con nadaísmo. Allí tenían todo lo que uno quisiera: droga en cantidad suficiente para alcanzar las estrellas. “La Maga” tenía un aeropuerto espacial donde todas las noches aterrizaban los ovnis que rasgaban el cielo bogotano. Pero eso también se acabó porque comenzó la policía a rondar muy de cerca el sitio y fue así como esos lugares emblemáticos, donde alguna vez se gestó la literatura colombiana, se fueron acabando de a poquitos.&lt;br /&gt;- ¿Nostalgia del antes, hoy?&lt;br /&gt;- Mucha. Hoy no sé dónde se reúne esa casta de escritores y poetas. Yo, por mi parte, siempre ando solo de un lugar a otro. A veces me los encuentro por la calle y nos saludamos con un simple “¡hola!”, que más sabe a nostalgia que a amistad. En los años sesenta, la amistad era más linda, porque primaban la literatura, el conocimiento de autores, nos estábamos empapando el alma con Borges, con Rimbaud, con Sartre y otros autores. Podría decir que todo eso quedó convertido en nostalgia.&lt;br /&gt;- En esos años ¿eras absolutamente feliz?&lt;br /&gt;- Yo no sabría decirte si era feliz o no. Nunca he experimentado sensaciones de felicidad pasajera, ni de felicidad mensual, ni de felicidad anual; considero que durante toda la vida he sido eternamente feliz. Nunca, por ningún motivo me dejé vencer por la envidia o el deseo de tener más. Me he conformado con tener lo necesario para vivir y lo necesario para mí ha sido el aire que respiro, el agua que bebo, los labios que beso, la mujer que me ama, los amigos que tengo, mi imaginación, la que cultivo diariamente, los paisajes que veo durante mis viajes, los asombros de mis amigos, la sonrisa de un niño, la ternura que me despiertan los animales, el perfume de una flor, los colores del día, la lluvia. Todo el mundo detesta la lluvia, yo no. Hasta escribí un libro llamado Inventario de invierno, porque amo la lluvia, su caída sobre mi rostro, sobre el cabello de una mujer, sobre el cuerpo de una mujer. Me pasaría toda la vida viendo llover, no como Isabel en Macondo sino como yo, ver caer las gotas del techo de mi casa y las evocaciones que eso me da. Pero también he sido feliz a la orilla de un río, un día caluroso y ardiente de esos ríos que yo conocí en el trópico donde yo mismo parecía una barca abandonada a sus orillas. La felicidad es también escribir sin medida. Yo escribo mucho, corrijo demasiado, pero casi nunca publico. Mis primeros contactos con la literatura fueron las cartas. Desde Fernando González, Gonzalo Arango y Jaime Jaramillo, hasta las cartas de Henry Miller, todos esos escritores que han escrito cartas me han fascinado y todo porque al fin de cuentas lo que uno busca como escritor es un único lector. No millones de lectores sino uno solo. Y cuando uno escribe una carta, es para una sola persona, para un solo lector. Así pienso cuando escribo un cuento, pienso que escribo para un solo lector. Desafortunadamente hay muchos libros que al fin de cuentas nadie lee, y hay muchas cartas que uno escribe al viento. Claro que todas estas cosas las digo a toda velocidad como para ahorrar tiempo en la cabina de Internet, pero algún día me sentaré tranquilamente a escribir. Pienso que la vida me alcanzará para todo porque yo voy a vivir eternamente. Con decirte que este año también voy a tener stand en la Feria del Libro. Muchos me han dicho que deje de hacer esas cosas, que esas cosas son para chinos, no para mí, que este año cumpliré 67 años, pero no, no voy a dejar de hacerlo porque entonces mi vida no tendría sentido.&lt;br /&gt;- ¿Cuál ha sido tu mayor tristeza?&lt;br /&gt;- La vida de todos los hombres es un conjunto de tristezas y alegrías. Si hiciera un balance, podría decir que el fiel de la balanza se quedaría en pleno centro. He sido feliz todas las veces de la vida. Y todas las veces no quiere decir por un momento sino siempre. Pero también he tenido tristezas, desengaños, frustraciones, todas las cosas que padecen los hombres y las mujeres que habitan esta ciudad, este país, este mundo. Cuando yo fui niño, sufrí muchas tristezas. La primera de todas fue la de haber nacido en un hogar pobre, pero totalmente pobre, en la que no había nada para comer; en un hogar donde éramos arrendatarios de una mala persona que un día nos quemó la casa para que saliéramos de allí, no porque nos fuéramos a apropiar de la tierra, sino por pura maldad. Nos quemó la casa y tuvimos que quedarnos mirando cómo el incendio iba apañando todas las cosas... Fue algo triste y conmovedor. Eran tiempos de Violencia, eran días del 9 de Abril y las chusmas enceguecidas querían arrasarlo todo. Por eso ardió mi casa y la cosecha de maíz que mi padre había sembrado, ¡Todo! Después nos tocó seguir dando vueltas por el Cruce de los Vientos y por esos días se murió mi madre a quien yo consideraba mejor que la Virgen de Fátima. Por ella escribí un cuento muy lindo que se llama “Ella no volvió”, que inclusive ganó un premio y que hace parte de mi libro Inventario de Invierno. Después de eso, yo no sé cuántas veces he estado triste, porque son incontables las veces. También estuve triste la vez que no me dejaron entrar al circo en el Parque de la Independencia porque no tenía para la boleta y tuve que hacerme pasar por hijo de otro señor para que me dejaran entrar. Estuve triste cuando Argénida, la mujer que yo tenía en Barranquilla, me quemó la biblioteca. Estuve triste cuando quemaron el Palacio de Justicia, porque toda la noche oí el bombardeo y además, porque mis hijos también lo oyeron toda la noche, dado que nosotros vivimos a unos pasos, en el barrio La Candelaria. Estuve triste cuando a Cielo la operaron de la apendicitis y ella guardó el pedazo de tripa varios días en un frasquito; a mi me parecía que ese pedazo de tripa era parte de su alma. Me sentí desgraciado y triste cuando supe que mi hija Iohanna sufría de lupus herimatoso y diabetes y eso no lo arreglaría ninguna medicina.&lt;br /&gt;- ¿Y tu esposa?&lt;br /&gt;- Nunca le han gustado mis historias eróticas que escribo, siempre dice que son las historias de las mujeres con las que me acuesto. La verdad es que eso es falso. Hay historias que me sucedieron, es cierto, pero como padre, se que he sido el mejor padre del mundo y que he preferido antes que nada ser padre que escritor. En eso me diferencio del resto. Para mi la literatura no es más que alimento para el espíritu porque eso no da para vivir, pero qué grandes sueños se tienen a través de ella.&lt;br /&gt;- Pero hay mucha tristeza en tu alma…&lt;br /&gt;- Sí. Es verdad. Y fíjate que otra de mis tristezas es que nunca he podido conseguir un patrocinio para publicar mis libros y tampoco la revista, tanto así que hoy lo único que pido es una ayuda que me permita llegar al No. 80, y al menos publicar dos o tres libros que tengo inéditos. Con solo eso podría quitarme la tristeza de encima. ¿Qué más podría decirte de mis tristezas? La verdad es que la tristeza de mi vida no cabe en este mundo y también digo de la felicidad. Mi felicidad no cabe en el mundo, porque he amado todo lo imposible y tal vez eso es mejor que haber escrito miles de libros.&lt;br /&gt;- ¿Qué hechos del hombre te han puesto a reflexionar?&lt;br /&gt;- No se si te pueda responder bien la pregunta que me haces, porque hechos hay muchos, muchísimos que me han dolido, que me duelen, que son como una herida que nunca cicatriza. Por ejemplo, la violencia que el país ha padecido durante todas las épocas, durante todos los años es un hecho que no he podido olvidar. A mí la violencia no me ha golpeado como para estar quejándome todos los días (a no ser como cuando le quemaron la casa a mi papá y tuvimos que quedarnos toda la noche viendo como ardían las pocas cosas que teníamos), pero he sido testigo de una violencia tan radical y tremenda como la que ha padecido Colombia desde sus inicios, más particularmente a partir de la Guerra de los Mil Días. Recientemente y también porque mi abuela era muy conversadora conmigo, me puse a leer cuantos libros se han escrito sobre esta guerra y supe que no fue una verdadera guerra sino simplemente una matanza en la que no se combatía por ningún ideal sino por un trapo rojo y otro azul. Se daban garrote, patadas, pedradas, cuchillo, con lo que fuera con tal de que el otro cayera muerto. Perdimos Panamá y perdimos el sentido de nuestra historia donde los únicos ganadores fueron los más pudientes, que de alguna manera acrecentaron tanto su poder económico como político. Otro hecho que me sacudió fue el 9 de Abril donde prácticamente se acabó la República y comenzaron a aparecer en el campo las bandas de “chulavitas” y asesinos de todos los colores, y que más tarde dio como consecuencia la creación de las guerrilla comunista, que en ese entonces luchaba por un ideal, pero después apareció la coca y todos los principios se desquiciaron , y comenzaron a aparecer los narcotraficantes, los capos y los paramilitares que prácticamente querían acabar no solo con el nido de la perra sino con el país, casi al amparo de las autoridades tanto civiles como militares. Hoy Colombia parece más un cementerio, que un país posible.&lt;br /&gt;- ¿Y lo sucedido en el Palacio de Justicia?&lt;br /&gt;- Sí, me afectó mucho la toma del Palacio, debido a varios factores, entre ellos porque yo vivo a casi tres cuadra de él y durante toda la noche oí los cañonazos, las balas, el color de la muerte y a causa de eso, mi hija Iohanna, cada vez que oye algún estruendo, comienza a temblar, no de miedo, sino porque su sistema nervioso colapsó. Por ahí tengo un cuento que se llama precisamente “En nombre de la democracia”, que refiere ese suceso.&lt;br /&gt;- ¿Y en plano cultural qué te ha puesto a pensar?&lt;br /&gt;- Lo mas sobresaliente fue el Premio Nobel a García Márquez. Me alegré enormemente, que uno de los escritores colombianos se ganara semejante premio, y a la vez, porque la literatura colombiana despertó de su adormecimiento. Ya no eran los “piedracielistas”, ni los poetas acostumbrados a hacer versos transparentes como si fueran seres intocables, sino que la literatura se volvió humana, Se podía tocar. Uno podía ver a los escritores, oírlos hablar, conversar con ellos sin tanta sacralidad ni solemnidad como se hacía antes. Eso sirvió para que en los pueblos y ciudades de la provincia también surgieran poetas y escritores con otras posturas, con otros sueños y con otra manera de ver el mundo. Otro hecho importante es naturalmente la comunicación, que ha servido entre otras cosas para romper el aislamiento a que nos tenían sometidos. Esta comunicación se traducía en cartas que iban y venían desde Alaska hasta la Tierra del Fuego, con algo muy importante que se llamaban revistas culturales. Y fue así que nacieron cantidad de este tipo de publicaciones en Colombia y nuestro pensamiento comenzó a ir al exterior, las ideas comenzaron a fluir. Y es allí donde se gestan revistas tan importantes como El Corno Emplumado, Mito, Letras Nacionales, Pájaro Cascabel, Cormorán y Delfín, O Pasquín, etc. Eso fue importante para nosotros los que no teníamos una cultura literaria; esas publicaciones nos ayudaron y marcaron hitos importantes en nuestra vida.&lt;br /&gt;- ¿Qué te exaspera?&lt;br /&gt;- Me exasperan muy pocas cosas, pero tal vez soy impaciente cuando me dicen “espere” y demoran cientos de años en darme una respuesta. Y tal vez es porque cuando alguien me pide un favor y puedo hacerlo, no demoro en corresponder. Por ejemplo: si alguien me dice: “¿Tiene una foto de tal escritor?”, yo no me pongo con rodeos me voy a buscarla, “espere a ver si la encuentro”. Soy en todo caso oportuno, pues sé de la importancia que cada persona tiene para hacer algo. Por ejemplo: cuando pido un aviso para la revista, me exaspera que se tengan que consultar a cientos de funcionarios para que al final me digan no. Me exaspero cuando viajo en bus, cosa que frecuentemente hago, me exaspera que se demore uno tanto de ir de un lugar a otro. Pero todo se debe a la demora en todo como estamos acostumbrados los colombianos. Para no exasperarme, siempre llevo un libro en mi maleta y mientras todo eso sucede, lo leo o hago otras cosas. Por eso digo que yo creo no exasperarme mucho. La paciencia es una de las gracias que da la sabiduría, los años.&lt;br /&gt;- ¿Qué cosas te conmueven?&lt;br /&gt;- Entre las muchas cosas que me han conmovido están por ejemplo, la muerte de mi madre, aunque no tanto porque yo creí que estando muerta estaba viva en otra parte, porque como decía mi abuela, que cuando uno era bueno, se iba a vivir al cielo, y entonces yo la imaginaba viva pero en el cielo y me pasaba mirando para arriba a ver si de un momento a otro mi madre se acordaba de mí y miraba hacia abajo, hacia donde estaba su hijo cuidando una cabra a la orilla de un río. También me conmovió mucho la vez que yo estaba parado en la esquina del atrio de la catedral de Zipaquirá (o sea el Cruce de los Vientos), por allá en el año 52, en la representación de “Los Mártires Zipaquireños”. Yo creí que era cierto que lo que estaban representando esos señores que llevaban en un camión, colgados de las manos y heridos por todos los costados. Nunca se me olvidarán las lágrimas que derramé porque creí que eso era cierto. Y años después, en el 56, estando en el mismo atrio de la iglesia, vi a unos señores amontonados alrededor del kiosco de periódicos leyendo la noticia de que unos camiones habían estallado en Cali y habían matado a no sé cuántas personas. Eso fue terrible, porque para esos días no solo la muerte de esos seres anónimos me conmovió, sino también la muerte de “Pateperro”, un perro canijo que iba conmigo a todas partes.&lt;br /&gt;- Un primo tuyo estuvo en Corea…&lt;br /&gt;- Eso también me conmovió. Cuando vino mi primo Martiniano de la Guerra de Corea, a la que lo había llevado “El Batallón Colombia” para que lo mataran dos veces. Cuando el volvió de la guerra fumando cigarrillos Camel y lo vi, no creí que fuera mi primo, sino su sombra y como sombra lo seguí tratando varios años sin olvidar jamás el olor a cigarrillo Camel que le habían dado los gringos por matar a no sé cuántos coreanos. Son tantas cosas las que me han conmovido en la vida, como por ejemplo, la vez que Teresita entró volando a mi habitación (cuando yo apenas tenía 15 años); se paró frente al espejo y me pidió que cerrara los ojos para que no la mirara mientras se desnudaba. Yo, con la belleza en todo su esplendor a mi lado, no resistí la tentación de verla y los abrí más…. Cerré los ojos y cuando ella me dijo: “Ya puedes abrirlos”. Pero quizá lo que más he ha conmovido son los miles de desplazados, muertos, torturados, desaparecidos, masacrados, violados que ha tenido mi país durante los últimos años. Son tantos muertos por parte del Estado, por parte de los paramilitares, de los guerrilleros y demás bandas criminales que operan en todo el territorio, que hay días en que me levanto y me pregunto si vivo en Colombia o en otro lugar del mundo. Si eso sucede en mi país, ¿es que verdaderamente no existe la justicia? Pero ese sería otro capítulo al que habría llamar “El país de los muertos”.&lt;br /&gt;- ¿En Colombia nos hemos acostumbrado a morir?&lt;br /&gt;- Juan, nadie se ha acostumbrado a morir, nadie. Aquí las cosas suceden de otro modo, nos han enseñado a ver morir a la gente sin decir nada. Y eso viene sucediendo desde mucho antes, desde que los españoles pusieron sus pies en estos territorios donde adorábamos al sol y las estrellas. Claro, el español acostumbrado a matar, después de tantos años de guerras con los musulmanes, y después la inquisición, y después la conquista de América, a nuestros indios, que eran salvajes y puros, los fueron matando por montones. Después con la tenencia de la tierra y la religión continuaron matándolos, para que no quedara ninguno. Hoy en día los siguen matando y nadie dice nada. Sucedió con la Guerra de los Mil días, y sucedió con La violencia de los años 50, y sucedió con los paramilitares y guerrilleros de los últimos años. Nos hemos acostumbrado a ver a la muerte de frente. Y los que de alguna manera se han sacudido ante tanto horror, también terminarán por matarlos. Es casi una condena eso de que la muerte esté en todas partes. Si viviéramos en México, al menos tendríamos alguna razón válida para adorar la muerte (porque allá celebran el Día de los Difuntos con una fiesta), pero vivimos en Colombia que ni siquiera los muertos viven en Paz porque los desaparecen con los falsos positivos, porque los desaparecen por apropiarse de sus tierras, porque los desaparecen por decir la verdad. ¿No te parece entonces que la muerte siempre ha estado en nuestra vida? A mí me duele ver tantos muertos y sobre todo, tanta gente que es capaz de decir algo y no lo dice. Yo no entiendo como un presidente es capaz de decir que un General Plazas es inocente cuando fue el que mandó matar (según dicen los periódicos), a once personas que nada tenían que ver con la toma del Palacio de Justicia. Por eso reina la impunidad, por personas como nuestro ex presidente , como nuestro presiente Santos (el organizador de los falsos positivos), como nuestro ejército, como tantos senadores que por fortuna hoy en día tienen en la cárcel y que cometieron tantos crímenes en los departamentos de la costa tan solo para apoderarse de las tierras del pobre campesino. Nosotros vivimos en un Paraíso, es cierto, Colombia es un paraíso, hay todo lo que tú quieras, pero si lo miramos bien al fondo, podremos descubrirle sus heridas, causadas por las mafias de la muerte. Yo personalmente seré el último en acostumbrarme a morir. Quisiera vivir eternamente para algún día poder escribir sobre mi país y todo lo que me ha dolido, lo que me han dolido sus dirigentes insensibles al dolor humano. Todo esto que escribo, es posible que tenga muchas inconsistencias que no he podido corregir a tiempo. Aunque como te dije al comienzo, yo siempre digo la verdad, aunque la verdad me mate...&lt;br /&gt;- ¿Qué te conmueve más: un indígena pidiendo limosna en la ciudad, regalar un voto por un tamal, un hijo convertido en un “falso positivo”, un presidente que le dice “mentiroso” a un Magistrado?...&lt;br /&gt;- Todas esas cosas me conmueven tremendamente.... pero también tengo mis observaciones. Por ejemplo, es cierto que durante los últimos años ha habido un gran d desplazamiento del campo a la ciudad, pero cuando veo a un indígena pidiendo limosna no me conmueve tanto, pues pienso que ellos deberían estar en sus resguardos, en su tribu, en su entorno. Como es posible que diariamente veamos una cantidad de mujeres indígenas en la carrera 7a, con hasta 10 o doce peladitos, comiendo helados Mc Donals y bien vestidos y pidiendo limosna... Yo he visto a muchas de esas indígenas que por la tarde vienen a recogerlas y a contabilizarles el producto, miembros de la misma tribu. Seria muy injusto de mi parte, pero esto lo he visto varias veces. En la costa es frecuente regalar un voto por un tamal y no solo por un tamal sino por cincuenta pesos, cien, doscientos pesos, o la cantidad necesaria, pues esos hacendados de allá terminan siendo compadres con todos los pobres de la tierra el día de las elecciones. Claro, se aprovechan de la "cheveridad del costeño", pero su riqueza nunca la va a compartir. Pudimos verlo cuando las Autodefensas se hacían sentir en la costa. Podían despojarlos de todo cuanto quisieran. Y las Autodefensas nunca fueron un brazo de la ley sino de los gamonales, de los terratenientes, de los hacendados. Este fenómeno se vio no solo en la costa, también el interior del país. Lo de los falsos positivos, es quizá lo más doloroso que se hayan podido inventar en este país. Cómo es posible que se juegue con la necesidad de quien necesita un trabajo, para trasladarlo a otro sitio y matarlo haciéndolo pasar por guerrillero. Claro que la violencia siempre ha existido, la mano negra siempre ha existido, la violencia siempre ha existido en Colombia particularmente y de un modo muy particular. A mí no se me hace extraño. Es que Colombia es ciega, es que los dirigentes colombianos son ciegos, es que la vida de un ser humano vale huevo. No hay derecho. Recuerdo que Hitler dijo que el pueblo alema fue el culpable del genocidio que el cometió. De la misma manera diré yo: Colombia es culpable de tanta barbarie. Los ciudadanos colombianos son también culpables de tanta barbarie por haberla permitido. Todos los colombianos somos culpables de tantas muertes, no nos lavemos las manos diciendo que solo el que está en el poder tiene la culpa. De los falsos positivos somos tan culpables como el presidente que tenemos, no nos digamos mentiras. Si no es cierto, entonces por que Santos fue candidatizado para ser el presidente. El ex presidente no me conmovió cuando le dijo Mentiroso a un magistrado, no más faltaba. Juzguen ustedes, desde el comienzo de su mandato fue un mentiroso frente a un país que acepta la mentira. Tuvimos al presidente que los colombianos quisieron mantener, un mentiroso y solapado dirigente político. Cómo es posible que frente a las desapariciones del Palacio de Justicia salga a defender a Plazas, y mucho antes, cómo es posible que haya salido a defender a Noguera, cómo es posible que haya salido a gritarle a unos manifestantes en Cali “Venga y me lo dice, marica”, cómo es posible que crea que por ser presidente la única verdad sea la de él. Me duele este país que tenemos, pero me duele mucho mas cuando me doy cuenta que todo el mundo le haya creído el cuento, sobre todo cuando habla como si fuera el Papa, dios en Persona... Bueno, yo no soy un político y tú apenas me pediste una opinión.&lt;br /&gt;- En todos los 67 años vividos, ¿cuál fue la década que más sentiste correr por tus venas la literatura?&lt;br /&gt;- Yo creo que toda la vida ha sido para mí una experiencia, un goce, una aventura, un sueño. Es cierto, tal vez porque desde niño siempre viví expectante, pendiente de cómo la gente hablaba, y más tarde, cuando toqué los libros, creía que todo lo que contaban era verdad, tanto en una novela como en un cuento, y lo tomaba para mí como modelo de vida. Tal vez por eso he estado tan equivocado en el mundo, creer que la ficción es mi realidad, pero que la realidad es cosa cierta, lo es. Eso no me ha defraudado en nada. ya te dije que en mi casa desde el momento en que nací hasta que conocí la escuela, nunca tuve un libro en mis manos, y eso fue hasta los siete años. Me gustaba más oír a mi abuela que aprender a leer. Y sin embargo aprendí a leer sin que nadie me enseñara, de la manera más prosaica. Si veía que en un talego estaba pintada una monja, la asociaba con las palabras que estaban escritas: Harinas La Monjita, por ejemplo. La harina estaba en la bolsa. La monja trabajaba seguramente en un molino. Y todo se reducía a leer. Harinas La Monjita. Eso lo explicó García Márquez años más tarde, en Cien años de soledad, con motivo de la Fiebre del Olvido. Había que ponerle nombre a las cosas para que nos se le olvidara a uno el nombre de la cosa en sí. Después que aprendí a leer lo que más me gustó fue la Poesía, sobre todo la del siglo de Oro, y más luego García Lorca, Miguel Hernández, el cante jondo, la poesía gitana. Y todo porque a mi pueblo llegaban muchos circos y muchos gitanos y con solo verlos me imaginaba otros mundos, llenos de colores y música. Con poesía o mejor dicho, plagiando poetas andaluces tuve muchas novias. Durante mi vida en el Barrio Santa Fe, conocí en persona a León de Greiff, me parecía tan sencillo que yo creía que era un ángel que llevaba muchas migajas de pan en los bolsillos para las palomas del parque a la hora del almuerzo. Nunca me sedujo un León Valencia, pero si un Julio Flórez. Las poesías de Silva me parecían demasiado almibaradas y pegajosas, algo así como lágrimas con arequipe.&lt;br /&gt;Después me fui de la casa y llegué al mar. Y cayó en mis manos la poesía de Neruda y El Extranjero de Camus, que fue mi perdición. Era el año 1964, y como te dije en un comienzo, yo creí que la ficción era mi realidad y amé ese libro porque contaba una historia tan bella que no podía ser cierta. Desde entonces amé a Camus, pero después llegaron Los beatniks, Kerouac, Gonzalo Arango y Jaime Jaramillo, Cien años de soledad, el Che en Bolivia, seguí amando la literatura con pasión, pero la verdad es que nunca he intentado ser escritor. No lo digo por maldad, sino porque pensaba que los escritores eran otros, los autores de mis libros favoritos. Nunca he sido prepotente en estas cosas, ni he pretendido que mi obra sea mejor que otra, porque al fin de cuentas todas las historias son diferentes. Cuando me puse a escribir fue cuando creí que todavía nadie había contado lo que yo había vivido. Eso me hace diferente de los demás miembros de la tribu. No cuento las cosas con dolor, y tú lo podrás ver en Inventario De Invierno, que inclusive fue segundo premio de novela en Pereira, en 1991. Allí cuento la vida de un niño descalzo, feliz, riente, enamorado de la vida y del mundo, jugando con los pocos elementos que hacen de un niño un genio de invenciones sobrenaturales.&lt;br /&gt;- ¿Cuál fue tu mejor época?&lt;br /&gt;- Quizá la época más bonita de mi vida como escriviviente, fue entre los años 70 y 80, y todo porque era amigo de gente linda, Mendoza Varela, X-504, Gonzalo Arango. Manuel Mejía Vallejo me pronosticaba un futuro en la literatura colombiana, me dieron el tercer premio en los 90 Años de El Espectador. Me escribía con muchos poetas, Edmundo Valadés me enviaba la revista El cuento de México, me escribían de Paris, pude publicar el primer libro a Orietta, fui editor de la revista Mosaico II. Yo era una celebridad, casi me candidatizan para Papa, y eso que en ese momento la literatura estaba demasiado politizada. Fue una época bella en la literatura porque todos los escritores al fin de cuentas eran amigos. Después los premios los dividieron, nadie hablaba con nadie, sólo por interés, si tú me sirves yo te sirvo, si tu eres famoso me interesas, en fin... Si mi literatura es diferente es precisamente para no parecerme a nadie. Recuerdo que para Manzanitas Verdes al Desayuno, le pedí el prólogo a un escritor famoso que he apoyado en todo sentido, y sin embargo ni siquiera se atrevió a decirme “su libro es muy malo” o cosa por el estilo. No estoy fastidiado por esto. Al contario, los años me han demostrado que ciertas personas me dan risa y que es una lástima que no trabajen en un circo. Podrían hacer reír a las fieras.&lt;br /&gt;- ¿Con qué escritor, vivo o muerto, te gustaría encontrarte cualquier día en la calle y te pondrías a hablar con él?&lt;br /&gt;- Son tantos los escritores con los que me gustaría encontrarme en esta vida o en la otra... Naturalmente con Rimbaud, su vida y mi vida se emparentan en mucho. Fue rebelde desde niño, se fue de su casa, vivió una vida bohemia, viajó por todas partes, terminó haciendo fotografías para una Sociedad Geográfica, escribió Una temporada en el Infierno y murió de una gangrena en una rodilla. Aunque tú no lo creas, a mí también me ha pasado lo mismo: durante varios años estuve atado a unas muletas, casi pierdo mi pierna izquierda en un accidente, inclusive todavía se me nota, a veces se me olvida la pierna en una silla y me voy sin darme cuenta. Además, porque en Rimbaud se nota el espíritu francés, y yo toda la vida he estado enamorado de París. Otro poeta que me gustaría encontrarme es con César Vallejo. Su vida y mi vida se emparentan también. Yo vengo del campo como Vallejo, yo no soy un ciudadano y no tengo modales finos. Vallejo nunca estudio ni yo tampoco, era rebelde por naturaleza, aunque no fuera capaz ni siquiera de tirarle una piedra al Gobierno, y estuvo preso. Yo también estuve preso una vez. En todo caso me gustaría encontrarme de todos modos con Vallejo, tanto así que cuando me gane un premio, me voy para Santiago de Chuco, a conocer la casa donde nació Vallejo. Yo también amo a Vallejo, no solo por sus poemas sino por su vida, su obra, su soledad... Con Mark Twain, también me gustaría encontrarme, porque fue tan libre como yo. Recuerdo todos sus libros, pero especialmente el Diario de Eva: Donde estaba ella, estaba el Edén. Con Rulfo, Miller, con Bukoswski, con todos esos escritores que aprendieron a escribir no en la Academia sino en la vida, me gustaría encontrarme algún día. Sé que todos los días me encuentro con ellos porque los tengo en mi biblioteca, y de vez en cuando salen a charlar conmigo, rondan por mi casa, se tropiezan en las escaleras, saltan de un lado a otro, fuman largos tabacos, leen mis cuentos, me dan razones de por qué se escribe así y no de otro modo. Sí, definitivamente los grandes escritores no son los que se han pasado en la Academia dictando talleres de cómo ser escritores sino los que han tomado la vida y la vida les ha enseñado a escribir. Con ellos y solo con ellos me gustaría encontrarme de nuevo. Con el único poeta colombiano que me gustaría hablar siempre y que deseo no se muera nunca, es con Jaime Jaramillo Escobar (X-504). Y con el único escritor vivo que me gustaría hablar alguna vez es con Gustavo Álvarez Gardeazabal. Y con la única mujer que me gustaría estar siempre es con la mujer que me ame de verdad porque solo así uno escriben cosas bellas, Desafortunadamente en estos tiempos el amor no es mas que una comedia. Quisiera seguir extendiéndome en esta charla, pero desafortunadamente el tiempo vuela....&lt;br /&gt;- ¿Qué tipo de accidente tuviste? ¿Te angustió la situación?&lt;br /&gt;- Accidentes he tenido mucho en la vida y estoy penando como dijera César Vallejo. Una vez que íbamos con Gonzalo Arango, Jaime Jaramillo Escobar y otros escritores, debajo del puente de la Caracas con 26, se varó el carro y yo me bajé a ayudar y fui a traer gasolina a la estación cercana y me puse a echarle gasolina al carro, cuyo tanque estaba en la parte trasera, pero al conductor se le olvido encender las luces de peligro y vino un carro por detrás y me volvió añicos la pierna izquierda (en eso también me parezco a Rimbaud, casi me muero de gangrena). Como la gasolina cayó sobre mi cuerpo, yo no sentía dolor, ni mi pierna y cuando la vi ahí tirada en el pavimento comencé a arrancármela para poder pararme porque al día siguiente me iba a encontrar con mi novia en El Cruce de los Vientos y quería al menos estar bien presentado. Yo nunca había experimentado algo así. No sentía dolor y veía los huesos de mi pierna, triturados, vueltos añicos. Por fin me llevaron a la clínica San Pedro Claver. Después de casi tres horas con la piernas colgando y sangrando por todos lados, la enfermera me dijo " Eso le pasa por borracho". Yo, que ni siquiera me había tomado un tinto esa noche; no dejo de sorprenderme. Dos años estuve así, enyesado, con los meniscos vueltos nada, tanto que hoy en día cuando voy caminando a veces la pierna se suelta y empiezo a caminar al revés. Ni esa vez, ni cuando se estalló un cañón del barco donde yo era marinero y hubo como 10 muertes me angustió tanto. De niño había visto morir a mi madre que murió en un parto y todo porque había perdido mucha sangre días antes al cortarse un pie con el filo de una botella de "Cabrito" que habían dejado tirada en la sementera, porque ella andaba siempre descalza para ahorrar alpargates (Yo escribí eso en un cuento, Ella No Volvió; a los vecinos de la vereda también los vi morir (La Segunda Muerte Del Tío Gregorio, relata una de esas muertes); a mi perro "Pateperro", a mi hermanita Lucía que se murió en mis brazos una noche de mucha luna y a mi padre también lo vi morir. Todas esas muertes me sobrecogieron, me hicieron doler el alma, que es un dolor que no se ve pero que está dentro de uno y por el cual uno a veces se pregunta ¿Por qué, Dios mío? Sin embargo esas muertes yo las considero como parte de la película que me correspondió en la vida, pero la muerte que más recuerdo fue la vez que yo bajaba de la escuela, un día de mercado en la Plaza de Zipaquira, la misma plaza que le sirvió a los Comuneros de mesa para las capitulaciones. Bajaba yo recochando con los muchachos de la escuela cuando de pronto un hombre se le fue a otro y le asestó como cien puñaladas Tranquilamente tiro el cuchillo sobre el techo de una casa vecina y siguió campante y se perdió entre la multitud. Y otras vez en Chiquinquirá, un día que me escapé del colegio y me fui a jugar trompo con unos chinos de la calle, Efraín González, el Siete colores, se apareció en la plaza con su cuadrilla y mató a unos parroquianos (esmeralderos serían), que iban a rezarle a la Virgen de Chiquinquirá. Tantas muertes que he visto en la vida que a veces me da pena no tener tiempo para sentarme juiciosamente a escribir, pero qué voy a escribir si todo el tiempo me la paso trabajando en nada para conseguir lo de la comida.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue la experiencia de estar preso?&lt;br /&gt;- Más que una experiencia fue algo así como un absurdo, y los absurdos no son experiencias. Sucede que llegué a Zipaquirá el día que se iniciaba el Carnaval de la Sal, recién inaugurado por el Alcalde y el Obispo. Descendí del tren --porque en ese entonces existía el tren de la sabana y también El Expreso del Sol, que iba hasta Santa Marta-- con una tula llena de cosas, caracuchas y recuerdos del mar, y además una pistola de soldar (Así le decíamos los marineros a los cautines que se emplean hoy en día en electrónica).  Un policía que estaba en la estación al verme con mi caminado de marinero, el rostro tostado por el sol y con el acento de la orilla del trópico, no le gustó la cosa y se me vino encima. --¿Que lleva ahí? --me preguntó. --Unas caracuchas y una pistola. El policía me dejo avanzar entre la multitud y luego desapareció en su bicicleta y se fue a llamar a otros policía. Al poco rato me vi acorralado, maniatado a la espalda, pero no les di la llave de mi tula y me la tragué. Volvieron a hacerme las mismas preguntas y yo les respondí lo mismo. --Queda detenido e incomunicado- me dijeron y me llevaron a un calabozo que estaba lleno de ladrones de gallinas, carteristas, ladronzuelos y hampones de poca monta. No tenía ni modo de avisarle a mi papá, ni a mis hermanos, ni a un amigo, no tenía absolutamente a nadie. Eran días de carnaval y la alcaldía estaba cerrada. Por lo demás, ninguno en mi casa sabía que yo había llegado. Cuando los detenidos me vieron entrar a la celda, todos a una me preguntaron: --¿Y a usted por qué lo trajeron, mano?... ¿Se robó una gallina, preñó a la hija del alcalde o a la moza del cura? Yo me quedo mirándolos, detallándolos uno a uno para verles las intenciones y les respondí: --Por unas caracuchas y una pistola. Inmediatamente me ofrecieron sus servicios, me ofrecieron de su plato. “Las caracuchas debían ser granadas o algo terrible" pensaron. Por la noche se esmeraron en darme sus jergones, sus cobijas y empezaron a contarme sus fanfarronadas. Yo los miraba y de vez en cuando escupía contra la pared donde estaban pintados los rostros más horribles, las mujeres más inmundas y grotescas, los palitos con que contaban los días, las cruces, etc. Mientras tanto el pueblo entero se divertía. Cada rato durante, los cuatro días de Carnaval, entraban más hampones, más raponeros y entre ellos se comunicaban y muy respetuosamente me ofrecían parte de la comida que sus mujeres o sus mozas les llevaban. Yo lo único que pensaba era en los poemas de Cavafis, en las ciudades que amaba, en un cuento de Gonzalo Arango, en El Extranjero. Los ojos se me volvían borrosos de tanto mirar el techo... En fin, fueron cuatro días horribles con la peor plebe, con la que definitivamente no intimé durante esos días de cautiverio. Al quinto día de estar encerrado, por fin en mi casa ya se habían enterado y estaban todos al pie de la alcaldía. --Traigan al preso. --Tiene una tula con una pistola y unas caracuhas. --¿Una Pistola? ¿En qué movimiento milita? Oí la voz de mi padre: --El es inocente. Y mis otros familiares gritaban en coro: --Sí, el chino es inocente. El alcalde dio orden de abrir la tula. Y vaya sorpresa cuando sacaron el contenido: Una pistola de soldar, unas caracuchas o caracoles. --Yo sabía que mi hijo es inocente --dijo mi padre quitándose el sombrero. --¿Por qué no dijo que era una pistola de soldar? --me preguntó el alcalde. --Nadie me lo preguntó. Mi padre salió de la alcaldía con la Frente en alto; Yo también. Mi madre no pudo estar porque había muerto cuando yo tenía seis años.&lt;br /&gt;- ¿Crees que la vida con los libros salva a este país del infierno político?&lt;br /&gt;- Eso no es posible, quiero decir, los libros nunca salvarán a ningún país, menos a Colombia, menos el infierno político en que estamos enclaustrados desde hace siglos. Para que los libros sean capaces de cambiar o transformar el país, se necesitan muchos lectores, muchos poetas y escritores buenos, no en el sentido que nos los nombran los periódicos de todos los días, sino verdaderamente buenos, que dejen una impronta en la literatura colombiana. Hoy en día las editoriales y publican mucha basura que la gente consume como si fueran papas fritas, chitos y todo eso, sin reflexión ni análisis Y para colmo de males, somos un país iletrado, y todo el mundo quiere ser iletrado. Si no hay para comprar el pan diario mucho menos hay para comprar libros. Por lo demás, los libros están por las nubes, no quiero decir cargados de poesía sino que son muy caros en un país que no solo produce caña de azúcar sino también pulpa de papel. Tenemos buenas tintas, pero el papel es carísimo. Tenemos grandes, buenas y pequeñas editoriales, pero el costo de los insumos es muy grande. Y como te decía al comienzo, aquí nadie lee por placer sino para desaburruirse. ¿A quién no le interesa leer los embrollos de doña Ingrid Betancourt que de la noche a la mañana convirtieron en Juana de Arco, la madre Teresa de Calcuta, la Virgen de Fátima y otras santas? Chismes es lo que nos gusta leer. De ahí que los libros de Alfredo Molano, por ejemplo, no se vendan tan bien como uno de Aura Cristina Gainer. La basura es lo que le gusta al lector colombiano. ¿Cuándo un lector colombiano digiere lo que los periódicos no dicen? Por ejemplo, cuándo se ha visto que un lector compre un libro que no haya sido ensalzado por una gran editorial o por un comentarista de Arcadia o del Tiempo. Si el libro no esta firmado por a, b o c escritor tal, no es buen libro. Pero yo digo todo lo contrario. Pedro Badran es un buen escritor y eso nadie lo puede negar. Evelio Rosero es un buen escritor y eso tampoco nadie lo puede negar. Muchos escritores del Huila, de Santander, de la costa, de Nariño o de otras partes, son buenos escritores pero casi nadie los nombra porque los reseñadores practican el ninguneo, la mala leche. Desconocer a otros es lo más sabroso. Yo conozco a muchos escritores buenísimos que viven en Colombia, que publican en Colombia y que cuentan cosas bellas y buenas. Me ufano de ello, Me ufano de que sean mis amigos, me ufano de leerlos cada vez que sale alguno de sus libros. No hay que olvidar que vivimos en Canibalia, y al rey de allí no le gusta la belleza sino la envidia, la confusión, la negación y el oscurantismo.&lt;br /&gt;- ¿Qué es un buen amigo?&lt;br /&gt;- Querido Juan, me preguntas que es un buen amigo y la verdad es que yo no sabría como responder tamaña pregunta. Para mi un buen amigo es un libro. El libro es capaz de hacerme conocer lo que yo no sé, de viajar por todas partes sin fatiga y sin mesura, de compartir su belleza conmigo sin pedirme nada a cambio, de ir a todas partes sin tener que pagar el boleto de regreso. Un libro es para mí lo más parecido a un amigo. Es capaz de compartir la fatiga del camino y compartir el agua y compartir la belleza. Es más, cuando veo el mundo oscuro y con ganas de muerte, un amigo es capaz de darme la luz y darme fuerzas para llegar hasta la otra esquina. Cosa que solo pueden hacer los libros, compartir su amistad, sus palabras, su belleza. Y de paso, eso me permite conocer al autor de estos y otros libros. Al fin de cuentas la vida es para compartirla. Y quienes mejor la comparten conmigo es cuando me enseñan a vivir la belleza en todo su esplendor. Yo no he tenido ni he sido de grandes amigos, aunque he sido amigo de todos sin que se den cuenta. Prefiero a un buen amigo dejarlo vivir su vida y ayudarle en todo lo que pueda, para que después no tenga que ruborizarse por los favores que yo le hice, ni tampoco tenga yo que ruborizarme por los favores que él me hizo. Tengo grandes amigos que han escrito bellos libros, bellas novelas, bellos poemas y otros que no han escrito nada, ni una palabra y que son totalmente analfabetas pero que han sido capaces de demostrarme su amistad con lo que saben.&lt;br /&gt;- ¿Qué libros haz repetido de lectura a lo largo de tus años?&lt;br /&gt;- Yo he repetido la lectura de muchos libros, tanto de poemas como de cuentos o novelas, e inclusive de historia, porque yo soy un lector empedernido de la historia y los que no leen historias no saben donde están parados, y por eso muchas historias en Colombia hemos tenido que repetirlas. Por ejemplo, yo leí Una Temporada En El Infierno cuando tenía 20 años. Lo compré cuando iba bajando por la avenida Jiménez y de pronto lo vi en la Librería Buchholz, publicado por Editora Fabril Argentina, una gran editorial que después publicaría la Antología de la Poesía Surrealista de Aldo Pelligrini. Valía. $16.50 me dijeron. Yo no tenía ni un centavo en el bolsillo, pero bajé corriendo al Hospital San José y le vendí un litro de sangre a un vampiro que compraban sangre para un paciente. Me dieron una Poni malta, un huevo y cincuenta pesos. Subí corriendo a la librería y compré el libro, que estaba traducido por Enrique Molina. Es la traducción mas bonita que he leído, y por eso la he leído como unas cuarenta veces y me se de memoria muchos de sus poemas. Después leí Pedro Paramo, El Llano en Llamas, América, que me había regalado el chico dientes de conejo del Barrio Santa Fe. He leído muchas veces a César Vallejo, y a Ciro Alegría, pero mucho más a Jorge Icaza, porque antes que nada me interesaba la cuestión indígena del Ecuador y de toda América. Leí con mucha devoción varias veces a Fayad Jamis, a quien podría publique varias veces y de primera mano en Puesto de Combate su poema El Ahorcado Del Café Bonaparte. Cuando vivía en la costa, en el mar, mi libro de cabecera era El Extranjero. Sí, yo toda la vida he sido un extranjero, en mi casa, en mi hogar, en la ciudad, en el mundo. No estoy ubicado en ninguna parte, soy siempre extranjero hasta en las ferias del libro, en los cocteles y en todas partes. Siempre me gustó ser diferente-A Eduardo Mallea también lo he leído muchas veces, a Miller, todos los Trópicos, toda la crucifixión rosada. Muchos libros los he leído varias veces. Por ejemplo, de Arturo Echeverri Mejía he leído muchas veces su Hombre de Talara, un cuento que se parece a El viejo y el mar, pero es muy nuestro. También Mark Twain, Bierce, Jack London, Bukowski, toda la literatura Norteamérica, incluyendo repetidas veces a Truman Capote. Para qué negarte si he sido un admirador de los poemas de Jaime Jaramillo, de Cóndores no entierran todos los días, Cuchilla de Evelio Rosero y en fin, son tantos los autores, los libros y los poemas que he leído cantidad de veces que yo mismo me siento como si fuera parte de un texto literario y no una persona que come, bebe, sueña, canta y llora. Pasando a otro tema, mi deseo es llegar al No, 80, de Puesto de Combate , y también publicar por mi propia cuenta Inventario De Invierno, la cuarta edición de El Oficio De La Adoración y la primera edición de Las Otras Muertes. quisiera poder publicar esos libros antes de morir. Ya no soy tan joven como comprenderás., y quiera o no, también me he ido cansando de esperar lo que no se me debe.&lt;br /&gt;- ¿Qué autores no leerías por nada del mundo?&lt;br /&gt;- Generalmente yo leo a todo el mundo, pero principalmente a los que apenas empiezan. Me gusta que alguien en la calle me entregue un poema o un cuento, que alguien me envíe un correo con poemas o cuentos. Me gusta saborear eso con toda la emoción del mundo, porque al fin de cuentas es una materia prima, un material incontaminado, un primer arañazo a la belleza. Claro que muchas veces esos primeros intentos son fallidos, especialmente en los jóvenes escritores, tal vez porque quien no ha vivido no puede contar, no puede escribir, mucho menos cuando no ha leído mucho. Cuando yo comencé a escribir nadie me leía ¡Nadie! Un compadre mío que para mí es muy importante en la literatura cada vez que me veía escribiendo me decía: “Deje de escribir, la literatura no sirve, primero hay que conseguir lo de la comida, hay que producir cosas útiles. De la literatura nadie vive, la literatura es el oficio de los vagos Ese compadre mío, después de 25 años de silencio en la poesía, volvió a escribir, y escribió muchos libros bellos. Por eso siempre leo a todo el mundo. Lo que me da rabia es que algunos escritores sean tan petulantes y se consideren la mamá del gallo de los huevos de oro con historias cursis. En los años 70s los escritores escribían sobre la violencia, uno cogía sus libros y escurría sangre, y siempre el tema era la lucha fratricida, el partido liberal contra el conservador. Hoy en día sigue la violencia, la violencia no termina, pero nadie podrá decir que por ejemplo Los Ejércitos no es una buena novela. Es tal vez la mejor novela sobre la violencia que se ha escrito últimamente. . Es tan buena que ni siquiera sangre hay, pero es una buena novela sobre la violencia que estamos padeciendo. Volviendo a tu pregunta, si yo no hubiera leído a Raúl Gómez Jattin, nadie habría icho de él ni mú, ni siquiera el Fondo de Cultura se hubiera interesado en sus poemas. Pero yo creí en su poesía como he creído en muchos escritores y poetas. Por eso leo a todo el mundo. Si sus libros son buenos, están en mi biblioteca, en el altar de mis amores, pero si el libro definitivamente es malo, no lo quemo porque el papel esta muy caro sino que lo encesto, para que los reciclen y no escasee el papel. Un libro que yo nunca leería, es MI LUCHA. Ni siquiera he intentado hojearlo.&lt;br /&gt;- ¿Qué personajes (protagonistas) de novelas te llenan de nostalgia?&lt;br /&gt;- Me preguntas ahora qué personajes de novelas me llenan de nostalgia. En realidad ningún personaje de novela me produce nostalgia, pero hay muchos personajes de novela que recuerdo con inmenso amor. A veces el amor produce nostalgia y tal vez eso es lo que siento por esos personajes, porque fueron míos, porque los amé cuando los conocí, porque quise encarnarme en uno de ellos para vivir su mundo, sus vivencias, son amores, sus terrores y desastres. Por ejemplo, yo nunca he ido a Venecia, pero el señor Gustavo Aschenbach, asediado por la belleza y la peste, me produce un sentimiento de desolación inmenso, tal vez porque yo he sido un solitario durante toda mi vida, nada de grupos, solitario como un faro en mitad del mar, como un ermitaño en lo alto de la montaña, pero también he tenido inmensos días de alegría, que se reflejan en El Vino Del Estío de Bradbury. Esa es una novela de Alegría, que viví y amé como luego lo fue Tom Sawyer de Twain. Esos libros me producen nostalgia, tal vez porque solo en la niñez los hombres son felices, solo en libertad uno puede ser feliz. en las ciudades nadie es libre, nadie es feliz, así esté pudriéndose en riqueza. Yo fui feliz cuando niño y lo sigo siendo ahora tal vez porque no he deseado más de la cuenta sino lo necesario y justo. Uno debe ser justo para ser feliz... Podría seguir hablándote de personajes de las novelas que me han sacudido en todo sentido. Lástima que no haya ninguna novela colombiana que haya logrado hacerlo. Recuerdo con mucho cariño y especial delectación a Aureliano Buendía, a Úrsula Iguarán, a Remedios la Bella. Recuerdo muy bien al señor que se la pasaba fisgoneando a las muchachas del cercado vecino en Los Ejércitos, a pesar de la violencia tenía tiempo para deleitarse y regodearse con el cuerpo de una joven que vivía en el cercado vecino. Recuerdo con honda nostalgia, si, con verdadera nostalgia a Amarilla, de Opio En Las Nubes, superior mil quinientas veces más que Viva La Músia; no me parece tan genial como quieren hacérnoslo creer críticos y aduladores. Lástima que el tiempo corra tan rápido porque tengo un mundo de cosas que contar. Y es que a mí me gustan las palabras tanto como la música, la armonía de los sentidos y la poesía.&lt;br /&gt;- ¿Con qué escritores, muertos o vivos te gustaría compartir un chocolate o una buena copa de vino?&lt;br /&gt;- Hay varios escritores con los que me gustaría compartir, si no un chocolate una botella de vino. En primer lugar, sentaría a mi mesa a Samuel Becket. Su genialidad para el absurdo me parece asombrosa. Muchos de mis cuentos tienen un sabor bastante absurdo. El absurdo me vuelve loco. Oír hablar a Becket en torno a una botella de Whisky, para mi sería fabuloso. Recuerdo que a mediados de los años 60, mucho del teatro colombiano que se veía en Bogotà tenía mucho que ver con el absurdo, y hasta se montaban muchas de las obras de Becket. Por ejemplo, Acto sin Palabras. El teatro que más me ha llamado la atención es el teatro absurdo porque siempre he vivido en un mundo absurdo. Porque es absurdo que si en mi casa, en mi primera infancia no habían libros, de tanto desearlos he tenido todos los libros que he querido y para colmo de males, los he leído para aprender a escribir bien, por una parte, porque la otra parte de la escritura te la da la vida.&lt;br /&gt;- . Con otro escritor que me gustaría compartir otra botella de Whisky, sería con Charles Bukowski. Fue un escritor terriblemente vital, pendenciero, camorrista, buscapleitos, errante, proscrito y por si fuera poco, muy buen escritor. Me gustaría describir situaciones, ambientes lugares como lo hizo él,  y que dejó plasmados en una cantidad de libros. Lástima que Arturo Echeverri Mejía se murió demasiado joven, porque con el también me gustaría tomarme una botella de vino, para que habláramos de su travesías en canoa desde la desembocadura del Amazonas hasta Cartagena, para que me hablara del Bajo Cauca y en fin, para que me hablara de todo lo que yo no sé. Parece un poco traído de los cabellos hablar de uno mismo, pero me gustaría tomarme un chocolate con mi madre, preguntarle por que me dejo cuando yo era tan niño y si el cielo existe. Mi madre era muy sabia porque a qué madre se le ocurre decirle a su hijo cuando lo ve descalzo entrando a la iglesia el día de su primera comunión: “la pobreza no es pecado, hijo mío... a Dios solo le importa que uno sea bueno”.&lt;br /&gt;- ¿Con Bukowski te tomarías una botella de whisky, dos copas de vino o un café colombiano?&lt;br /&gt;- Con Bukowski, no necesariamente seria una botella de whisky sino dos y hasta cinco botellas de whisky escoses bien refinado, o una copa de vino español o un café colombiano, del mejor café colombiano, del que hace mi amigo Jader Rivera en Teruel (Huila), el cual no esta sembrado al descampado sino bajo frondosos de los árboles, bien pueden ser guarumos, chirimoyos, aguacates o sicomoros. Tan rico que es el olor de un café a las seis de la mañana en esos parajes, sintiendo todavía el frescor de la mañana impregnando en las hojas de los árboles, reverdes de tanto verdor. Digo todo esto porque una vez fui a dar un recital por esos lugares y mi amigo, que es un poeta como Aurelio Arturo y que todavía habla del campo con esa admiración que uno siente por las plantas cultivadas por su propia mano... No olvidaré ese día. En la emisora local, frente a un vetusto transmisor me senté a leer uno de mis cuentos y sentí que toda la selva, allá afuera, escuchaba mi voz, porque era tan profundo el silencio que hasta el sonido de la música parecía ensordecer con el canto de las chicharras, de las abejas y avispas. Ese, y unos cuantos campesino que habían venido al pueblo eran todo mi auditorio. Yo me sentía como en Siddhartha hablando de tú a tú con los dioses milenarios de la tierra. Después de leer mi cuento "Ella No Volvió", un campesino me llamó para preguntarme si todo eso que yo contaba era cierto. Le dije que sí, que todo había sido cierto, tan cierto que hasta mi madre se había muerto. El campesino me trajo después una manotada de plátanos y me invito a tomar café a su casa, que era de bahareque y con tantos huecos por todas partes que el sol no aguantaba tanto calor y se metía por entre los huecos de su casa a refrescarse. Pero era tan delicioso su café que poco importaban los picotazos de las abejas, el zumbido de los mosquitos. Me sentí como un héroe, porque después salimos a caminar por todas partes y hasta oímos con tremenda nitidez unos tiros de la guerrilla y tuvimos que devolvernos. Pero lo que más recuerdo en su taza de café, preparado con agua de panela, la sonrisa de su hija y los ladridos de los perros. Aunque a Bukowski no le gustaría estar en mi lugar, sí me gustaría tomarme un café con él, en una calle de Los Ángeles y revolotear de un lado a otro de la noche...&lt;br /&gt;- Finalmente ¿cuál será el porvenir de Colombia sin cultura?&lt;br /&gt;--No creo que haya alguien que lo sepa, pero sería un destino muy trágico. Por eso me gustaría que me preguntaras más bien ¿Quién es Milcíades Arévalo? La respuesta es sencilla, alguien como tú, frágil, con todos los defectos y virtudes que le dio la vida y al que únicamente la gusta la cultura, que todos la tengan para que no tengamos que soportar un destino trágico en el futuro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-3249136092202858597?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/3249136092202858597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/para-conocernos-un-poco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3249136092202858597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3249136092202858597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/para-conocernos-un-poco.html' title='Para conocernos un poco'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-1744177232384142665</id><published>2010-09-21T01:55:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T04:55:18.134-07:00</updated><title type='text'>Para conocernos un poco</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;(Continuación)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi abuela era alta, garbosa, delgadita. Mi sonrisa apenas le alcanzaba a la altura de la cadera y siempre me miraba desde sus antiparras como diciendo: “Este chico es un demonio”. Sin embargo, yo siempre la miraba como un ser admirable, aunque no me gustaba ir a misa todos los Sábados. Mi casa quedaba lejos del pueblo y había que madrugar porque el cura se iba para otro pueblo a dar misa y a cuidar sus vacas. Quería mucho a mi abuelo, que se llamaba Valeriano, yo no sé si por el tiro de escopeta que le dieron en la batalla de Palonegro o porque de verdad se llamara así. A mi abuela le gustaba leerme todo lo que le convenía, claro. Y lo único que le convenida era la Biblia, las oraciones de los santos, etc. Tenía una oración para cada santo y también una oración para cualquier suceso. Por ejemplo, cuando llovía mucho leía la “Oración contra las Tormentas”. Pero un día cayó una tormenta tan violenta, que de nada valió la oración, ni las velas encendidas, ni las tres Avemarías, porque de todas maneras llovió a cántaros; cayó un rayo en un árbol cercano y del susto, mi abuela quedó muda; nunca más pudo hablar, creo que tampoco oía porque todo había que decírselo a gritos. Antes de que eso sucediera, mi madre Aurora la bañaba en el patio de la casa. Claro que mi abuela se ponía una paruma, que era algo así como un vestido largo y sobre el vestido la bañaba mi madre.&lt;br /&gt;- ¿Era buena lectora la abuela?&lt;br /&gt;- Mi abuela sabía leer y escribía, aunque nunca escribió un cuento sino cartas. Le escribía cartas a mi madre cuando ella estaba lejos. Recuerdo que sus cartas comenzaban siempre: “Tomo en mis manos la pluma y el papel para enviarte este saludo”... Hoy nadie escribe así. El día que murió, yo hice la primera comunión. Ella tenía como cien años porque ese día me dijo que sería muy bello vivir otros cien años. Lástima que no pudo hacerlo porque todavía estaría contándome todo lo que mi abuelo hizo en la guerra.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue tu abuelo a la guerra?&lt;br /&gt;- Mi abuelo fue llevado no por don Próspero Pinzón sino porque se fue detrás de un burrito que arriaron por delante, así como todo lo que encontraban a su paso. Allá estuvo mi abuelo dándose bala con los Liberares porque eran ateos y enseñaban a bailar y todo ese mundo de “corrupciones” del mundo moderno. Yo recuerdo todavía a mi abuela por todo lo buena que fue conmigo, porque hasta me regaló 10 centavos el día que me fugué de la casa y me fui a conocer el mar.&lt;br /&gt;- ¿Qué te decía de la Guerra de los Mil Días?&lt;br /&gt;- Mi abuela me decía tantas cosas de la Guerra de los Mil Días, que se echaba bendiciones a cada rato para poder dormir. Me decía por ejemplo, que el general Próspero Pinzón había salido de Bogotá arriando con todo lo que encontraba a su paso: bueyes, mulas, burros, hombres y mujeres, dejando a su paso mera desolación. Al llegar al campo de batalla, el general Uribe, debido a que estaba perdiendo la guerra, decidió disfrazar unos cardones de rojo en las montañas para que el general Próspero Pinzón se sintiera amilanado y echara para atrás la matanza, pero en vez de hacer eso siguió combatiendo con machetes, escopetas de fisto, algunos máuseres que le había quitado al enemigo, pero eran tantos los muertos, que cada vez que terminaba un combate les rociaban petróleo y comenzaban a quemarlos. Era tanta la humerada, el olor a mortecina, los muertos y los heridos que ni siquiera tenían tiempo de enterrar los muertos. Mi abuelo y mi abuela al ver tanta mortandad, a ver a tantas mujeres preñadas y sacudidas por la muerte, cogieron un burrito y se vinieron a pie desde Palonegro para el Cruce de los Vientos. A mi abuelo le habían dado un tiro y regresó muy mal herido y al poco tiempo se murió. Por eso cuando yo me sentaba con ella en un banco que había en el corredor, se ponía las antiparras después de limpiarlas con Puloil y comenzaba a leer sus oraciones, las que sabía de memoria y otras de su invención, y rogaba para que nunca hubiera más guerras, más dolor, más hambre. Sin embargo, nada de eso se ha acabado porque hasta hoy hay más muertos anónimos en los campos, más “falsos positivos”, más hambre y más dolor. Después de la muerte de mi abuelo, mi abuela Alba duró unos cuantos años más, unos años más porque quería saber qué iba a ocurrir en los próximos cien años. Por eso me pedía que estudiara para que no me fuera a quedar burro toda la vida y abusaran de mí en toda su dimensión. Yo sí aprendí a leer con mucha dificultad por falta de libros, y a escribir con la misma dificultad de quien tiene mucha memoria pero no tiene dónde hacerlo...&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue tu adolescencia?&lt;br /&gt;- Mi adolescencia fue la de un muchacho que soñaba llegar a la otra orilla del mar... vivía estudiando bachillerato en Zipaquirá, en el Colegio Nacional. El hermano Pedro siempre me andaba persiguiendo porque yo no llevaba el misal, ni el saco del uniforme, ni el escapulario, ni recitaba oraciones como una lora en la capilla del colegio, ni era el más sapo, ni me metía con nadie... Por todas esas cosas, después de cultivar flores (gladiolos, azucenas, jacintos, dalias, amapolas, curubos, duraznos, rábanos, etc., hice lo posible por irme de la casa. Yo tendría 15 años, pero ya había leído toda la Biblia, El Quijote, La Romana, La divina comedia, La Odisea y una cantidad de libros que yo compraba en San Victorino cuando venía a Bogotá...&lt;br /&gt;- ¿Siempre te inquietaron los libros?&lt;br /&gt;- Siempre. Siempre me inquietaron los libros. Yo ahorraba para comprar libros porque en mi casa no había, además, literariamente mi familia era completamente analfabeta, pero yo salía a comprar libros, y cuando me fui de la casa, me llevé mis libros y conocí el mar y conocí Cartagena, la Escuela de Grumetes de Barranquilla. Estando un día por allí, después de prestar el servicio militar en la Marina de Guerra, me embarqué con Ariel Canzani en su barco. El tenía una revista llamada Cormorán y Delfín, que son animales del mar, un pájaro y el otro un pez. En la biblioteca del barco leí cantidad de libros de poesía, narrativa, ensayos y política como tú nunca te podrás imaginar. Yo no creo que en Colombia alguien haya leído tanto como yo “perdone la tristeza”... Mis conocimientos en libros y en ediciones me hicieron famoso de la noche a la mañana, porque cuando desembarqué, le dije al capitán que yo también iba a hacer una revista, no solo dedicada a la poesía sino también al cuento, al ensayo, a todo lo que tuviera que ver con la literatura. No me vine de inmediato para Bogota, sino que me quedé vendiendo libros en la Costa, desde el Cabo de La Vela hasta el Golfo de Urabá.&lt;br /&gt;- ¿Tuviste alguna relación afectiva en aquel entonces?&lt;br /&gt;- Viví con una turca que me incendió mi biblioteca, pero al mismo tiempo conocí a muchos escritores y pintores durante los años 60. Hablé, por ejemplo, con Álvaro Cepeda Samudio, con el Capitán Arturo Echeverri Mejía que fue novelista y navegante, con el filósofo Fernando González, con Alejandro Obregón, con Ciro Mendía, Luis Vidales, Gonzalo Arango y con X-504. También tuve la grata ocasión de hablar varias veces con Germán Vargas y con muchos más, tantas gentes que conocí que hasta pierdo la memoria de sus nombres; con todos ellos hice amistad, inclusive les vendía libros. A mí de todo ese grupo de “La Cueva”, el más bueno era Germán Vargas, que se pasaba de bonachón. Yo conozco muchos secretos de ellos, pero no quiero decirlos ahora porque son parte del sumario.&lt;br /&gt;- ¿Y hay muchos secretos?&lt;br /&gt;- Creo que todos los escritores tienen muchos, muchísimos secretos, pero no voy a entrar en esos detalles, son cosas póstumas, o mejor, son cosas que uno nunca debe decir de los colegas. ¿No te parece?...&lt;br /&gt;- Sigamos con tu caminar y vayamos a Bogotá.&lt;br /&gt;- Cuando volví a Bogotá en 1967, viví en la casa de Eduardo Mendoza, en un apartamento que me arrendó. Por allá, por los 70, yo escribía mucho en El Tiempo, en el suplemento dominical porque Eduardo Mendoza quería publicarme a cada rato, ya que él era el director de Lecturas Dominicales. En esos años también conocí más escritores, como Pedro Gómez Valderrama y Manuel Mejía Vallejo, Gustavo Álvarez Gardeazabal, y claro, a Orietta Lozano, a Soad, Raúl Gómez Jattin y a otro poco de gente. Por eso te digo que mi juventud fue maravillosa ¿Qué prefiero de mi juventud? Mi libertad de ser escritor. No lo digo por vanidad o para posar de gracioso, no. La vida es mil veces mejor, con todas sus desventajas, sobre todo las desventajas que yo he tenido, falta de dinero, de relaciones públicas, etc. Lo poco que he recibido de la elite intelectual no han sido más que migajas porque la mayoría son miserables, ni siquiera son escritores, sino realmente miserables. Tanta gente a la que yo le he publicado y he apoyado, y voy a pedirles apoyo para poder continuar en la brega, y lo único que dicen es: “Hombre, Milciades, tú ya lo hiciste todo, ¿para qué más? Lo que pasa es que sólo esperan que me calle pronto ¡y ya! Pero no les voy a dar ese gusto, porque como decía mi abuelita: “Ojalá cumpla otros cien años para saber cómo será el mundo”.&lt;br /&gt;- Volvamos un poco atrás ¿Por qué no llevabas misal?&lt;br /&gt;- Mejor te contaré algo diferente, posiblemente extraño: Mientras sembraba flores en mi casa para ganarme lo de los dulces de la semana, yo aprovechaba leer todo lo que cayera en mis manos. Y si no caía nada en mis manos, vendía litros de sangre para comprar libros. Es cierto. No te invento nada. Recuerdo que para comprar Una temporada en el infierno que vendían en la Buchholz por $16,50, bajé al hospital San José y vendí un litro de sangre por 50 pesos, que me sirvieron para comprar ese libro que tanto quería y otro de Raquel Jodorowsky; me quedó algo para el pasaje del bus, porque en ese tiempo yo no vivía en Bogotá sino en El Cruce de los Vientos, en Zipaquirá. Por eso te digo que en las horas de descanso, después de cultivar flores, yo leía de todo. Leí, como te dije antes, la Biblia entera, La Divina Comedia, La Guerra y la Paz, El Quijote y otros libros gordos, pero nunca en la vida se me ocurrió comprar un misal, pues me parecía que la monserga del sacerdote no alcanzaba a llegarle a los oídos de Dios. Por eso yo iba siempre a misa sin misal y allí, frente al altar, rezaba una oración de mi invención. Le pedía que se acordara de mí, que me diera alientos para vivir todos los años de la vida, que nunca me faltara amor, que la gente me quisiera como yo a ellos, y ante todo, que el cura Pedro no me sacara delante de todos los alumnos del colegio para mofarse de mí: “¿No tiene plata ni para comprarse un misal? ¿Cómo les parece?”. El pasaporte para llegar a Dios, según el Hermano Pedro, era el misal, que ellos mismos vendían. Para evitar tanta sátira, tanta mofa y tanto sarcasmo, no volví al Colegio Nacional La Salle, ni siquiera a pisar sus predios, por eso me fui a recorrer el mundo, a conocer puertos y ciudades fabulosas. Desde entonces he creído que mi vida ha sido un viaje.&lt;br /&gt;- Ese colegio formó a muchos escritores hoy famosos.&lt;br /&gt;- Sí. El colegio formó a muchos alumnos, y también a algunos poetas y escritores que salieron domesticados de sus aulas; yo los he visto hoy por ahí ocupando cargos en las oficinas del Ministerio de Cultura y posando de genios.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue la aventura de vender libros en la Costa?&lt;br /&gt;- Vender libros en la Costa fue una aventura y casi un riesgo, porque había que competir con el mar, los turistas, los políticos, los vagos, los analfabetas, y los que, para colmo de males, no sabían hacer nada. Bueno, pues sucede que al desembarcar, después de varios años de navegación y en compañía del Capitán Ariel Canzani, del que te conté arriba, que era un lobo de mar que dirigía la revista Cormorán y Delfín que imprimía en su barco, le prometí que yo iba a hacer en Colombia la mejor revista de literatura, sin - amiguismos sino abierta a todas las tendencias imperantes, y con un sugestivo titulo como es Puesto de Combate.&lt;br /&gt;- ¿Cómo fue tu llegada a la casa de Eduardo Mendoza?&lt;br /&gt;- Como yo había sido marinero de verdad y tenía que saber todo eso de electricidad y voltajes, un día que yo estaba en la casa de Jaime Jaramillo Escobar, por más señas mi compadre, pues es padrino del bautizo de Nicolás, mi hijo mayor, llegó Eduardo Mendoza buscando un electricista y Jaime le dijo que yo era el indicado. Debo aclararte antes que yo conocí a Jaime Jaramillo en la casa de Meira del Mar, en Barranquilla, y a Gonzalo Arango en Santa Marta; con ambos trabajé años después como corrector de la revista Nadaísmo 70, y en los libros que Jaime publicaba como la Antología de Ciro Mendía y el Libro de los Relatos de León de Greiff. Por eso, esa vez yo estaba con Jaime, haciendo correcciones a los textos de esos libros, que años después publicó el Banco de América Latina, entonces le dije a Eduardo que yo le servía de electricista y hasta le hice una conexión a su mujer. Ambos quedaron encantados con mi trabajo y yo me desdoblé y aproveché para decirle que yo venía escribiendo desde chico y Eduardo me pidió unos textos a El Tiempo. Y claro, los publicó.&lt;br /&gt;- ¿Y ahí nació esa entrañable amistad?&lt;br /&gt;- Si. Me dijo que me fuera a vivir a un apartamento que tenía en su casa. Y así fue, me fui a vivir en la casa de Eduardo, en la Calle del Volcán, frente a la Casa de Vargas Vila. En ese tiempo entonces conocí a Elisa Mujica, Pedro Medina Avendaño, Mario Rivero, que siempre fue envidioso conmigo. A cada rato me hacía fieros con su revista Golpe de Dados; lástima, fue muy envidioso conmigo y nunca supe la razón; a la hora de la verdad Golpe de Dados sólo la conocían unos cuantos poetas de Bogotá y yo, por el contrario, quería que mi revista la disfrutara y escribiera la gente de la provincia y que publicara gente desconocida. Por eso Puesto de Combate dio a conocer a tanta gente nueva, que aún hoy se mantiene en la palestra; Golpe de Dados nunca descubrió ningún poeta, todos estaban hechos, todos aparecían publicados allí cuando ya eran famosos. En todo caso Eduardo Mendoza me dio la bendición de escritor, aunque ya en el año 66 me la había dado don Guillermo Cano en El Espectador. Ellos siempre aceptaron mis textos, lo mismo Manuel Mejía Vallejo, quien escribió notas en Cromos y Gonzalo Arango, que siempre consideró que había en mí si no un gran poeta, sí un narrador. Cuando uno es joven, sueña demasiado.&lt;br /&gt;- ¿Y qué viste en esa casa llena de libros y recuerdos?&lt;br /&gt;- Cuando él se iba para Guateque o cuando lo nombraron Agregado en Washington, me dejaba su casa a mi cuidado y así pode enterarme de las primeras ediciones de La María, El Moro y todo lo demás.&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasó después en tu vida?&lt;br /&gt;- Años más tarde, cuando yo trabajaba en un banco, él me nombró director de la revista Mosaico del Instituto de Cultura Hispánica. Muchos textos míos aparecieron en El Tiempo en la década del 70-80, y me los pagaba muy bien. Recuerdo que me daba 6 mil pesos, que era un jurgo de plata... Muchos años después, tristemente, estuve en su entierro. Su mujer vendió la biblioteca de Eduardo por miserables 18 millones de pesos a un señor muy rico. Ella no sabía nada de libros, pero era muy buena persona conmigo. Yo la nombro en uno de mis cuentos y digo que “Leíto salía a su patio de aromas a darle de comer polen a las mariposas del páramo o a orinar al pie del papayuelo o a colgar sus prendas de seda en los hilos de la tarde”....&lt;br /&gt;- Bien. Regresemos a aquellos años mozos ¿Cómo fue el drama de vender tu sangre para comprar libros?&lt;br /&gt;- Siempre viví el drama económico. A partir de que comenzaron a interesarme los libros, por allá en mi infancia empezó mi drama. En mi casa no había ni siquiera un libro, solo cuando fui a la escuela y la profe Adelfa me regaló un libro de la colección “Sembrador”, donde contaban una serie de historias de niños perdidos, perros, dramas pequeños y cotidianos pero que uno en su mente engrandecía, quiero decir, los volvía más trágicos. Por eso, tan pronto aprendí a leer me dio por averiguar si esas historias eran ciertas. Sí, eran ciertas porque otros escritores también las plasmaban en sus textos.&lt;br /&gt;Naturalmente desde joven también fui muy aficionado a la poesía, plagiaba autores para enviarles poemas a mis novias y ellas los recibían como si verdaderamente yo los hubiera escrito, pero dentro de mí les daba las gracias a Julio Flórez, a Porfirio Barba Jacob, a los poetas del romancero español y a otros muchos, pues gracias a sus versos yo me conseguía novias y esa era una gracia muy bien calificada por entonces. No digo ahora porque hay tantos poetas que cuando uno va caminando, le da una patada a una piedra y salta un poeta.&lt;br /&gt;- ¿Hay una buena oferta de libros de poesía?&lt;br /&gt;- Hay muchos libros de poesía, pero de verdadera mala poesía. Por eso para mí elegí desde joven a varios de los mejores poetas que había en el escenario, como por ejemplo Rimbaud. Cuando marinero, bien me habría podido quedar siendo eso, quedarme en los puertos, ir a donde las putas, emborracharme... Pero yo siempre hice lo contrario, bajaba a los puertos, compraba libros y en vez de salir me quedaba leyendo, leyendo. Fueron infinitos los libros que leí y que sigo leyendo. A veces, cuando vienen poetas y escritores novatos a mi casa, les pregunto qué han leído. Si veo que sus lecturas son muy superficiales, les regalo un libro de los mucho que tengo. Siempre les he regalado libros, y podría decir, de excelentes autores. No me importa el precio que tengan, lo que quiero es que lean tanto o más como lo hice yo.&lt;br /&gt;- ¿Y eso haces en la Feria del Libro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/para-conocernos-un-poco.html"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Click para seguir leyendo la entrevista&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-1744177232384142665?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/1744177232384142665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/como-fue-tu-profesora-de-mi-profesora.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1744177232384142665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1744177232384142665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/como-fue-tu-profesora-de-mi-profesora.html' title='Para conocernos un poco'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-3673919684122558473</id><published>2010-09-15T13:53:00.000-07:00</published><updated>2010-09-15T14:06:35.543-07:00</updated><title type='text'>Noche de terror en el Castillo de San Felipe</title><content type='html'>(&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuación&lt;/span&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... de abrazos y caricias,  los asustó un fuerte tropel que salía de las entrañas del Castillo.  Alarmado por esos gritos  del interior del túnel y el sonido de los carramplones de las botas al retumbar en el  piso,  Julián le dice a su novia: ¡Vístete mija que algo pasa  allá afuera! &lt;br /&gt;Se visten rápidamente y salen de la garita. Al dirigirse a la salida,  unas voces  de extraño acento gritaban al descubrirlos: ¡Allá están los cabrones! &lt;br /&gt;Ante la imposibilidad de salir del túnel por encontrarse en la salida  los extraños sujetos, se dirigieron  al interior de este para esconderse en una de las garitas existentes, extrañamente a esa hora, el sitio  se encontraba  iluminado por unas teas ubicadas en las paredes que le daban a esos pasillos una espectral claridad. &lt;br /&gt;Las voces de los perseguidores  vestidos a la usanza bucanera, botas de tripulante de bergantín, espadones y sombreros alones, se sentía mas cerca.&lt;br /&gt;La pareja huyó apresuradamente  y después de una larga carrera, encontró al final del túnel una puerta descascarada, pintada de verde oscuro y entornada, que dejaba filtrar la claridad del otro lado. Sin pensarlo dos veces, la abrieron e ingresaron a  un extraño lugar que parecía  del siglo XVI.   Era un sitio extraño y casi irreal. Detuvieron su carrera,  agitados, se dirigieron a una  esquina donde estaban unas personas ataviadas con  atuendos coloniales.  La pareja vivía una terrible pesadilla.&lt;br /&gt;Haciendo un esfuerzo para calmarse, se dirigió  a uno de los presentes: ¡Señor, por favor, ayúdenos que nos persiguen hombres armados!  El aludido miró a la pareja y con refinado acento peninsular dijo sacando de su  funda de cuero de cabrito,  un  delgado  florete: ¡De dónde coño  habéis salido, cabrones!&lt;br /&gt;Se alejaron velozmente del hombre con aspecto de pirata, que se carcajeaba estentóreamente, con sus acompañantes.  Observaron que por el portón que ingresaron a ese lugar,  lo hacían los hombres que los habían acosado en el túnel.  ¡Allá están!,  gritaron los perseguidores.&lt;br /&gt;Continuaron su vertiginosa carrera y al doblar por la esquina de una callejuela en penumbras, encontraron una casa con  las puertas abiertas. Rápidamente entraron a ella cerrando la puerta tras de sí, respirando agitadamente.&lt;br /&gt;Raquel asustada, gemía silenciosa y desconsolada. &lt;br /&gt;Julián, la consolaba, desconcertado por la situación en que estaban inmersos. Afuera escuchaban las  expresiones  rabiosas de los perseguidores. Por las rendijas de las tablas, notaron que el número de estos había crecido, más de diez personas andaban tras ellos furiosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando por el desvencijado piso de madera  siguieron por un corredor que los conducía al patio.  Al llegar allí, vieron la puerta por la que habían entrado a ese tenebroso lugar. Tenían que llegar a ella a cualquier costo.  &lt;br /&gt;Al disponerse a saltar la tapia,  percibieron una presencia maligna. Era una mujer de cabellos negros,  rostro pálido, ojeroso, de morados visos bordeando sus rojos ojos, carentes de vida, era una espectral visión.&lt;br /&gt;La mujer agachada orinaba frente a ellos un líquido pestilente. Sin importar la presencia de la pareja, secó su sexo con la falda de pollerines marrones, y al observar la  perplejidad de los fugitivos, lanzó una desvergonzada y ronca carcajada que asustó a los jóvenes.&lt;br /&gt;Apresuraron su huída y cuando Julián saltó la tapia rocosa después de Raquel,  la puerta del patio se desprendió de sus oxidados  goznes con un ruido estrepitoso de bisagras desencajadas  y tablones abatidos, enseguida apareció la turba en busca de la pareja.  Corrieron a toda velocidad rumbo  a la puerta salvadora. &lt;br /&gt;El joven reducía su marcha para no dejar rezagada a su novia a la cual asía por una de sus temblorosas manos, la puerta estaba cerca y los acosadores saltaban la tapia que los separaba de los perseguidos. Al llegar a la portón, lo cerró este tras de sí. Había perdido la cuenta del tiempo transcurrido desde que ingresó al Castillo, estaba cansado pero tenía que salir de ahí lo más pronto posible. Escuchaba los golpes en la puerta, apresuró el paso sabiendo que pronto sería derribada y efectivamente,   poco después, escuchó el estropicio de las hojas abatidas al caer en el suelo del túnel por las embestidas de los perseguidores que no estaban dispuestos a dejarlos escapar.&lt;br /&gt;La luz que iluminaba el pasillo del túnel titilaba dándole al entorno un aspecto realmente tenebroso y espectral. A lo lejos apreció una débil luz que entraba por la boca del túnel, los pasos de sus perseguidores se sentían cada vez más cerca.  Sabía que era imposible  escapar del hostigamiento de esos espectrales seres.&lt;br /&gt;Julián,  en caballeroso  y hermoso gesto dijo a su amada: ¡Huye Raque, corre en busca ayuda que yo los detendré!&lt;br /&gt;Agarró una tea que se encontraba en su cuna y esperó la embestida de los agresores mientras retrocedía en busca de la salida.   Uno de los atacantes se adelantó y con su filosa cimitarra lanzó el tajo asesino. Ágilmente atravesó la tea en el sendero criminal del acero deteniéndolo.  El arma toledana, le produjo una herida en la cabeza la cual empezó a sangrar.   Dispuesto a vender cara su vida,  lanzó un  patadón al español, que se agachó adolorido por el golpe propinado en “la parte innombrable del cuerpo”.  Agarró Julián la cimitarra caída y sin vacilar, cercenó con el acero  la cabeza española, la que hizo un ruido sordo al caer sobre las graníticas  losas. Al detenerse el miembro decapitado, giró emitiendo una risa maligna.&lt;br /&gt;El joven  se aterró al ver la cabeza acomodarse en los hombros del español.&lt;br /&gt;El espectro al sentirla en sus hombros, lanzó una risa pavorosa y el joven miró en el fondo de esos ojos malignos,  toda la maldad del mundo,  sintió en sus piernas, el orín de su cuerpo que empapó la entrepierna de su pantalón.&lt;br /&gt;Decidido a morir peleando, mientras retrocedía hacia la salida del túnel asestaba  mandoblazos con la cimitarra  lanzando gritos de terror.&lt;br /&gt;La turba se apretujaba en el  pasillo del túnel tratando de sobrepasarse entre sí para acabar con el joven, que luchaba con valor decapitando a sus  perseguidores.&lt;br /&gt;Cuando sintió cerca la claridad de la entrada, corrió  a toda la velocidad, a pesar de  su rápida carrera, sentía la respiración fétida, el olor a miasmas y  humedad de cementerios que emanaba de los espantosos espectros que tenía tras de sí. &lt;br /&gt;Frente a el, estaba la salida,  amanecía y al encontrarse a pocos metros, sintió unas manos atenazando con fuerza sus pies impidiéndole todo movimiento y haciéndolo caer en el suelo de rocas graníticas cuando ya sentía la  luminosidad del sol y el fresco de la mañana cartagenera acariciando su cuerpo.&lt;br /&gt;Haciendo un gran esfuerzo, logró voltearse y pudo sentarse en el empedrado suelo; desde esa posición, empezó a tirar lances violentos con su cimitarra mientras retrocedía lentamente,  clareaba rápidamente y a lo lejos se escuchaban unas voces provenientes de las faldas del Castillo.&lt;br /&gt;Cuando pudo cortar los brazos que agarraban sus pies,  la turba de españoles asesinos que lo perseguía, se  abalanzó sobre el esforzado y valiente joven, el cual como resultado de la fuerte impresión, del cansancio y del terror originado por la situación que estaba viviendo en esos momentos cayó desmadejado y sin sentido con medio cuerpo fuera del túnel.&lt;br /&gt;Raquel presa de terror pudo salir corriendo a toda velocidad de la Fortaleza.&lt;br /&gt;No sentía cansancio, estaba aterrorizada, tenía su cuerpo empapado de sudor.&lt;br /&gt;Desde que salió del Castillo San Felipe de Barajas donde reinaba el espanto,  empezó a lanzar gritos aterrorizados.&lt;br /&gt;Eran las cinco de la mañana,  sus familiares la buscaron toda la noche al igual que a Julián,  Raquel asustada contó lo sucedido y  la multitud se dirigió al túnel donde esa joven pareja había pasado la más terrible experiencia de sus vidas. Al llegar los vecinos y familiares de la joven pareja al   túnel, encontraron a Julián completamente desmayado, en su mano derecha tenía una cimitarra antigua fuertemente agarrada, tenía  el cabello  completamente blanco, canoso totalmente debido a la terrible impresión recibida esa noche terrífica, sus pies estaban asidos por las óseas manos de dos cálcicos esqueletos peninsulares ataviados con las vestiduras características del siglo XVI, que los tenía fuertemente agarrados.&lt;br /&gt;El sol Caribe, entraba a raudales por el túnel misterioso disipando toda sombra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-3673919684122558473?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/3673919684122558473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/noche-de-terror-en-el-castillo-de-san.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3673919684122558473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3673919684122558473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/noche-de-terror-en-el-castillo-de-san.html' title='Noche de terror en el Castillo de San Felipe'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-7152945741757760940</id><published>2010-09-10T13:33:00.000-07:00</published><updated>2010-09-10T13:34:50.998-07:00</updated><title type='text'>MUCHA POESÍA Y POCOS POETAS, EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA.</title><content type='html'>Por *Germán López Velásquez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuación)&lt;br /&gt;absoluta a la causa libertadora de esos miles de campesinos desharrapados que morían en las hondonadas, los precipicios y por el frío inclemente de los páramos. Esa reflexión es necesaria y justa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando era niño de escuela me hicieron dibujar a Camilo Torres y a Don Antonio Nariño, para enseñarme la historieta aquella del grito de independencia. Desde luego, no pudo faltar don José Acevedo y Gómez, el famoso, trillado y no estudiado, Tribuno del Pueblo. El 20 de julio se conmemora en Colombia en forma superficial y estúpida, diciéndoles a las gentes que es día nacional y que deben izar una bandera. Claro que en los últimos dos años ha habido un cambio. Ya no importa poner la bandera en el balcón y la ventana sino salir a las plazas a escuchar a todos los cantantes vallenatos y a Shakira, Carlos Vives y Juanes. Esta es la nueva forma de celebración de nuestra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bueno comprender que el 20 de julio de 1810 no se dio por historicismo espontáneo. Hay unas causas y también unas consecuencias. Es decir, tres momentos perfectamente articulados. Antes del 20, el 20 y, después del 20. Hablemos de antes del 20 para ir hilando todo el carretazo que se maneja en estos días de aparente primavera independentista. España nos colonizó por cerca de trescientos años. La transculturización fue total. Su brazo ideológico lo constituyó la Iglesia Católica con sus conquistadores, su Biblia y su Santa Inquisición. Lo demás, fue la violencia contra nuestras gentes, ejercida en todas las formas, desde la tortura hasta el sicariato de nuestros hombres insignes, no sólo con pistolas españolas, francesas o inglesas, sino con cuchillos y todo tipo de bayonetas. Los realistas o chapetones fueron bastante decididos a la hora de masacrarnos. Hacían cumplir las órdenes de su majestad o de su Virrey a cualquier precio. Nuestra condición de vasallos nunca se puso en duda. Obligados a pagar impuestos, a ir a misa, a ser hipócritas y camanduleros, a no pensar, a no escribir, a dejarles los seminarios, los  colegios y las universidades a los criollos, léase cundinamarqueses, caucanos o boyacenses,  al servicio de la corona ( la nueva clase social terrateniente y comercial, digna de recibir privilegios por su lealtad al Virrey de turno ); pero,  también a morir en Palacios de la Inquisición y descuartizados al estilo de José Antonio Galán, el líder  comunero de la provincia del Socorro, de San Gil, Charalá y Mogotes. Es que los españoles nos hicieron duchos en el arte de la tortura antes de 1810. A José Antonio, a quien le incumplieron un Acuerdo de Paz que el Virrey tiró a la basura al saber su asesinato, fundamentado en la baja de impuestos, en mayores oportunidades y trato justo para las gentes del Socorro y lugares aledaños, lo partieron y macabramente, lo izaron en maderos ubicados en varias localidades de esa provincia, para despertar terror en las comunidades que se atrevieran a protestar o levantarse de nuevo contra los amos españoles. Mucho antes que los paramilitares colombianos ya teníamos esos modelos para aniquilar a los opositores. Ellos nos dieron ejemplarizantes lecciones de muerte atroz, ajustadas a todas las exigencias del Derecho Internacional Humanitario. Si no hubieran muerto sus ejecutores y autores intelectuales, tendría ahí la Corte Penal Internacional mucho trabajo, ahora que rige en Colombia gracias al Tratado de Roma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es suficiente desplazarse  a Cartagena y visitar el Palacio de La Inquisición, para aprender sobre desmembraciones y lamentos propios de Dante. Todas esas cosas ocurrieron antes del 20 de julio de 1810. Ahora bien, los vientos renovadores de la Revolución francesa de 1789, la independencia de la América Sajona de 1776, la traducción de los Derechos del Hombre y del Ciudadano hecha por Antonio Nariño desde la clandestinidad, la crisis económica de España invadida por Napoleón Bonaparte y el imperialismo expansivo de Inglaterra, hicieron su aporte revolucionario. No fue, pues, el 20 de julio de 1810, una simple algarabía de idiotas veintejulieros en la esquina de la Plaza de Bolívar de Bogotá, porque un rico comerciante español, chapetón hasta la médula que orinaba azul de Prusia,  no les prestó un florero, valga decir, una jarra para servirle jugo de maracuyá o tomate de árbol a Don Antonio Villavicencio y sus amigos, cercanos todos a la corona de Don Fernando Séptimo y católicos hasta la coronilla. ¡Eso jamás! Había unos antecedentes como acabo de explicarlo de la mayor seriedad y con muertos suficientes. Eso hay que decirlo a las nuevas generaciones, a los estudiantes, a todos los que estamos próximos a los grandes conciertos de Juanes y compañía el 20 de julio de 2010, fecha de celebración del famoso bicentenario de nuestra independencia, donde ya se han lanzado hasta globos aerostáticos en cantidad de cien por toda la capital de la república con el nombre de Vuelo de la Libertad y cumplido otras juergas populares con costos cercanos a los cien millones de pesos y  constituido una junta bienhechora encabezada por el ilustre escritor del establecimiento, Don William Ospina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito, qué lamentable el discurso del ilustre Oidor de Bogotá, Don William Ospina, al recibir el Premio Rómulo Gallegos, en Venezuela. Es verdad que su Presidente Hugo Chávez ha dado muestras suficientes de ignorancia histórica, de falta de lectura, de mala formación. No fuera más que un hombre de tanta agresividad y  desconocimiento de la historia, la filosofía y las humanidades,  resultara ser el gran líder de los latinoamericanos. América Latina está sin líderes. No tenemos arcadia.  Pero, ello, no lo habilita para decir lo que dijo. Es un discurso típico del arribista colombiano. ¡Claro! Don William sabe que en estos momentos tiene demasiado que perder y en consecuencia más le vale el silencio y la tartamudez histórica. Todo un viraje de la franja amarilla a la franja azul de metileno, como hubiera dicho Don Mariano de Melgarejo, aquél del caballo que se orinaba en la cara de sus beodos ministros peruanos. La suya es una intervención erudita que no dice nada de la actual Venezuela por miedo a la izquierda y también por miedo a la derecha. Una camaleonada perfecta. Todos los autores mencionados en su discurso están muertos y, de Colombia, menciona sólo a García Márquez, por el sólo hecho de que él, el oidor Don William Ospina, no está por encima de él. De no ser así, tampoco lo habría  mencionado. No olvido que cuando ganó las elecciones Obama, esa misma noche el diario El Espectador estaba publicando un texto del Oidor dedicado al ilustre líder de las negritudes norteamericanas. Tenía el artículo listo con antelación. Imagino que la Embajada Norteamericana lo invitó a la posesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, bueno, lo cierto es que el tal Oidor no dijo nada relevante en Venezuela. No fue capaz de referirse a los conflictos latinoamericanos, a los tratados de libre comercio, a la instalación de bases norteamericanas en la independiente, hace doscientos años, Colombia; a la crisis aterradora de la economía y la sociedad venezolanas; a la ignorancia de Evo Morales; al analfabetismo de Daniel Ortega; a la pésima formación intelectual de Rafael Correa; al entreguismo descarado y arrodillado de Alan García, el Presidente que en su primera elección y en plena posesión, cuando era consecuente,  negó el pago de la deuda externa a la banca internacional,  hoy; gran amigo de nuestro Mandatario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Producen risa estos autodenominados líderes latinoamericanos, cuando quieren reelegirse indefinidamente, es decir, ser tiranos. Lo escandaloso de todo es que lo hacen a nombre del Libertador. ¡Qué cinismo! Olvidan lo dicho por nuestro gran Simón Bolívar en el Discurso ante el Congreso de Angostura : “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”. En fin, el suyo fue un discurso ahistórico, mediocre, agazapado, arribista, cuidadoso, propio de quien está empeñado en cuidar los privilegios que da el poder del prestigio y, también, por supuesto,  en protegerse con el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno puede tener mucho prestigio como artista, el Oidor Don William Ospina lo tiene, pero puede ser,  también,  independiente, asistir a fiestas, emborracharse con el poder político, aceptar cargos diplomáticos, compartir con el establecimiento, conversar, opinar, controvertir; es decir, tener grandeza. Eso lo han practicado valiosos escritores y artistas del mundo, consentidos por el poder, pero, insisto,  se debe conservar y defender la independencia. Esta es la forma de ganarse el verdadero respeto, no con el  manoseo que gusta tanto a los intelectuales colombianos a cambio de que les otorguen alguna canonjía, llámese embajada o agregaduría cultural. Un artista puede ser independiente y gozar de los más altos reconocimientos del Estado. No pasa entre nosotros. La mayoría cree que para acceder al respeto tiene que renunciar a su voz, a su discurso, a su ideología. Eso ha hecho mucho daño en la formación de la nación colombiana. Ha destruido mucho nuestro criterio como nación civilizada. Ellos, han hecho de su vida y de su voz, una verdadera renuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De manera, pues, que cuando llegamos al 20 de julio de 1810, muchas cosas habían sucedido en los campos tributarios, jurídicos, sociales y violentos. Ahora bien, es bueno recordar que en el Acta de Independencia de 1810 nuestros revolucionarios criollos, juraron seguir derramando la sangre por su majestad Fernando VII y por la Religión Católica, madre de todas las doctrinas colonizadoras en América Hispana. La nuestra fue, en consecuencia, una independencia a medias, un escarceo, un amago lleno de miedo, de terror. Y es lógico. No se crea que era un santito Don Juan Sámano. ¡Jamás! Era un asesino del más alto perfil, excelentemente calificado.  Esa turba chapetona española era sangrienta. Además, porque ideológicamente, desde los comienzos de la colonización, se impuso en los nuevos territorios la Doctrina Militar del Terror, de la misma manera que en los tiempos modernos lo hizo la Escuela de las Américas desde Panamá. Es que nada es nuevo en estos lares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué cosa tan aterradora debieron enfrentar nuestras gentes, nuestros líderes, nuestros campesinos y hombres del pueblo, en la llamada reconquista española. Nunca aceptó España  la intentona de independencia de 1810. Recordemos cómo van cayendo uno a uno  nuestros próceres. Asesinados, encarcelados, fugitivos, desterrados, despatriados; pero, finalmente, caídos. Camilo Torres, protagonista del 20 de julio de 1810, con un tiro por la espalda en 1816. Antonio Nariño en la Prisión Real de Cádiz. El Sabio Francisco José de Caldas, fusilado por la espalda en el que es llamado hoy Parque Santander de Bogotá. Es memorable la frase del realista Pablo Morillo : “España no necesita sabios”. Zea estuvo también preso por cuenta de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, con otros patriotas. Acevedo y Gómez, el llamado Tribuno del Pueblo ( recordado por su famosa proclama del 20 de julio de 1810 : “ si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz, antes de doce horas seréis tratados como insurgentes : ved - señalando las cárceles - los calabozos, los grillos y las cadenas que os esperan” ),  murió escondido entre los indios Andaquíes, en las selvas del sur del país en 1817, huyendo del régimen del terror impuesto por Pablo Morillo. Igual suerte corrió Emigdio Benítez.  Y así, es infinita la lista de persecuciones y asesinatos en la famosa reconquista. Y es que asesinos de la calidad de Pablo Morillo son difíciles de conseguir, pero vale la pena, para el régimen, conseguirlos. Ahora, ¿qué tal un José María Barreiro? La acción de  Simón  Bolívar y sus amigos fue, sin duda alguna,  una verdadera gesta revolucionaria.  Es que la independencia de España fue un baño de sangre de muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Bolívar libera a Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, tentado incluso a dirigirse a la Argentina a darle la mano a Don José de San Martín, ha pasado por nuestro continente excesivo dolor. No olvidemos la muerte de su gran amigo y sucesor en la  Presidencia de Colombia, Antonio José de Sucre, muerto también de un balazo por la espalda. ¡Ay balazo! exclamó el Gran Mariscal de Ayacucho en su último estertor. Bolívar sufrió demasiado. Si tuvo momentos de solaz con hermosas mujeres, fiestas populares a su llegada a tierras liberadas, fama, correspondencia importante y otras satisfacciones, es indudable que su alma estuvo cercada por el dolor de la condición humana. Nada más ver la forma tan vil como trató de asesinarlo el General Francisco de Paula Santander, ese agiotista desvergonzado que se atrevió a dejar el testamento más ignominioso que conozca la historia. De no ser por Manuelita Sáenz otra sería la suerte de la Nueva Granada. Nunca nos hemos preguntado qué hubiera pasado si Santander logra su cometido. Pero lo más grave de todo, es que muerto el libertador de tuberculosis y, sobre todo, de tristeza ( “La ingratitud me tiene aniquilado el espíritu habiéndole privado de todos los resortes de acción”, escribe en carta a José F. Madrid el 16 de agosto de 1819 ), el dolor siguió y siguió como una sombra cuando el sol declina, recordando al padre Choquehuanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos un Continente de dolor sangrante, más que de soledad. Vinieron los egoísmos, las traiciones, las luchas intestinas por el poder en las nuevas clases sociales, los José Antonio Páez, grandes con la lanza y pérfidos en lo político. La carnicería entre centralistas y federalistas fue desgarradora en las tierras que recién habían expulsado al imperio español  y sus asesinos. Así atravesamos todo el siglo XIX, de guerra en guerra, de cansancio en cansancio y de traición en traición. Mientras Mosquera asesinaba al General Obando, Bolívar se estremecía en su tumba del olvido en Santa Marta. Se desvanece por completo el sueño Bolivariano de unidad, igualdad y fraternidad. En la mitad del siglo XIX tuvimos varias guerras civiles. Nuestra división fue total como nación. Hasta un poeta romántico como Don Jorge Isaac estuvo vinculado a las refriegas de la época.  Ya en 1900 se arma la guerra de Los mil días, entre los colombianos. En 1903, nuestra oligarquía vende a Panamá para complacer al gobierno americano, mientras el Presidente Marroquín se dedica a pulir un verso en su hacienda Yerbabuena. Vale la pena recordar su respuesta a los críticos cuando se perdió Panamá : “ ¿Y qué más quieren? Me entregan una república y yo les entrego dos”.  El cinismo es total, el odio por el pasado, la negación de nuestro heroísmo, del sacrificio por ser, por tener una voz. La burla de las burlas. En 1933 afrontamos la guerra contra el Perú que quiere quitarnos un pedazo en el Amazonas. Le toca al Presidente Enrique Olaya Herrera.  Llegamos bien descompuestos a los años cuarenta con intentonas de reformas agrarias como la Ley 200 de López Pumarejo. Posteriormente, se desata la otra violencia, la del machetazo, el corte de franela, la izada del feto, la desaparición y la tortura, entre liberales y conservadores, entre rojos y azules. De triste recordación Sangre negra, El cóndor y El Guatín, entre otros personajes siniestros, hijos de la ignorancia y la actitud criminal de los dirigentes liberales y conservadores.  El asesinato de hombres ilustres toma forma de nuevo. Cae en Bogotá a pleno medio día, de varios balazos, el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. A los pocos  años, con más de cuatrocientos mil crímenes en las ciudades y  campos colombianos, se logra una pacificación mentirosa obtenida con traiciones y más asesinatos como el de Guadalupe Salcedo en Bogotá, atribuido por algunos historiadores al liberal Carlos Lleras Restrepo y otros políticos de alto rango nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llega el Frente Nacional con toda su carga represiva. Se impone la alternancia en el poder de los dos partidos tradicionales con exclusión de cualquier otra forma del accionar político. Se fortalecen las guerrillas nacidas en las filas del liberalismo.  Terminado el Frente Nacional de 16 años en 1974, con Misael Pastrana Borrero, empieza otra violencia peor : La del narcotráfico. A los bombazos y estalladas de aviones de los años ochenta, se suma el activismo guerrillero que toma y destruye pueblos, secuestra y asesina soldados y policías. Y como si fuera poco, surgen los paramilitares, auspiciados por el Estado y enfrentados de manera sangrienta a las guerrillas. Son miles sus muertos. Fusilados, cortados con motosierras, desangrados en todas las formas, arrojados a fosas comunes.  Miles de inocentes campesinos, obreros, estudiantes, sindicalistas, trabajadores, miembros de partidos políticos de izquierda, candidatos presidenciales, son víctimas del nuevo orden que se impone en el territorio nacional con el silencio del establecimiento, su cómplice solapado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esas condiciones, arribamos al siglo XXI. Bañados en sangre, separados, divorciados, lejos de cualquier ideal Bolivariano de unidad y reconciliación. Nada ha cambiado en estos nueve años del prometedor siglo que fue recibido con luces multicolores anunciantes de esperanza. Se firmó un Acuerdo de Paz con los paramilitares que  ellos mismos  han denunciado como una traición. El accionar de las armas de todos los bandos crece en los campos y ciudades. La vorágine no se detiene. Sigue la agonía, el lamento, el canibalismo. Nada hemos avanzado. Lo contrario, retrocedemos con indiferencia, sin alma, sin sueños, sin magia. Sin ninguna capacidad de reconstrucción, de mirar al frente; sin deleitarnos en la ilusión y la esperanza, esas dos palabras hijas de los dioses. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los actos de negación se nos repiten cada día. Seguimos crucificados, mirando hacia abajo, sin horizonte. O como murciélagos, observando apenas la sombra de la silenciosa noche. Unos verdaderos dráculas acostados entre la mortaja, huyéndole a la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no necesitamos poetas ensimismados, encerrados, escritores para adentro, rendidores de culto al malditismo. Estamos agotados de poetas malditos anacrónicos, renunciados al mundo, divorciados del hombre. Exigimos poetas para el mundo, pues el poeta tiene que ser ante todo un hombre. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Acaba de firmarse un acuerdo para la instalación de siete bases militares norteamericanas en territorio colombiano, que nos convertirá, gústenos o no,  en un escenario geoestratégico para la confrontación regional.  Bolívar no quería eso. Mientras tanto, se sigue escribiendo mucha poesía, publicando mucho libro, pero con pocos poetas a bordo. Es una realidad. Unos, escriben aserrín. Otros, plagian autores europeos de hace doscientos o trescientos años, para descrestar bobos, para copiarse como negativos. Y otros más, que ignoran dónde están parados. Los restantes, víctimas de una ignorancia, un narcisismo y una pedantería mariconas. Todo ello, mientras el Oidor o Regidor o Comendador don William Ospina, escribe discursos inanes para señoras amantes del tresillo y publica elegías de varones ilustres de indias que le permitan ser invitado a la Casa de América en España. Otra gran burla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Abogado, escritor y periodista colombiano. Autor de los libros Violaciones, Muera El Quijote, Con Aurora en la Habana y Delirios de la Literatura Colombiana, Es fundador y director de la Revista MEFISTO de Arte, Literatura y Medio Ambiente, hace 25 años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-7152945741757760940?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/7152945741757760940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/mucha-poesia-y-pocos-poetas-en-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/7152945741757760940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/7152945741757760940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/09/mucha-poesia-y-pocos-poetas-en-el.html' title='MUCHA POESÍA Y POCOS POETAS, EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA.'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-7875074280980563605</id><published>2010-08-31T06:23:00.001-07:00</published><updated>2010-08-31T06:24:22.210-07:00</updated><title type='text'>QUINTO CONCURSO NACIONAL DE POESIA ESTUDIANTIL</title><content type='html'>QUINTO CONCURSO NACIONAL DE POESIA ESTUDIANTIL&lt;br /&gt;INSTENALCO   2010&lt;br /&gt;¡UN MILLON DE PESOS AL GANADOR  O GANADORA!&lt;br /&gt;DOSCIENTOS MIL PESOS AL SEGUNDO PUESTO – CIEN MIL PESOS AL TERCER PUESTO&lt;br /&gt;BASES&lt;br /&gt;Podrán participar todos los estudiantes colombianos de Décimo y Undécimo grados que no tengan vínculo familiar ni contractual con los organizadores del concurso. Los aspirantes al premio deberán enviar cinco (5) poemas numerados, escritos a computador por una sola cara, a doble espacio y en papel tamaño carta, que no hayan sido premiados ni obtenido menciones en otros concursos.&lt;br /&gt;1        El tema será libre.&lt;br /&gt;2        Cada concursante deberá presentar su trabajo en original y dos copias identificado con seudónimo, debidamente argollado o empastado.&lt;br /&gt;3        En sobre aparte y cerrado (PLICA) debe indicarse la siguiente información: nombres y apellidos completos, seudónimo, municipio, dirección, teléfono, correo electrónico, fotocopia del documento de identidad, y fotocopia del carnet estudiantil.&lt;br /&gt;4        El material se recepcionará a partir del 24 de agosto de 2010 hasta el 22 de octubre de 2010 y debe enviarse  a la siguiente dirección: INSTITUTO TECNICO NACIONAL DE COMERCIO, CARRERA 62 No. 52- 85 – BARRANQUILLA – ATLANTICO – &lt;a href="http://www.instenalco.edu.co/"&gt;www.instenalco.edu.co&lt;/a&gt; – TELEFONOS : 3441309 - 3441606 - 3440054&lt;br /&gt;5        El material enviado por correo deberá ajustarse a las fechas, según el matasello de correo postal.&lt;br /&gt;6        El fallo del jurado será entregado en sobre cerrado el 25 de octubre de 2010, al señor MANUEL NARVAEZ IGLESIAS, rector del INSTENALCO, quien será el único autorizado para su divulgación, y será publicado a través de los medios masivos de comunicación y en la página Web  de la Institución.&lt;br /&gt;7        Se otorgará  UN MILLON DE PESOS ($1.000.000) AL GANADOR (A), DOSCIENTOS MIL AL SEGUNDO PUESTO Y CIEN MIL PESOS AL TERCER PUESTO, sujetos a las retenciones de la Ley. Además de un recordatorio. Su entrega será personal e intransferible en ceremonia solemne programada para el efecto el viernes 5 de noviembre de 2010 en el paraninfo JORGE ARTEL de  La Universidad Simón Bolívar de Barranquilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TITO MEJIA SARMIENTO&lt;br /&gt;COORDINADOR&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-7875074280980563605?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/7875074280980563605/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/quinto-concurso-nacional-de-poesia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/7875074280980563605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/7875074280980563605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/quinto-concurso-nacional-de-poesia.html' title='QUINTO CONCURSO NACIONAL DE POESIA ESTUDIANTIL'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-5638007312641502530</id><published>2010-08-31T05:51:00.000-07:00</published><updated>2010-08-31T05:53:27.591-07:00</updated><title type='text'>Édgar Bastidas Urresty, Historias de humor</title><content type='html'>Por Alicia Miranda Hevia, escritora costarricense&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Esta colección de historias humorísticas y divertidas reúne más de cuarenta pequeños relatos y  anécdotas.&lt;br /&gt;  Afirma Édgar Bastidas Urresty en la introducción que el humor “es otra forma de ver el mundo, de interpretar la vida para descubrir el lado cómico, alegre que tienen.”&lt;br /&gt;   Su tono es liviano y gracioso. Sin embargo, se hacen un gran número de referencias culturales e históricas.&lt;br /&gt;  En el relato “Idolatrías”, Bastidas expone cómo Juan Calvino (1509-1564), padre del protestantismo francés, denuncia con ironía el culto de las reliquias.&lt;br /&gt;   Calvino no se propone hacer un inventario de las reliquias existentes, pero asegura que no hay “pequeña iglesia catedral que no tenga una especie de hormiguero de osamentas y otros fárragos menudos.”&lt;br /&gt;   Qué pasaría, se pregunta, “¿si se reunieran los dos y tres mil obispados, las veinte o treinta mil abadías, los más de cuarenta mil conventos, tantas iglesia parroquiales y capillas?&lt;br /&gt;    El protestante francés se alarma ante la multiplicación de los clavos de la cruz por toda Europa occidental. &lt;br /&gt;    Con gran sarcasmo, habla del aspecto comercial de estas reliquias religiosas.&lt;br /&gt;     Por ejemplo, se disponía de tres cuerpos del Lázaro resucitado: uno en Marsella, otro en Autun, el tercero en Avallon.&lt;br /&gt;     Los canónigos de Avallon y de Autun habían acudido a la justicia.  “Después de haber dependido de la plata de un lado y del otro, los dos han ganado su causa”,  explica Calvino.&lt;br /&gt;     “Poligamia” es una historia cómica, aunque con dejo melancólico.&lt;br /&gt;      La profesora María Inés, quien abandonó la vida religiosa para dedicarse a la docencia, buscó un compañero para conocer al fin el amor físico.&lt;br /&gt;     Los dos primeros candidatos no sirvieron, uno por su homosexualidad y el otro por su obesidad.&lt;br /&gt;     Al final se unió con un joven impetuoso que no la defraudó, pero que la abandonó inmediatamente.&lt;br /&gt;      Otros azares de la vida erótica se plasman en relatos como “Lío de faldas”, “Matriarcado” e “Historia accidentada”.&lt;br /&gt;      Algunos relatos cómicos se dedican a los problemas familiares, como “El doble” y “Transfiguraciones”.&lt;br /&gt;      Bastidas Urresty nació en Samaniego, Nariño, Colombia, en 1944. Se licenció en filosofía y letras por la Universidad Nacional de Colombia en 1972.&lt;br /&gt;    Viajó a Europa y obtuvo un doctorado en filosofía por la Universidad de París VIII en 1978.&lt;br /&gt;     Además obtuvo una especialidad en estudios literarios iberoamericanos por la Universidad de París III en 1981.&lt;br /&gt;     En sus actividades académicas destacan cursos impartidos en la Universidad Javeriana y en la Universidad de Nariño.  Fue rector de esta última.&lt;br /&gt;     Entre sus actividades literarias y culturales está la fundación y la dirección de la Casa de Cultura de Nariño entre 1968 y 1971, la dirección del taller de escritores AWASCA y la pertenencia como miembro de número de la Academia Nariñense de Historia.&lt;br /&gt;     Ha publicado más de una docena de libros: ensayos históricos y literarios, como Samaniego en la historia (2007), crónicas, entrevistas, poemas como Ensoñaciones (2003)  y cuentos como Avatares (1992).&lt;br /&gt;     En la actualidad reside en Bogotá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-5638007312641502530?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/5638007312641502530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/edgar-bastidas-urresty-historias-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5638007312641502530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5638007312641502530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/edgar-bastidas-urresty-historias-de.html' title='Édgar Bastidas Urresty, Historias de humor'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-6026490450256529162</id><published>2010-08-31T05:31:00.000-07:00</published><updated>2010-08-31T05:33:25.065-07:00</updated><title type='text'>Cantigas de Caminante de Carlos Benítez Villodres</title><content type='html'>CANTIGAS DE CAMINANTE&lt;br /&gt;CARLOS BENÍTEZ VILLODRES&lt;br /&gt;Editorial Granada Club Selección S.L.&lt;br /&gt;Granada, 2009. Págs. 96&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Odalys Leyva Rosabal*&lt;br /&gt;Guáimaro, Camagüey (Cuba)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro Cantigas de Caminante de Carlos Benítez Villodres nos lleva a viajar por un mundo excelso de espacios y anchuras. Tiene un lenguaje proyectado, discernida cavilación, artera corriente, que oportunamente le hace consumar el logro de la elocuencia, una autonomía que define al autor y que presupone varios seguidores de su ideología o modo de expresarse. Este libro está lleno de persuasión, y la inteligencia danza en la poesía, homologando la dimensión de su poética. Aquí su voz tiene aciertos, rutas que transfieren al camino redentor, al agua fresca que complace al lector, y sorprende con los ríos inigualables de la poesía, con el enigma que resplandece en la décima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Benítez Villodres es un poeta que se afirma en sus conceptos, y sus décimas son una tesis de su modo de ver el mundo. Se adentra en los problemas sociales y desde allí sufre, reclama y juzga con el impulso supremo que sobresale y se instala en su templo, para  predecir, desde el creador, la desnudez del mundo, las tristezas y ese olvido para los sufridos que es la condición que el mismo poeta construye para describir y no escapar de la vida diaria, sino criticar, enfrentar y valorar la existencia humana, nuestra real existencia. En este autor la sombra es un precipicio, pero el silencio no lo ata. Su voz sube como el humo impulsado por el fuego de la razón. Los sonidos son fuertes porque el pan y el vino se han vuelto el juramento de Dios, y el plato aún reclama la moneda. Sin embargo, confía en otro mundo posible y en sí mismo para subir las escaleras de la vida, y compensar su música en un concierto, donde las campanas anuncien que ha llegado la hora del bien, como enunciado para los grandes hombres, para los poetas que han hallado su cuerda, el hilo para aguantarse y hacer de la expresión una instancia, cena repartida para los que creen en la poesía, en el desgarramiento de la garganta, y el canto que no perece porque un rapsoda guarda sus violines y adormece todos los cuerpos con el milagro del poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La décima encabalgada también florece en Cantigas de caminante. El yo se establece en versos octosílabos, endecasílabos y alejandrinos, Por consiguiente, tiene ganancia en esta estrofa, que no es solamente hispanoamericana, sino que transita por el mundo en un despertar flameante. El autor entrega sus calores, el horror ante la muerte provocada por el asesinato de los hermanos de su pueblo, de ese pueblo que es como su propia carne, como la fiebre que trastorna su pensamiento, y pide justicia. Habita lo triste que sólo se puede borrar con la belleza, con una nueva realidad sin padecimientos. Invita a buscar una solución para nuestros problemas contra los demonios del mal. En este libro se vive la niebla, el infierno como abrazo, la estremecida burla del destino, así viven hombres reales o personajes, que sufren, sienten y padecen desde sus necesidades espirituales, y son las parvedades que descubre el ojo del autor, de sus indagaciones por el mundo ante esos seres culpables que hacen padecer los naufragios de la raza humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el libro Cantigas de caminante, editado por Granada Club Selección, la carne se desnuda y es desnudada por Carlos Benítez. Él se hunde en su poesía para luego salir de las aguas internas y brindarnos su excelente lirismo, que ya tiene un lugar ganado en la poesía hispanoamericana. Ha marcado pautas en el mundo literario, varias generaciones florecerán bajo su lirismo seductor.&lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;Su poesía es existencialista, desgarradora. Nos implica, junto a él, en esa desazón por donde transita. Su lírica lleva un ángel triste, inconforme. Deambula por el mundo y le ofrece su alma de poeta: es el sufrir del hombre que no se siente a gusto con las infidelidades del Universo y no permite ni se permite a sí mismo un salto al vacio. Su intención es el pie seguro, la estabilidad, aunque para ello cada muro a su paso deba ser derrumbado. No es un pesimismo el que nos muestra, es el desgarramiento esperanzado, el que va más allá de una plegaria. Conoce que el hombre puede marcar la historia y defender sus actitudes ante los que le rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra de Carlos Benítez, que va más allá de la sencillez de un sueño, es segura y ofrece sus propias visiones con el interés de desdoblarse en varios motivos, que finalmente conducen a un solo camino: el de la creación. El enriquecimiento de su palabra, su verbo fecundo lo obliga a mutar, a guardar sus propias invenciones para hacerlas fluir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su estatura de escritor, bebe la miel prodigiosa de la copa y entrega la verdad de un poeta auténtico, donde el calor expresivo pasa por encima de la nada y logra instalarse, reflexionar, demostrando su habilidad y el ángel lírico que lo acompaña. Pulsa su tecla compulsiva, sin que nadie comprenda que un poeta puede tener su alma tan clara o tan oscura como la razón de enfrentar a los perniciosos y contarle a todos sus historias calladas, con los vocablos de un hombre que padece de estremecimientos y aparece en la sencillez ante un mundo paralelo, donde el bien y el mal caminan unidos.  Aquí logra la belleza. Es un texto que alcanza lo universal, discurso de altos valores humanos. Repite el dolor hecho de poesía y sangre con seductor lenguaje, donde las cosas pequeñas llegan a subir los altos escalones que hacen trascender. Seduce y exalta cuando entroniza la fuerza misteriosa de la traición y el odio. Hace sentir la tristeza acumulada,  la agonía existencial que brota con sensibilidad creativa sin caer en el detrimento de la palabra.  Pide permiso al lector y penetra su puerta con arte, con maestría sin que la métrica se interponga. Logra desatar sus fuegos sufribles, su desnudez, que permite que un poeta arranque sentidos poemas desde una emoción que despierta y se convierte en grito. Introduce la palabra: es la décima sin frenos, sin remordimientos ocasionales. Tiene un sabor autentico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Benitez es un poeta que se intranquiliza, que recibe los mensajes exteriores y responde sin quedar ajeno. Su poesía está marcando un nombre dentro de la décima escrita y ha generado un fuerte movimiento de promoción de la estrofa a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existen tropezones aleatorios. Fluye como agua fresca. Tiene el don de la poseía culta, y el fluir de la décima ofrece un canto universal. La inquietud del autor demuestra que detrás de esta lírica se esconde un hombre que no ve en la décima un camino, sino el compromiso interior que lo hace correr y vivir dentro de ella. El autor  trata de no apartarse de nuestra realidad, ésta es su objetivo, y reconoce que la décima está pasando por un período de aciertos.  Si usted no ha sentido los manantiales que fluyen de Cantigas de caminante, léase sin falta este libro, ya patrimonio de la décima, de un autor que ha logrado situarse entre los mejores poetas que transitan el camino octosilábico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La décima es cavilada por muchos poetas o élites literarias como de poco valor intelectual, pero aseguro que una buena décima no es rimar versos, sino poner el alma aparejada a la rima. El poeta discurre, según su inspiración, la lucidez y el estado de ánimo presente. Los poetas del Siglo de Oro español escribieron décimas y sonetos, y son verdaderos clásicos de la literatura universal. La décima oculta un regocijo, y todo aquel escritor que se solventa a interiorizarla queda preso de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedica el autor de este admirable libro varios textos a hombres amantes de la décima, dentro de ellos algunos cubanos. No voy adjudicarle una estirpe a la décima, ni siquiera diré que los cubanos somos ya sus hijos legítimos, pero me aventuro a exponer que en Cuba se habla en octosílabos, y es precisamente el crisol de razas conformador del cubano, lo que le imprime el néctar que la hace acrecentar, y cada generación encuentra en ella un vehículo, un camino de expresar sus concepciones de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La décima, estrofa de diez versos manifestados: abbaaccddc. Con este prototipo se le imputa al poeta español Vicente Martínez Espinel, siglo XVI, y por gentileza se ha citado como espinela, hasta que se conoció la obra Mística Pasionaria, como precursora. Esto ha excitado a muchos investigadores, aunque para bien. Luis de Góngora también usó esta fórmula en el mismo tiempo, pero él no contaba con un representante o un discípulo, como Lope de Vega, que tanto alabó a Espinel. Los poetas del Siglo de Oro nos pusieron esta querida estrofa que sigue resplandeciendo en nuestras manos. La copla real también está integrada por diez versos octosílabos. En este caso, es  la combinación de dos quintillas enlazadas, o de otras variedades. Sin embargo, la décima o espinela es un conjunto aparentemente cerrado, compuesto por una cuarteta, dos versos de enlace y otra cuarteta final, donde se logra la solución de la idea comenzada en la primera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Cantigas de caminante, juega un papel determinante la formación cultural del poeta, ella es la que signa la idioestética del texto. Moverse dentro de una estrofa aparentemente cerrada, como ya referí, vale el riesgo, si desde ella entramos en diferentes escenarios, sin que ello nos represente una imposibilidad en el discurso. En la décima, la gracia y el oficio imponen un sello natural en cada poeta. Cada cual desarrolla un estilo muy particular, se regodea dentro del verbo. Carlos Benítez lo logra: en este libro la décima respira un aire de esplendor y sagacidad, y hace trepidar a los lectores por la naturalidad con que se expresa. Yo guardaré este libro en mi mesa de noche porque son poemas que florecen con cada despertar. Lo invito amigo lector a vivir, reír y sufrir junto a este poeta que se abre como la suerte misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*) Odalys Leyva Rosabal es poeta, narradora, investigadora y antóloga. Presidenta del grupo internacional de mujeres decimistas “Décima al filo”. Tiene varios libros publicados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-6026490450256529162?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/6026490450256529162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/cantigas-de-caminante-de-carlos-benitez.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6026490450256529162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6026490450256529162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/08/cantigas-de-caminante-de-carlos-benitez.html' title='Cantigas de Caminante de Carlos Benítez Villodres'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-5750206519473152111</id><published>2010-02-12T03:30:00.000-08:00</published><updated>2010-02-12T03:37:09.423-08:00</updated><title type='text'>PARA CONOCERNOS UN POCO</title><content type='html'>(Continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) &lt;strong&gt;¿Cuáles consideras las obras imprescindibles?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas aquellas que te permiten aprender algo de la vida y del hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) &lt;strong&gt;¿Cuál consideras tu mejor experiencia como escritor?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir. El placer y el goce de sentarme ante la hoja en blanco, poner un título y dejar que la mano escriba. Al final, siempre me sorprendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) &lt;strong&gt;¿Cómo te definirías como escritora?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Constante, apasionada, curiosa y siempre con ganas de aprender algo más. Incansable y trabajadora de la poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) &lt;strong&gt;¿Cuál es tu ambiente favorito para escribir?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier lugar con calma, eso sí, me encanta mi mesa, mi biblioteca, un espacio adorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) &lt;strong&gt;¿Qué consejos darías a quienes se inician en la literatura?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que lean, que lean, que lean y conozcan la obra de los maestros de la literatura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) &lt;strong&gt;¿Cómo ves la literatura de tu país y qué opinión te merece la actual literatura hispanoamericana?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general hay un interés económico si el libro vende se publica, si es un bestseller mejor. La poesía siempre ha estado de moda y lo sigue estando, falta esa socialización en el trato y mayores posibilidades que tiene la novela. La poesía tiene un lugar en la sociedad y es un lugar muy importante, al fin y al cabo la poesía es la que verdaderamente cuenta la historia de los pueblos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-5750206519473152111?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/5750206519473152111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/para-conocernos-un-poco.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5750206519473152111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5750206519473152111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/para-conocernos-un-poco.html' title='PARA CONOCERNOS UN POCO'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-6699584631033164799</id><published>2010-02-05T13:02:00.000-08:00</published><updated>2010-02-05T13:05:28.392-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;BAJO LA LUZ DE UN FAROL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El novio pensó en salir a su encuentro para protegerla, pero en eso, la chica, que estaba por llegar a donde el vago, dio la media vuelta y comenzó a correr hacia el estacionamiento otra vez mientras el hombre de tres zancadas, la alcanzaba, justo debajo del único farol encendido en medio del pasaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al muchacho se le paralizó el corazón del miedo mientras lo miraba rodeando a la chica por la cintura con una mano para sujetarla, mientras con la otra le abría la blusa con violencia dejando los senos a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recorría con la lengua y con las manos despojándola hábilmente de la ropa mientras con violencia la poseía, en tanto ella, que al principio parecía querer escapar a toda costa presa de la angustia y la desesperación, ahora lo acariciaba con la misma fiereza y lujuria apretándose contra él con entrega total, dejándose penetrar sin recato ni precaución. Sin importarle que alguien pasara y los viera. Y sin embargo, la calle estaba vacía, los luces de todos los departamentos y las casas apagadas. Casi podía escuchar los gemidos de ella hasta allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba petrificado por la sorpresa, el coraje, la excitación que aquello le provocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin poder soportar más, con los ojos llenos de lágrimas salió del departamento sin cerrar la puerta de entrada y corrió escaleras abajo. La encontró en el acceso principal al edificio. Iba acomodándose la ropa, aún estaba sudorosa y respiraba aceleradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedaron viendo unos segundos, él, con asco, ella, con sorpresa. El estudiante salió de ahí sin dirigirle la palabra, sin mirarla, deseando no verla jamás. Sintió la brisa en su rostro y eso lo hizo sentirse mejor. Atravesó el jardín y llegó hasta el callejón. El tipejo se había ido. No se veía ni un alma en el lugar, sus pasos sonaban al caminar: pam, pam.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, un escalofrío le recorrió la espina dorsal. Caminó con más rapidez, pasó el farol encendido a la mitad, miraba el piso mientras avanzaba. De repente alzó la vista. No sabía de dónde había salido esa mujer. Estaba seguro de que no estaba ahí antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a caminar hacia él mientras contoneaba las caderas y hacía sonar una especie de látigo que llevaba en las manos. Calzaba tacones altos y un leotardo escotado que dejaba casi al descubierto sus enormes y torneados senos que permanecían firmes mientras ella llegaba hacía él cortándole el paso. Lo obligó a retroceder, al llegar debajo del farol, la miró a los ojos. El cabello rojo le caía sobre los hombros, los labios encarnados color carmín se entreabrían provocativamente. Fue entonces cuando supo que no tenía escapatoria. El látigo estalló en el piso junto él obligándolo a recargarse en la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, la silueta de una mujer detrás de las cortinas del ventanal del quinto piso en el edificio frente al callejón permanecía inmóvil observando la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Elena Ortiz Muñiz (México)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-6699584631033164799?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/6699584631033164799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/bajo-la-luz-de-un-farol-continuacion-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6699584631033164799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6699584631033164799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/bajo-la-luz-de-un-farol-continuacion-el.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-1029873073336593153</id><published>2010-02-01T06:55:00.000-08:00</published><updated>2010-02-01T07:20:51.984-08:00</updated><title type='text'>POESÍA Y EROTISMO</title><content type='html'>(continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los griegos la cuestión del amor era menos complicada que para nosotros, pues ellos tenían palabras específicas para las ramificaciones de este sentimiento. El amor storgé, por decirlo de alguna manera, era el afecto especial, el que se siente hacia los miembros de la familia.&lt;br /&gt;El filia o Filía, es el amor fraterno, recíproco, ese amor condicional del tipo “si tú me tratas bien, yo te trato bien”.&lt;br /&gt;El agape, un amor incondicional fundado en el comportamiento con los demás, independiente de sus méritos. Es el canon cristiano.&lt;br /&gt;El amor ludus, amor juguetón, hedonista y sin compromiso.&lt;br /&gt;Y el eros, amor erótico, sentimiento fundado en la atracción sexual.&lt;br /&gt;No los voy a cansar con una explicación del origen de la palabra eros, porque es suficientemente conocido por todos.&lt;br /&gt;En nuestra actual cultura occidental todos estos sentimientos los hemos derivado hacia una sola palabra: amor. Es debido a ello la degradación y manoseo de la palabra y sus nefastas consecuencias, sino que lo digan los poetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El francés Jean Cocteau, artista integral, decía: “Yo sé que la poesía es imprescindible, pero no sé para qué”. Si no se puede definir qué es, sí costará mucho trabajo, en un mundo utilitarista, precisar para qué sirve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las certezas que primero se aprende en los talleres literarios, los que tienen la fortuna de estar o pasar por ellos, es comprender que la poesía es un horizonte siempre al frente, inalcanzable, inaprensible. Sucede a veces, por esos misterios del arte de la palabra, que alguien logra un texto casi perfecto, y pareciera que todo se definiera con claridad meridiana. Pero al cabo percibimos, incluido su autor o autora, que no es más que una ilusión. Es como si al despejar una incógnita, se abriesen muchas más. Es la Matrioska o muñeca rusa, que se hace más pequeña, pero que se agiganta en su significancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si al decir de García Lorca: “La poesía es algo que anda en la calle”, ¿nos está diciendo que todo es poesía? Entonces nosotros, como parte del todo, cabemos perfectamente en la expresión de Gustavo Adolfo Bécquer: “poesía… ere tú”.&lt;br /&gt;Siempre he afirmado que el día que podamos definir incuestionablemente la poesía, ya no tendría sentido escribir. Será como un armagedón de paz superficial, si se me permite la expresión. Pero llenado el crucigrama ¿qué viene?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos expertos han afirmado que la poesía es una sola, y los apellidos que le colocan sólo tienen un afán de diseccionarla para poder estudiarla más fácilmente. Yo comparto esta posición. Pero no quiere ello decir, que descarte de tajo a quienes están en la otra orilla. Es más, esta calificación desbroza un poco el gran trigal que es la poesía. Por esto la denominación erótica es perfectamente plausible para entender un poco el largo discurrir histórico del arte de la palabra.&lt;br /&gt;¿Qué tal si expresamos que poesía erótica es decir con palabras lo que la piel quiere sentir? ¿Todo quedaría simplificado? La respuesta es no. De ninguna manera puede ser tan sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El filósofo francés Henri Bergson, premio Nobel de literatura de 1927, al enseñar filosofía a sus alumnos decía que para comprenderla era necesario vivirla, y para ello ponía el ejemplo de alguien que no conociera París, y en su habitación se saciara de mapas y postales de la ciudad, de tal forma que tuviera un conocimiento teórico de ella. Pero todo eso quedaba en un segundo plano con una simple caminata por cualquiera de las calles de París.&lt;br /&gt;Esto podría aplicarse también a la poesía y al erotismo. ¿Acaso puede haber algo más erótico que el cruce de piernas de la actriz Sharon Stone en la película “Bajos Instintos”?&lt;br /&gt;O ¿las “Nueve semanas y media” de Kim Basinger y Mickey Rourke? Sin olvidar, claro está, “El Cartero llama dos veces”, con las actuaciones de Jack Nicholson y Jessica Lange.&lt;br /&gt;Ahora, me gustaría aclarar, que el erotismo no se queda únicamente en el físico acto sexual, sino que va más allá, en lo sensorial, lo emocional… Es un todo complejo que permite que una relación, independientemente de sus integrantes, tenga una dosis de “magia” (no quería utilizar esta palabra, porque es de las consideradas desgastadas por los poetas), ese misterio inefable que es la poesía del cuerpo.&lt;br /&gt;Largo e inagotable sería hablar de este tema, pero ni mis conocimientos ni el tiempo, me permiten entrar en mayores honduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ¿cómo aplica poesía y erotismo? Hacer poesía con el tema erótico como sustrato es el quid. Parece fácil al decirlo, pero no lo es, de ninguna manera, el hacerlo. No cualquier deseo llevado al papel es arte, ni una experiencia por más interesante que sea, la vuelve poesía erótica. No es el componente sexual el que da el nombre de erótica a la poesía. Tiene que haber el ingrediente artístico.&lt;br /&gt;A mi modo de ver la gran característica de la poesía erótica es la sugerencia, no por falsos pudores ni nada parecido, sino porque permite jugar con una cantidad de posibilidades, y la eventualidad de que los lectores puedan interactuar con el texto.&lt;br /&gt;Milan Kundera, el genial escritor checo alega: “Me atrevo a afirmar que no hay erotismo autentico sin el arte de la ambigüedad; cuando la ambigüedad es poderosa, más viva es la excitación”.&lt;br /&gt;Cuando el joven poeta cartagenero Kenny Castro, dice en su poema:&lt;br /&gt;Te espero&lt;br /&gt;con mis dedos listos&lt;br /&gt;en el interruptor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos está abriendo todo un universo de posibilidades, y cada cual podrá imaginarse qué sucederá después que se apague la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la versión 2008 del Encuentro de Poesía y Arte Erótico Cartagena de Indias, el artista y diseñador gráfico, Juan Manuel Galindo Diago, se ideó para el afiche del festival, una imagen donde vemos el gorrión o agujero de la cerradura de una puerta, y la idea que transmitía el mismo era que cada cual podía ver por esa ventana al erotismo, todo lo que su imaginación le permitiese. Yo creo que es la mejor alegoría que se podría buscar para la poesía erótica, o una clave sumamente contundente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por nada del mundo pensaría que un relato de revistas como Play Boy, Penthouse, Hustler y otras tantas que abundan en los quioscos de muchas ciudades del mundo pueda ser poesía erótica. Tal vez sean eróticas, tal vez tengan algún valor narrativo, pero a mi modo de entender, jamás serán poesía, entendida ésta en su doble connotación de prosa y verso.&lt;br /&gt;Ahora, ¿dónde termina el erotismo y comienza la pornografía? Creo que es una respuesta que cada uno de nosotros debe darse. Parece que hay una línea muy delgada que algunos no alcanzan a apreciar. Quizás no podamos explicar claramente lo que es pornografía, pero sí la reconoceremos cuando la veamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No veo la manzana, pero la puedo oler perfectamente en mi quehacer en poesía erótica. Tú tendrás el tuyo y lo respeto. Cada poeta o escritor maneja sus propias ideas y sus propios sistemas, los cuales le pueden servir en determinado momento. Mañana, todo es factible, como cualquier Crusoe, abandonará la seguridad de su isla, dejará a Viernes e irá en busca de otras posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero terminar sin contar una de las enseñanzas del maestro zen Ikkyu Sojun, quien predicaba el “zen del hilo rojo” y lo explicaba así: “Nadie puede entrar a este mundo sin haber nacido de hombre y mujer, estamos unidos al sexo por el “hilo rojo” de la sangre desde el nacimiento”. A partir de esto, el sensei nos muestra cómo “muchos caminos parten del pie de la montaña, pero en la cima, todos vemos hacia la luna única y brillante”, y la experiencia sexual es, por supuesto, uno de estos caminos hacia la iluminación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna parte se afirmaba que García Márquez escribía para que sus amigos lo quisieran más. No sé si esto lo dijo o no, pero en mi caso escribo para ser libre, y el erotismo y la poesía son formas de libertad, así que las cosas que manifiesto aquí no buscan solidaridad ni partido. Antes, por el contrario, respeto el disentimiento y bienvenida la crítica, nave que lleva a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escritor y poeta &lt;strong&gt;Juan Carlos Céspedes Acosta&lt;/strong&gt; (Colombia)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-1029873073336593153?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/1029873073336593153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/poesia-y-erotismo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1029873073336593153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1029873073336593153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2010/02/poesia-y-erotismo.html' title='POESÍA Y EROTISMO'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-3471701287035143771</id><published>2009-11-27T16:40:00.000-08:00</published><updated>2009-11-27T16:44:24.226-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;PARA CONOCERNOS UN POCO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R/ Hay libros que me han acompañado, es difícil decir cuáles son mis escritores favoritos. Por ejemplo, mi libro favorito es La Torre Oscura, de Stephen King, pero no todo lo que ha escrito, me gusta. Pero bueno, podría pensar en Juan Rulfo, Julio Cortázar, Juan José Arreola, Jorge Luis Borges, René Avilés Fabila, Henry James, Henry Miller y William Faulkner. Los poetas malditos me marcaron mucho, también William Blake.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) &lt;em&gt;¿Cuáles consideras las obras imprescindibles?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;R/ Las obras imprescindibles son las que te acompañan en tu andar; son aquellas a las que recurres una y otra vez, con el mismo entusiasmo que la primera. No me gustan esos discursos sobre cuáles libros son imprescindibles y cuáles no, como si fuéramos a adoctrinar a alguien. A mí, me han acompañado algunos libros que, para otras personas, podrían ser indiferentes. Te puedo mencionar Palinuro de México, La Divina Comedia, The rime of the ancient mariner, La Torre Oscura, Los pilares de la tierra, El Señor de los Anillos, Pedro Páramo, los Trópicos de Henry Miller, El Sonido y la Furia, de Faulkner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) &lt;em&gt;¿Cuál consideras tu mejor experiencia como escritor?&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;(Puede ser una anécdota)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R/ He tenido varias, momentos gratos que se quedan en mi memoria. Cuando abrí el primer paquete con los primeros 20 ejemplares de mi primer libro, me emocioné hasta las lágrimas. Cuando, recientemente, acabé el primer borrador de un proyecto de novela muy ambicioso, tuve una sensación de paz. Cuando tuve la oportunidad de participar en una charla para estudiantes de secundaria… el hecho de escuchar sus voces, sus inquietudes, sus dudas y sus aventuras, compartir risas y momentos, fue algo muy gratificante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) &lt;em&gt;¿Cómo te definirías como escritor?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R/ Caótico, curioso, perfeccionista. Detesto ser perfeccionista, pero me gusta entregarme, como un esclavo fiel, al texto en el que me encuentre trabajando. Se vuelve una especie de obsesión e incluso, si algo desvía mi atención del texto o de la historia, me pongo de mal humor. Me gusta nutrirme de mi realidad, de mis propias vivencias y contar, quizá, las historias que no podrán ser o que nunca sucedieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) &lt;em&gt;¿Cuál es tu ambiente favorito para escribir?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;R/ Cuando el sol comienza a ocultarse, acompañado de un café, tabaco y luz tenue. A veces, recurro a poner música; por lo general, heavy metal: Metallica, Blind Guardian o Iron Maiden. Pero la mayoría de las veces, disfruto del silencio para escuchar a mis personajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) &lt;em&gt;¿Qué consejos darías a quienes se inician en la literatura?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R/ El mejor consejo que recibí fue: escribir mucho, leer mucho y vivir mucho. Escribiendo, es la única manera en que podemos mejorar como escritores. Esto es una práctica. Leyendo, porque sólo así aprenderemos de los demás, de sus técnicas, de la construcción de sus personajes. Viviendo mucho, no en el sentido del exceso y la autodestrucción. Viajar, conocer, aprender, evolucionar, a eso me refiero. El mundo nos nutre, la gente, los animales, todo cuanto se mueve nos nutre y son esas energías las que nos alimentan para crear historias y revivir momentos poéticos que se graban en la mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el consejo que yo les daría a quienes se inician en la literatura es: que no se atrevan, por ningún motivo, voz, miedo o autoridad, a dejar de construir su sueño. Persíganlo como si fueran un cazador rapaz. ¿Quieren un mal consejo? Aún si los padres no están de acuerdo, ustedes sigan construyéndose a sí mismos y si lo que aman es la literatura, vívanla; incluso, si tienen que escoger entre una mujer y la literatura, por amor de Dios, escojan la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) &lt;em&gt;¿Cómo ves la literatura de tu país y qué opinión te merece la actual literatura hispanoamericana?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;R/ Creo que hay muchas promesas, muchas voces nuevas que merecen ser escuchadas. Creo que por los medios electrónicos, por la agitada vida social y laboral, nos encaminamos a la creación de una literatura más breve, la cual requiere, por obligación, mayor calidad; no podemos caer en lo light. Con menos descripción, debemos dejar un espacio para que los lectores imaginen y hagan su parte, de tal manera, que se pueda establecer una especie de comunicación entre ellos y los personajes. El mayor problema que le veo a la literatura son las mafias, esos viejos dinosaurios cuya palabra parece ser como la voz de un chamán que ha hablado con los oráculos. Es necesaria la aparición de las nuevas generaciones en el pensamiento actual, que su voz sea leída y que tenga influencia en nuestro contexto histórico y social.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-3471701287035143771?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/3471701287035143771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/para-conocernos-un-poco-continuacion-r.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3471701287035143771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3471701287035143771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/para-conocernos-un-poco-continuacion-r.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-5138847274967307097</id><published>2009-11-26T15:20:00.000-08:00</published><updated>2009-11-26T15:22:27.915-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Noche de terror en el Castillo de San Felipe&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Barrio Espinal en Cartagena de Indias, es uno de los más antiguos de  esa  ciudad, Se conoce  como “Pié del Cerro” por su ubicación frente al castillo de San Felipe de Barajas.&lt;br /&gt;El barrio en ese entonces, carecía de alcantarillado,  las lluvias formaban grandes charcos en las calles que los soles del Caribe cartagenero evaporaban.&lt;br /&gt;Las casas estaban construidas en madera  machihembrada con fachadas multicolores y patios llenos de frutales, donde se reunía la familia los domingos después de  misa.&lt;br /&gt;En una de esas casonas vivía Julián Caicedo.&lt;br /&gt;Tenía diez y siete años, su vida  transcurría entre el colegio, la pesca en  precarios  botes para capturar pargos, mojarras, juréles y  jugar beisbol en el Playón.&lt;br /&gt;Esa noche iba a salir con su novia, para el castillo y meterse en uno de los  túneles, como lo hacían habitualmente.&lt;br /&gt;Después de comer, se dirigió a la esquina a esperar a Raquel.&lt;br /&gt;Al llegar esta, Julián agarra amorosamente su mano mientras se dirigen al interior del Castillo.&lt;br /&gt;Arriba en la bóveda celeste, la luna llena de un color amarilloso, indicaba que Ochún, el Orisha del amor y la sensualidad, reinaba esa cálida noche.&lt;br /&gt;Ese recorrido lo habían realizado muchas veces durante el noviazgo. &lt;br /&gt;Con la confianza de siempre, se dirigen a uno de los túneles ubicados al final de la segunda rampa. Siempre iban al mismo lugar por lo cómodo y espacioso de esa garita donde solían amarse.&lt;br /&gt;Cuando estaban en lo más fogoso de abrazos y caricias,  los asustó un fuerte tropel que salía de las entrañas del Castillo.  Alarmado por esos gritos  del interior del túnel y el sonido de los carramplones de las botas al retumbar en el  piso,  Julián le dice a su novia: ¡Vístete mija que algo pasa  allá afuera! &lt;br /&gt;Se visten rápidamente y salen de la garita. Al dirigirse a la salida,  unas voces  de extraño acento gritaban al descubrirlos: ¡Allá están los cabrones! &lt;br /&gt;Ante la imposibilidad de salir del túnel por encontrarse en la salida  los extraños sujetos, se dirigieron  al interior de este para esconderse en una de las garitas existentes, extrañamente a esa hora, el sitio  se encontraba  iluminado por unas teas ubicadas en las paredes que le daban a esos pasillos una espectral claridad. &lt;br /&gt;Las voces de los perseguidores  vestidos a la usanza bucanera, botas de tripulante de bergantín, espadones y sombreros alones, se sentía mas cerca.&lt;br /&gt;La pareja huyó apresuradamente  y después de una larga carrera, encontró al final del túnel una puerta descascarada, pintada de verde oscuro y entornada, que dejaba filtrar la claridad del otro lado.&lt;br /&gt;Sin pensarlo dos veces, la abrieron e ingresaron a  un extraño lugar que parecía  del siglo IXV.   Era un sitio extraño y casi irreal. Detuvieron su carrera,  agitados, se dirigieron a una  esquina donde estaban unas personas ataviadas con  atuendos coloniales.  La pareja vivía una terrible pesadilla.&lt;br /&gt;Haciendo un esfuerzo para calmarse, se dirigió  a uno de los presentes: ¡Señor, por favor ayúdennos que nos persiguen hombres armados!  El aludido miró a la pareja y con refinado acento peninsular dijo sacando de su  funda de cuero de cabrito,  un  delgado  florete: ¡De donde coño donde habéis salido cabrones!&lt;br /&gt;Se alejaron velozmente del hombre con aspecto de pirata, que se carcajeaba estentóreamente, con sus acompañantes.&lt;br /&gt;Observaron que por el portón que ingresaron a ese lugar,  lo hacían los hombres que los habían acosado en el túnel.  ¡Allá están! gritaron los perseguidores.&lt;br /&gt;Continuaron su vertiginosa carrera y al doblar por la esquina de una callejuela de en penumbras, encontraron una casa con  las puertas abiertas. Rápidamente entraron a ella cerrando la puerta tras de sí respirando agitadamente.&lt;br /&gt;Raquel asustada, gemía silenciosa y desconsoladamente. &lt;br /&gt;Julián, la consolaba, desconcertado por la situación en que estaban inmersos. Afuera escuchaban las  expresiones  rabiosas de los perseguidores.&lt;br /&gt;Por las rendijas de las tablas, notaron que el número de estos había crecido, más de diez personas andaban tras ellos furiosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando por el desvencijado piso de madera  siguieron por un corredor que los conducía al patio.  Al llegar allí, vieron la puerta por la que habían entrado a ese tenebroso lugar. Tenían que llegar a ella a cualquier costo.  &lt;br /&gt;Al disponerse a saltar la tapia,  percibieron una presencia maligna.&lt;br /&gt;Era una mujer de cabellos negros,  rostro pálido, ojeroso, de morados visos bordeando sus rojos ojos, carentes de vida, era una espectral visión.&lt;br /&gt;La mujer agachada orinaba frente a ellos un líquido pestilente.&lt;br /&gt;Sin importar la presencia de la pareja, secó su sexo con la falda de pollerines marrones, y al observar la  perplejidad de los fugitivos, lanzó una desvergonzada y ronca carcajada que asustó a los jóvenes.&lt;br /&gt;Apresuraron su huída y cuando Julián saltó la tapia rocosa después de Raquel,  la puerta del patio se desprendió de sus oxidados  goznes con un ruido estrepitoso de bisagras desencajadas  y tablones abatidos, enseguida apareció la turba en busca de la pareja.  Corrieron a toda velocidad rumbo  a la puerta salvadora. &lt;br /&gt;El joven reducía su marcha para no dejar rezagada a su novia a la cual asía por una de sus temblorosas manos, la puerta estaba cerca y los acosadores saltaban la tapia que los separaba de los perseguidos.&lt;br /&gt;Al llegar a la portón, lo cerró este tras de sí. Había perdido la cuenta del tiempo transcurrido desde que ingresó al Castillo, estaba cansado pero tenía que salir de ahí lo más pronto posible. Escuchaba los golpes en la puerta, apresuró el paso sabiendo que pronto sería derribada y efectivamente,   poco después, escuchó el estropicio de las hojas abatidas al caer en el suelo del túnel por las embestidas de los perseguidores que no estaban dispuestos a dejarlos escapar.&lt;br /&gt;La luz que iluminaba el pasillo del túnel titilaba dándole al entorno un aspecto realmente tenebroso y espectral.&lt;br /&gt;A lo lejos apreció una débil luz que entraba por la boca del túnel, los pasos de sus perseguidores se sentían cada vez más cerca.&lt;br /&gt;Sabía que era imposible  escapar del hostigamiento de esos espectrales seres.&lt;br /&gt;Julián,  en caballeroso  y hermoso gesto dijo a su amada: ¡Huye Raque, corre en busca ayuda que yo los detendré!&lt;br /&gt;Agarró una tea que se encontraba en su cuna y esperó la embestida de los agresores mientras retrocedía en busca de la salida.  &lt;br /&gt;Uno de los atacantes se adelantó y con su filosa cimitarra lanzó el tajo asesino. Ágilmente atravesó la tea en el sendero criminal del acero deteniéndolo.&lt;br /&gt;El arma toledana, le produjo una herida en la cabeza la cual empezó a sangrar.   Dispuesto a vender cara su vida,  lanzó un  patadón al español, que se agachó adolorido por el golpe propinado en “la parte innombrable del cuerpo”. &lt;br /&gt;Agarró Julián la cimitarra caída y sin vacilar, cercenó con el acero  la cabeza española, la que hizo un ruido sordo al caer sobre las graníticas  losas.&lt;br /&gt;Al detenerse el miembro decapitado, giró emitiendo una risa maligna.&lt;br /&gt;El joven  se aterró al ver la cabeza acomodarse en los hombros del español.&lt;br /&gt;El espectro al sentirla en sus hombros, lanzó una risa pavorosa y el joven miró en el fondo de esos ojos malignos,  toda la maldad del mundo,  sintió en sus piernas, el orín de su cuerpo que empapó la entrepierna de su pantalón.&lt;br /&gt;Decidido a morir peleando, mientras retrocedía hacia la salida del túnel asestaba  mandoblazos con la cimitarra  lanzando gritos de terror.&lt;br /&gt;La turba se apretujaba en el  pasillo del túnel tratando de sobrepasarse entre sí para acabar con el joven, que luchaba con valor decapitando sus  perseguidores.&lt;br /&gt;Cuando sintió cerca la claridad de la entrada, corrió  a toda la velocidad, a pesar de  su rápida carrera, sentía la respiración fétida, el olor a miasmas y  humedad de cementerios que emanaba de los espantosos espectros que tenía tras de sí. &lt;br /&gt;Frente a el, estaba la salida,  amanecía y al encontrarse a pocos metros, sintió unas manos atenazando con fuerza sus pies impidiéndole todo movimiento y haciéndolo caer en el suelo de rocas graníticas cuando ya sentía la  luminosidad del sol y el fresco de la mañana cartagenera acariciando su cuerpo.&lt;br /&gt;Haciendo un gran esfuerzo, logró voltearse y pudo sentarse en el empedrado suelo; desde esa posición, empezó a tirar lances violentos con su cimitarra mientras retrocedía lentamente,  clareaba rápidamente y a lo lejos se escuchaban unas voces provenientes de las faldas del Castillo.&lt;br /&gt;Cuando pudo cortar los brazos que agarraban sus pies,  la turba de españoles asesinos que lo perseguía, se  abalanzó sobre el esforzado y valiente joven, el cual como resultado de la fuerte impresión, del cansancio y del terror originado por la situación que estaba viviendo en esos momentos cayó desmadejado y sin sentido con medio cuerpo fuera del túnel.&lt;br /&gt;Raquel presa de terror pudo salir corriendo a toda velocidad de la Fortaleza.&lt;br /&gt;No sentía cansancio, estaba aterrorizada, tenía su cuerpo empapado de sudor.&lt;br /&gt;Desde que salió del Castillo San Felipe de Barajas donde reinaba el espanto,  empezó a lanar gritos aterrorizados.&lt;br /&gt;Eran las cinco de la mañana,  sus familiares la buscaron toda la noche al igual que a Julián,  Raquel asustada contó lo sucedido y  la multitud se dirigió al túnel donde esa joven pareja había pasado la más terrible experiencia de sus vidas.&lt;br /&gt;Al llegar los vecinos y familiares de la joven pareja al   túnel, encontraron a Julián completamente desmayado, en su mano derecha tenía una cimitarra antigua fuertemente agarrada, tenía  el cabello  completamente blanco, canoso totalmente debido a la terrible impresión recibida esa noche terrífica, sus pies estaban asidos por las óseas manos de dos cálcicos esqueletos peninsulares ataviados con las vestiduras características del siglo IXV, que los tenía fuertemente agarrados.&lt;br /&gt;El sol Caribe, entraba a raudales por el túnel misterioso disipando toda sombra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-5138847274967307097?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/5138847274967307097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/noche-de-terror-en-el-castillo-de-san.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5138847274967307097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5138847274967307097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/noche-de-terror-en-el-castillo-de-san.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-8760937052959510589</id><published>2009-11-23T04:08:00.000-08:00</published><updated>2009-11-23T04:11:03.352-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El santo sudario&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se indigna de los lugares -desde Aix-la-Chapelle a San Salvador en España-, donde se encuentra expuesto el santo sudario por la desvergüenza y la tontería de los fabricantes.&lt;br /&gt;Su ironía no ha podido enterrar el santo sudario porque reaparece en forma regular, desacreditándolo.&lt;br /&gt;El brazo de San Antonio que besan y adoran los fieles en Ginebra, le divierte porque es el sexo vigoroso de un ciervo.&lt;br /&gt;Juega con el doble sentido de la palabra neerlandesa braquemart (espada corta y falo) a propósito de San Miguel: “Se muestra su braquemart que es como un puñal de un pequeño niño” Y agrega: “Si era necesario vencer el diablo con la espada, debía ser más fuerte y de mejor punta y de mejor filo que aquélla”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El cerebro de San Pablo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El cerebro de San Pedro, tan pomposamente exhibido, para Calvino no era sino una piedra pómez.&lt;br /&gt;En cuanto al “pescado frito que San Pedro muestra a Cristo cuando se le apareció sobre los bordes del mar”, que exhibe una iglesia, Calvino dice “que ha sido bien sazonado o que se ha hecho una maravillosa salsa picante para conservarse por tanto tiempo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las nalgas de Cristo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ante “la forma de estas nalgas que está en Reims, en Champagne sobre una piedra detrás del gran altar”, Calvino protesta: “Esta blasfemia es tan execrable que tengo vergüenza de hablar…”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El aspecto mercantil&lt;/strong&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Calvino habla del aspecto comercial de las reliquias católicas. Toma como ejemplo a San Antonio, cuyo cuerpo entero yace en Arles, otro en Viena, una rodilla en Albi, diversos miembros en Bourg, Macon, Dijon, Chalán, Ouroux, Basancon: El temor dice, “ha engendrado devoción que ha aguzado el apetito de tener su cuerpo por el provecho”.&lt;br /&gt;Recuerda los canónigos de Treves de Lieja, que se jactan de poseer la cabeza de San Lamberto: “Han dispuesto por cualquier suma de dinero, el interés de las ofrendas, de no mostrarla públicamente, por el miedo que aparezca en dos ciudades tan vecinas”.&lt;br /&gt;La posesión de Lázaro resucitado genera un proceso porque se disponía de tres cuerpos suyos: uno en Marsella, otro en Autun, el tercero en Avallón. Los canónigos de Avallon y de Autun han acudido a la justicia. “Después de haber dependido de la plata de un lado y del otro; los dos han ganado su causa”, explica Calvino.&lt;br /&gt;El reconocimiento de dos cuerpos por la justicia permite que los peregrinos puedan visitar los dos lugares.&lt;br /&gt;Jean-Jacques Marie, autor de la reseña del libro de Calvino que comentamos y que aparece en La Quinzaine littéraire (París. No. 979, noviembre de 2008), señala que su libro no ha perdido actualidad, porque el culto a las reliquias sigue en uso.&lt;br /&gt;Un ejemplo es la momia de Lenin que Stalin, antiguo seminarista convirtió en un culto para-religioso, que se secularizó y modernizó. Se da también en el hincha que quiere apoderarse de la camiseta sudorosa de una estrella de fútbol, o en el adolescente en trance que pide un pañuelo de la cantante o cantor de moda.   &lt;br /&gt;Se da una proliferación, una laicización de los objetos del culto, vacíos de contenido sin caer en la blasfemia.  &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Por Édgar Bastidas Urresty&lt;br /&gt;*Tomado del libro Historias de humor&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-8760937052959510589?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/8760937052959510589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/el-santo-sudario-se-indigna-de-los.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8760937052959510589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8760937052959510589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/el-santo-sudario-se-indigna-de-los.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-8910375258037275942</id><published>2009-11-16T05:51:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T05:57:40.166-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;Mamani Mamani y Toda la Energía de los Andes en Estocolmo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Por &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Javier Claure C.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;... Para conocer algo más de Mamani Mamani y adentrarnos a su pensamiento andino, me ha facilitado una entrevista en la galería estocolmence donde expone sus cuadros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 243px; DISPLAY: block; HEIGHT: 181px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404699845105929234" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7UulYF5HdfA/SwFZ37ElzBI/AAAAAAAAErk/H8yygSKPGws/s200/mamani3.jpg" /&gt;&lt;strong&gt;Javier Claure&lt;/strong&gt;: ¿Cuéntame cómo y cuando empezó tu formación artística?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mamani Mamani&lt;/strong&gt;: Bueno, primero toda la energía de los Andes para ti y toda la gente que va leer esta entrevista. Pinto desde muy niño. Los primeros cuadros que hice fue en Cochabamba a mis 8 o 9 años. Pintaba, en periódicos y cartones, con el carbón que mi madre utilizaba para cocinar. Cuando regresé a Tiwanaku, de donde son mis padres, mi abuela jugó un papel importante en mi formación artística. Ella me introdujo a las costumbres andinas, agradecimientos a la Pachamama (Madre Tierra) y rituales. Luego gané algunos premios y, como consecuencia, el gobierno de Estados Unidos me invitó a exponer mis cuadros en 8 ciudades de ese país. Fue una buena oportunidad para mostrar al pueblo norteamericano la cultura Tiwanakota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: ¿Qué significan los colores para ti?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Los colores son vida. En la cultura andina se representan todos los colores del arcoiris. Dos arcoiris juntos, por ejemplo, dan lugar al nacimiento de la Whipala (bandera de los pueblos originarios). Entonces el color es fundamental. No olvidemos que los hombres de las culturas precolombinas y tiwanakotas, se han expresado mediante los colores en sus tejidos, cerámica y awuayos (mantas). Y mi arte es eso mismo. Siempre digo que mi arte es una challa (fiesta, celebración) a la Pachamama, porque le gusta los colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: Algunos pintores utilizan colores oscuros para expresar su universo interior, digamos con un cierto grado de tristeza. En cambio en tus cuadros utilizas colores fuertes, chillones y llamativos. Da la impresión de que te encuentras en un eterno estado de alegría. ¿Qué me dices al respecto?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Si es verdad, alguien dijo: "Mamani Mamani puso color en los Andes". Creo que es importante mostrar el orgullo, el autoestima y, sobre todo, la dignidad. Entonces ¿cómo no sacar todo ese orgullo de nuestra cultura andina? Extraer el color fuxcia de las polleras (falda de diferentes capas), el color turquesa de las mantillas y el rojo de los ponchos por ejemplo. Utilizar estos colores significa adentrarse tierra adentro y volverse a ver. Durante 30 años he ido rescatando, precisamente esos valores. Incluso nuestra música no tiene que ser solamente tristeza, sino también una mezcla de bombos, platillos e instrumentos que emanen alegría. Y esto está ocurriendo en Bolivia. Es volverse a ver la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: ¿Existe alguna influencia, en tu obra, a consecuencia de los profundos cambios sociales que se están dando en Bolivia?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Claro que si. Creo que, de alguna manera, ya habíamos trazado el camino para lo que se está viviendo en Bolivia. No solamente yo, sino muchos otros artistas hemos contribuido con un granito de arena. El arte es un arma que puede generar cierta consciencia en un pueblo. Puede generar a reconocer símbolos, colores, figuras, formas etc. Desde hace mucho tiempo que pinto en mis cuadros las montañas, el sol, la luna, la cruz andina, guerreros, amautas (sabios del mundo andino) etc. Entonces la gente se ha ido alimentando de todo ese simbolismo que ha rescatado el artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: Sé que has expuesto tus cuadros de carácter erótico en el Museo Nacional de Arte en La Paz, con el título de: "Entre sapos, whakabolas y algunas k'alanchas (desnudas)" ¿Cómo ha sido la reacción del pueblo boliviano?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Bueno, debo aclararte que he expuesto mis cuadros en diferentes museos del mundo, pero fue la primera vez que se me permitió exponer mis cuadros en el Museo Nacional de Arte de la ciudad de La Paz. Ciertos círculos sociales se habían apoderado de la cultura, y con la aceptación de mis cuadros en ese museo paceño rompí con esa tendencia elitista. Y, claro, esto es un hecho histórico.&lt;br /&gt;Los sapos en el mundo andino, llaman a la lluvia, pero también en el dicho popular; se les llama sapos a las personas astutas que quieren sacar provecho de alguna situación. Whaka es un lugar sagrado y whakabolas es aquella persona tonta o perdida en el espacio. Se dice, de manera irónica, "deja de whakabolear". Por ahí han comentado que vivimos en una sociedad rodeados de sapos y whakabolas con una yapa de k'alanchas.&lt;br /&gt;Podríamos decir que mis cuadros eróticos han sido un tema visto desde un punto de social y, porque no decirlo, político. Han asistido más de 25000 personas al museo, cosa admirable desde luego. Lo más importante ha sido que mucha gente indígena del Alto y de las zonas periféricas de La Paz, por primera vez en la historia, han pisado el Museo Nacional de Arte para ver a un artista aymara, a un artista de la misma clase social que ellos y que refleja, en sus cuadros, muchas de sus costumbres y tradiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: ¿Es un tabú hablar de sexo en la cultura aymara?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Más que tabú, simplemente no se muestra el erotismo. Pertenece a un mundo oculto y es algo especial para la idiosincracia del hombre andino. He mostrado erotismo en algunos de mis cuadros y las k'alanchas han causado una cierta polémica, porque he dibujado a mujeres desnudas con las cabezas pequeñas y los cuerpos voluminosos como representación de las montañas y la fertilidad. No se trataba de menospreciar a la mujer como un ser que no piensa. Yo las veo a mis k'alanchas como montañas; o como Pachamamas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: Eres de origen quechua y tienes sangre aymara. Tu apellido Mamani es también aymara. Has dicho: "En Bolivia existía ciertos prejuicios sobre tu obra y tu formación autodidacta". Pero, a estas alturas del partido, has ganado premios importantes, has expuesto tu obra en muchos países del mundo y eres uno de los pintores más importantes de Bolivia. ¿Ha cambiado esa actitud prejuiciosa frente a tu persona y tu obra?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Yo creo que sí. Antes de que muestre mis cuadros en el Museo Nacional de Arte de La Paz, expuse muchos cuadros en museos de Japón, Estados Unidos, Europa y ahora estoy dando a conocer mi arte en los países nórdicos. Eso a influido para poder exponer mis cuadros en ese museo paceño. Es decir, primero se apreció mi arte en el extranjero y luego en Bolivia. Me preguntaron en Bolivia cual es el premio más importante que he ganado. Y suelo contestarles: “El premio más importante para mí, es que un niño, en el Alto, dijo: Yo quiero ser como Mamani Mamani”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: ¿Quieres decir que tu obra es bien aceptada en Bolivia como en otros países del mundo?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Si, si claro... pero también están los detractores que no aceptan a un artista indígena y, además, autodidacta. Pero todo cae por su propio peso. Una obra de arte es sensibilizadora ante una sociedad. Una persona sensible al arte, es sensible con su familia y su comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: En las culturas andinas ancestrales, se hacían diferentes tipos de rituales. Actualmente se siguen llevando a cabo ciertos rituales en Bolivia, como un gesto de respeto a la naturaleza y, sobre todo, para alcanzar un equilibrio con la Pachamama. ¿Cómo alcanzas ese equilibrio en tu persona, tu obra, la naturaleza y la vida cotidiana?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Es una pregunta muy interesante. El ser andino está constantemente en equilibrio con la naturaleza. Rechazar ese equilibrio; es caer en el abismo. En mi caso, después de haber estado fuera de Bolivia, regreso a la llajta (terruño), a los Andes para insuflar nuevas energías y poderme integrar nuevamente a la comunidad andina. Cuando uno viaja y expone sus cuadros, el ego interno puede tomar dimensiones exageradas, pero en el mundo andino el ego se apaga. Uno vuelve a su llajta y no eres sino uno más de ellos. Así nos enseñaron los más viejos y los hermanos mayores.&lt;br /&gt;Siempre hago una autocrítica a mis trabajos, proyectos etc. Entonces con todos estos puntos aquí señalados, creo que alcanzo un equilibrio con todo lo que hago y lo que me rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;J.C&lt;/strong&gt;: Finalmente ¿Qué proyectos tienes para el futuro?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;M.M&lt;/strong&gt;: Hacer la Casa Museo Mamani Mamani, que será camino a Tiwanaku. No será un museo muerto, sino más bien lleno de vida, donde los niños y toda persona interesada en el arte pueda progresar en su formación artística. De ahí pueden salir grandes artistas, quien sabe...&lt;br /&gt;Otro de mis proyectos es construir unas Pachamamas de 10 o 15 pisos que se puedan ver desde lejos. Estas mujeres se edificarán unas frente a otras dando la impresión de estar conversando y bajo de sus polleras estarán los templos andinos. A esos recintos sagrados irá la gente de toda clase social, los amautas, los jilak’atas (autoridad del campo) a hablar de cosmovisión, de armonía, de la naturaleza y de la Pachamama.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-8910375258037275942?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/8910375258037275942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/mamani-mamani-y-toda-la-energia-de-los.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8910375258037275942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/8910375258037275942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/mamani-mamani-y-toda-la-energia-de-los.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7UulYF5HdfA/SwFZ37ElzBI/AAAAAAAAErk/H8yygSKPGws/s72-c/mamani3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-2205334220870780048</id><published>2009-11-16T05:14:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T05:18:53.872-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;UN BUEN GRAMÁTICO Y UN MAL BUFÓN&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... Pero las sinrazones de Vallejo son presa fácil de un estudio riguroso; no obstante repito, a pesar de sus méritos como escribano y algunos aciertos de humor y de escándalo, que lo acercan más a una crónica roja, cuyo interés se agota cuando ya sabes quien es el asesino. El criterio central esgrimido por los académicos de nuestra Universidad Nacional (en adelante UN) es la contribución como crítico de la sociedad moderna. En realidad es una burla al conjunto de grandes intelectuales realmente rigurosos críticos que tiene este país, una burla a quienes consideramos se puso en ridículo el nombre de la UN, el prestigio de la universidad se usufructuó desde unos pocos para premiar a quien tiene más méritos por su farándula que como esteta. Tal vez, a lo sumo, se le conceda que tiene pretensión artística, pero eso es asunto de otro salón de artes. Su valoración como artista puede causar controversia, como esteta no resiste la rigurosidad del tiempo con las formas, como crítico no pasa de cualquier lógica simple de argumentos (confunde el insulto con la denuncia construida, argumentada, confrontada; y con ello contrario a su aparente propósito, termina contribuyendo a encubrir al denunciado, ya sea Uribe, ya sea el Papa,). Entonces, su falsa pretensión de descentronizador (quitar del trono), termina dejando los objetos de su denuncia no sólo en su puesto inicial, sino fortalecidos ante la vacuidad de los insultos; lo que hace de Vallejo un radical conservador recalcitrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Critico a la UN por el uso exótico, en este caso, del Doctorado Honoris Causa. Pregunto a las directivas de la UN por qué tantos intelectuales (el profesor Homero Cuevas de la Facultad de Ciencias Económicas es un formidable ejemplo), que sí han contribuido a construir el discurso crítico de la sociedad colombiana y mundial, no son objeto de este reconocimiento en medio de su vida plena; justamente para poner al día el desfase generacional de un mundo que ha sorprendido a nuestros antiguos y vigentes maestros sin el PHD que inundan todas las instituciones del mundo. Justamente, porque ellos, nuestros grandes maestros, son doctos antes que doctores, por ello lo merecen; pues hoy entre las nuevas generaciones hay tantos doctores y no siempre muy doctos; humanistas consagrados y luego científicos. No dejemos para darles ese reconocimiento en la tumba. No confundamos PHD con RIP (rest in peace).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Universidad Nacional es una institución de prestigio y valor invaluable, es de todos; muy a pesar de que no siempre es tan nacional (no representa con equidad el país) y su prestigio ha entrado en deterioro tanto por la sana competencia que la enfrentan sin equidad con el avance de las privadas, como por la reducción permanente de su tamaño; además, se ha venido privatizando socarronamente con el cuento de ir dejándola solamente para postgrados (nivel en el que las matrículas se equiparan al mercado). Nuestra UN se revela en muchos de sus actos como un feudo y este caso de Vallejo debería dar motivo para el debate público de las estructuras de poder que propiciaron un otorgamiento bastante discutido por la mayoría de sus egresados, entre otros. Reducir la crítica a los gritos de Vallejo es como reducir el sentido crítico de los estudiantes de la U N con la pedrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto el grito de Vallejo como la pedrea de los estudiantes son expresiones menores, cuya emergencia tal vez tenga sus justificaciones aunque también sus cuestionamientos, pero el verdadero sentido crítico en el artista está en la producción de formas capaces de dar cuenta de discursos dialogantes entre formas y contenidos, capaces de lograr la polifonía ideológico-dialéctica de la obra que no se agota en lo bonito, en el escándalo, en el escupitajo. Más allá de la pedrea, los medios deberían captar la producción intelectual de la UN, el debate permanente dentro de sus facultades, a las publicaciones rigurosas de todos sus saberes; espacios donde se presentan argumentos confrontados, ya sea en un sentido artístico (con pretensión universal), ya en el campo de la ciencia “duras” (lógico formales) ya en la ciencias socio-económicas; sí, ciencias (hermenéutico-comprensivas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez un premio como este, para un mediano bufón como Vallejo, no haga más que distraer en el circo y todos contentos. Y entonces, la UN tan preciada de ser crítica de la sociedad colombiana y mundial, cae en la trampa de algunos confundidos postmodernos: En aras de la libertad absoluta, cae en el absolutismo de la libertad sin contextos; en aras de romper las reglas crea el caos y contribuye a mantener el status quo por inercia ante la precariedad de los argumentos (estrategia muy de moda); en aras de una falsa visión postmoderna retorna a las cavernas más conservadoras del absolutismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escritor y poeta &lt;strong&gt;Enrique Ferrer Corredor&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-2205334220870780048?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/2205334220870780048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/un-buen-gramatico-y-un-mal-bufon.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/2205334220870780048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/2205334220870780048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/un-buen-gramatico-y-un-mal-bufon.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-5297829318281477911</id><published>2009-11-15T05:12:00.000-08:00</published><updated>2009-11-15T05:21:01.802-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>EL CLUB DE LOS MELANCÓLICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... las formas delgadas de algunas  personas a quienes no conozco y que me observan con  atrevimiento; ellas  ven en mi melancolía la asquerosa figura de un araña; me es tan fácil darme cuenta de  que aquellas personas  sienten temor de mí, pero allí están, embelesadas con mi estado melancólico que avanza  sobre sus patas peludas (sus pobres y horribles patas de arácnido) en una enloquecida huida hacia cualquier parte, porque, insecto al fin, la observación de tantos ojos humanos moviliza su instinto de conservación, su pánico a los zapatillazos...   Consuelo notó mi abatimiento. Ya se sabe que dos personas tristes no hacen más que mirarse y suspirar por lo mucho que se entienden y lo poco que pueden hacer el uno por el otro. - Te queda bonito ese rouge purpurino. Y esa blusa celeste  combina con tus zuecos, porque los corchos... - me dijo, y había en su voz aquel sonido de violín que subía de tono o se languidecía según el nerviosismo con que el arco hacía vibrar las cuerdas.&lt;br /&gt; Ah... la obra de arte de sus pobres bronquios. Hace tiempo se me había ocurrido una idea. Y se la comenté. Mis amigos, marcados por la depresión o la melancolía, solían aparecer por mi casa con frecuencia. Formaría el club de los melancólicos, entonces. La decisión estaba echada. Los requisitos, exagerados desde luego,  los  escribí en un papel que guardé dentro de una carpeta. Estas extravagancias (¿o debo decir locuras?)  se me ocurrieron: Amar el arte en cualquiera de sus expresiones.  Concebir la vida como un disgusto, un desaire, un piano de cola que cargamos sobre las espaldas a donde quiera que vayamos, sea lluvioso o húmedo el estado atmosférico; entender la perra vida  como una forma de existir donde el suicidio podría considerarse,  un domingo, a la hora cinco,   como una oportunidad  de escape. Esquivar  a  los felices, que suelen   hacer la existencia imposible con sus chistes groseros y sus risas que ruedan como pelotas de tenis  hasta nuestros pies. Resumir el mundo en la forma de un tren de infinito viaje, sin posibilidad de bajarse en alguna estación, con un paisaje a propósito de un tren para suicidas: un sol negro alumbrando los cactus de brazos deformados  y  los cuervos volando encima  de un silo abandonado y oscuro del cual  el pueblo, superticioso, prefería no hablar.  Consuelo se entusiasmó con la idea.  - Estás loca, pero nunca dudé de tu genialidad - dijo.   El club se formó como se forma cualquier club. Cada sábado, la casa se convertía en el refugio perfecto de mis amigos.&lt;br /&gt;Caían a las cinco en punto. Antonio hablaba y no paraba, y todos los escuchábamos en silencio, o sea, en estado de rendición. A mí, no sé por qué, se me presentaban en la mente  hongos gigantes y  una fila  de hormigas rojas   que el viento de la calle no conseguía barrer, cuando  él hablaba.  Antonio  iba secando el sudor de su frente  con un pañuelo de satén, y eso le daba, por momentos, cierta importancia de catedrático o de pastor anglicano, aunque la  realidad  es que sólo hablaba y hablaba, tapiándonos. Pero  cierta vez, en el punto más desordenado de su perorata, dijo algo que nos emocionó: “Algún día seremos felices. Se los aseguro”.&lt;br /&gt;Felicitas, de cara redonda y blanca, levantaba la mano  a menudo pidiendo turno para hablar; su ansiedad  provocaba un descontento generalizado dentro de  los miembros del club;  ella no les hacía caso (no podía hacerles caso, mas bien) y allí estaba, dale que dale, contando, mientras se comía  las uñas, que quería un novio para  espantar su soledad. El novio no aparecía, decía, porque su imagen de artista plástica impresionaba  a los caballeros acostumbrados a tratar con   las mujeres simples, tranquilas, de maquillaje tupido y faldas muy cortas,  que  tenían   en la cabeza la idea de una sola aspirina  para encarar el mundo. “Tomo alprazolán tres veces al día con agua carbonatada; la mitad de la angustia se me va con el medicamento”, decía, y nos miraba durante un largo rato  a los ojos  como pidiendo absolución. Casi  todos los integrantes del club consumíamos  medicina de receta  controlada pero no nos atrevíamos a contarlo. ¿Temor a qué? No lo sé.&lt;br /&gt;- Te quedarás solterona - le decía Margarita,  con el orgullo de su cutis de loza y la liviandad de su cabellera rubiácea; un gajo de su cabello espinoso usaba para pasarlo a menudo por su largo cuello. Tic nervioso. Margarita hacía terapia con un sicólogo, sin resultado, porque casi todas las entrevistas pasaban por un juego de seducción. Pero ¿por qué iba con vestidos de profundo escote  y un despilfarro de perfume en sus axilas  a las sesiones sabiendo a lo que se exponía? Los sicólogos y psiquiatras suelen enamorarse a menudo de sus pacientes. Eso se dice.&lt;br /&gt;  Santiago, alto, con bigote breve, poeta de los raros,  ya llevaba veinte años en la melancolía. Era adicto a la cafeína. Abriendo y cerrando con cuidado las puertas de las gavetas de mi cocina, se preparaba una jarra de  café, apenas llegaba. Y luego, ligeramente eufórico,  se presentaba en la sala, se sentaba en su butaca preferida, la de respaldo con forma de exágono. Al rato  prendía un cigarrillo y leía una obra literaria. Cuando leía su poema, los demás empezaban a hablar en voz baja. Esas impertinencias,  esos cuchicheos, ese zumbido de abejorros eran un desacato a las reglas y  me disgustaban  bastante. Una tarde de filosa llovizna,  Santiago leyó  un soneto alejandrino dedicado a Van Gogh; cuchicheaban los miembros del club, y era tal el desorden, que me largué a llorar.&lt;br /&gt;El sábado siguiente nos sorprendió con el silencio. Estoy buscando que madure un poema dedicado a los cocuyos. No tengo nada para hoy; lo siento - dijo. Y nos quedamos mirándonos absortos. Como sea, extrañábamos su figura alta inclinándose en un acto de reverencia ante cada rima de su poesía. En fin; las cosas caminaban solas. Creo que fuimos progresando.&lt;br /&gt;Empezamos a  buscar la manera de ser razonables. Covenimos en que un tiempo no mayor de veinte minutos era más que suficiente para las exposiciones. Consuelo  vino contenta  un día. “Se me pasó el asma”, dijo. Y agregó: “La fraternidad del ambiente ha hecho un milagro sobre mis bronquios. Estoy curada. Adiós a la cortisona, a la efedrina y a las sesiones de inhalación de sustancias volátiles”. Nunca más apareció. La aguardábamos sábado tras sábado; sonaba el timbre, nos apiñábamos junto a la ventana sacando las cabezas, y no, no era ella, sino  otro miembro del club. Ah... la ingratitud de los melancólicos.&lt;br /&gt;Juan, de mirada sombría y uñas largas, nos sorprendió durante una sesión comentándonos que prefería la compañía de los gatos a la de una mujer. Era buen mozo y ganaba algo de dinero vendiendo pinturas de peces, de limazas  y de cámbaros, cada domingo,  frente a los portones de la gente rica. Se sabe cómo funciona la operación o la venta: el artista, vestido de indigencia,  pasea con sus obras por las veredas de los millonarios, y ellos, seducidos por los colores refulgentes  de la pintura, compran los cuadros sin pensar.    - No; yo no me caso - suspiró Juan.&lt;br /&gt;- No es bueno que el hombre esté solo - dijo Felicitas, quien estaba secretamente enamorada de él. Su voz tenía la emoción del escándalo.  - Pero yo no estoy solo; tengo a mis gatos. Son todos tan hábiles. No hacen más que aguardarme pacientemente cuando salgo a la calle en busca de dinero. Y me reciben     con sus artes y sus maneras milenarias que yo sólo sé corresponder con un largo silbido - respondió. Sin embargo, a partir de ese día, Juan  empezó a observar a Felicitas con más claridad. Eso lo descubrió el club al instante. Sus ojos se posaban a menudo en su blusa transparente bajo la cual sus  senos se mantenían muy apretados dentro de unos corpiños negros. Una tarde los vimos llegar juntos. Y tomados de la mano. Y era que llegaban y no llegaban porque se echaban chistes y bromas  y otros cuentos que los desternillaban de risa; demoraban una eternidad  sus pasos para observarse mejor y pincharse.   El hecho, mejor dicho el noviazgo, ameritaba un ágape, brindis. Así lo decidimos. Y el brindis se organizó solo. Aparecieron las palomitas de maíz, el olor de las papas freídas,  el calor de las empanadas recalentadas,  los tragos de gaseosas, los helados que Antonio fue a comprar de la esquina con una sonrisa fresca en el rostro. Nos divertimos tanto. Los novios estaban radiantes. Y yo estaba feliz. Me ponía de buen humor  que se amaran, así, a su manera. Ella reclinaba  su cabeza sobre los hombros de Juan, y él se entretenía  con sus cabellos. A veces se besaban en la boca. Y entonces todos jugábamos a que volvíamos  inmediatamente las caras  hacia otro lado, para escondernos de aquellas  escenas atrevidas. Ah..., qué diversiones de niños, aquellas. El noviazgo de Juan y Felicitas  era un logro, una orquídea florecida repentinamente en un tronco amenazado por las plantas biofritas,  el mejor puntaje  del club de los melancólicos.&lt;br /&gt;Pero hubo otra sorpresa. Antonio y Margarita cayeron  un sábado,  media hora después de las cinco,  con la novedad de que deseaban casarse. - ¿Cómo?  - dijimos. Ellos se abrazaron fuertemente por toda explicación. Alguien fumó y tosió aparatosamente. Yo quise hacer un análisis de la situación, magnífica, ciertamente, pero compleja e inesperada desde el sentido común, pues respondíamos a una mentalidad, a un perfil sicológico, rasgados por la angustia y la neurosis. Pero preferí callar. La melancolía era, por lo visto, una caja de pandora.&lt;br /&gt;Ah... Margarita empezó a moverse al compás del tema musical “Imagine” de los Beatles. Se veía feliz y bella y sobre todo triunfante. Arrojó su gorra con visera  azul  sobre una rinconera.  Fue abriendo su blusa a rayas, botón por botón. Pasó varias veces su   mano larga y  blanca por su vientre, y como por arte de magia, la forma de la criatura, su hijo escondido bajo la faja desenrollada lentamente,  reveló un embarazo de tres o cuatro meses.   “Ah...”,  dijimos todos. Y nos entró un sentimiento inexplicable. Un niño se añadía a nuestras vidas. Y éramos sus padres y sus madres. A la noche, Consuelo me llamó. Otra vez le habían vuelto los pitidos. De nuevo sus bronquios se llenaban de mucosidades. Había un estornino en sus pulmones. Algo parecido al miedo agitó mi corazón. No sabía qué decirle. No le iría a contar, por supuesto,  que en los últimos  tiempos me hallaba recuperada. Eso sería una descortesía. - Vuelve a las reuniones  - le aconsejé. Un sí, una aceptación suya  que sonaba al piar lastimero de un gorrión caído de su nido, oí   del otro lado del tubo. El sábado siguiente un clima de armonía iba y venía por las paredes de la sala. Santiago leyó un soneto de su creación. Y  lo aplaudimos aunque no nos agradaron   esos endecasílabos suyos que cabalgaban sin musicalidad, pasando del trote a la estampida.  Pero fue él mismo, quien oyéndose, cayó en la cuenta de la falta, del imperdonable error, pues dijo: ¡Qué desastre! A veces pensaba que debía tomarme una vacación, ir a algún sitio donde el clima fuera beneficioso para las grandes fumadoras como yo. Pero no. Acababa quedándome en la casa, y hacía como que no me quedaba,  los sábados, cuando los miembros del club  tocaban desesperadamente el timbre una y otra vez.  Solía escucharlos. “Se habrá pegado un tiro”. “No digas eso” “Deberíamos llamar a la policía”. Y no; no llamaban a la policía, por suerte.&lt;br /&gt;Sábado tras sábado, allí estaban, insistentes cual  llovizna callejera. Cuando llovía, se metían debajo de sus paraguas negros; eran nuevas aves oscuras engendradas por esta naturaleza anárquica  marcada por la contaminación de la atmósfera y el gran agujero de la capa de  ozono. Me enloquecían con los continuos timbrazos. Una tarde no pude más y abrí la puerta. Entraron. No me dijeron nada. Comprendieron mi conflicto. Este es el estilo de gente como nosotros en cualquier trato. Ahora faltan diez minutos para que ellos lleguen. Debo estar hermosa esta tarde  porque me sacarán una fotografía para colgarla luego en la pared de piedras de jade de la chimenea. Un color especial, cuando las leñas  son consumidas lentamente  por el fuego, se va desplazando (casi con vida, pareciera)  por la chimenea ecológica. De hecho, ella  es algo así como el sitio de Dios en mi casa. El epígrafe lo escribí yo misma y será leído por Santiago cuando se descubra oficialmente la foto: Guadalupe Sánchez, Presidenta del Primer Club de los Melancólicos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-5297829318281477911?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/5297829318281477911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/el-club-de-los-melancolicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5297829318281477911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/5297829318281477911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/11/el-club-de-los-melancolicos.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-1149264311478487285</id><published>2009-09-03T08:04:00.000-07:00</published><updated>2009-09-03T08:22:59.888-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;PREGUNTAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Mamá levantó las cejas y volvió a sonreír mientras me limpiaba los codos con un algodón. Camila salió güerita porque abueleó, y no hagan caso de esos chismes porque tu papá nos va a poner una buena cueriza, ya lo conoces, mejor ni le busquen. ¿Por qué yo no tengo ojos claros? Ay, ya m’hijito, y no me marees con tanta pregunta; vete a casa de la Lucy. Pero quiero ver a mi tío, contesté. Hoy no va a venir. ¿Por qué? Porque no puede. ¿Por qué no? Porque no, y punto. ¿Y mis dulces? No seas pedinche, y vete a cuidar a Camila. Mamá tiró el algodón en la bolsa de basura y se puso a buscar algo en su bolsa de maquillaje. Que ya te vayas, Pepito, que vienen mis comadres a jugar barajas. Me salí al patio y me puse a dar vueltas por toda la vecindad para ver qué se traía mi mamá, porque no le creí nada de lo que me había dicho. Me acerqué de puntitas a una ventana rota que da al único cuarto: mamá se pintaba los labios luego de acomodarse el vestido blanco. ¡Seguro mi tío Joel llegaría en cualquier momento! Corrí a la casa del Pancho pa’ meterme abajo del lavadero. Pasaron cinco minutos, y nada. A los diez minutos, el perro de la pulquería se acercó y casi salpica mis tenis rotos. Ya iba a salirme del escondite cuando vi llegar a mi tío Joel con una bolsa llena de dulces pero sin ramo de rosas. Mamá abrió la puerta pa’ recibirlo y la cerró casi de inmediato. Caminé de puntitas pa’ parar bien las antenas. ¿Cómo que ya no? Era la voz de mi mamá. ¡Pero no puedes hacerme esto! Mi tío hablaba demasiado bajito pa’ entender sus respuestas. ¡Pero si es tuya, Joel! ¿O qué, no la ves? Es igualita a ti... No, a nadie. Mi hermana es la única que se las huele, pero yo no he soltado prenda. Ya sé, Joel. Que ya sé, te digo. Mamá soltó una carcajada. Ah, está encantadísimo con su niña de ojos verdes. Ajá. Y quiere ver si el tercero también abuelea... ¿Qué dices, Jo?, ¿te quieres aventar el tercero? La risa de mamá llenó toda la casa, pero luego se hizo el silencio. Esperé cinco minutos a ver si lograba escuchar más, pero no. Nada. Me asomé de nuevo por el hueco de la ventana, pero el cuarto estaba a oscuras. Pegué otra vez la oreja a la puerta, pero luego de quince minutos sólo escuché risitas y susurros. Me puse a dar vueltas en el patio de lo aburrido que estaba; luego el Pancho me gritó pa’ jugar a las canicas y le gané como diez rondas. La puerta de la casa seguía cerrada con llave. Me asomé de nuevo por la ventana rota: mi tío estaba acostado en la cama y veía la tele mientras encendía un puro de Cuba. ‘uta. Mi papá guardaba esos puros hasta mero arriba del librero. No más de pensar en lo furioso que se iba a poner... Ya lo estaba viendo con el cinturón en la mano, con una chancla o con la plancha o con un gancho metálico. ¿Quién se fumó mis cigarros, jijos de su? Ya me estaba imaginando también a mamá chillando a mares, cubriéndonos con su cuerpo pa’ que los golpes no nos tocaran. Mamá entró al cuarto y se sentó en la cama. ¿El viernes, a la misma hora? Mamá dejó un cenicero limpio sobre el pecho sin camisa y sin corbata. ¿Otra chela? Tengo que irme; mi mujer está empezando a hacer preguntas. ¿No que la ibas a dejar? Mi tío levantó los hombros, pero ya no alcancé a escuchar más porque sentí que me agarraban bien fuerte de los pelos. ¿Qué haces, cochino? Era mi papá. ¿Qué tanto ves, cabrón? Me soltó del cabello y me empujó contra la pared. Me dejé caer al piso. ¿Salió temprano, ‘apá? Pero qué chingaos te importa, mocoso. ¿Qué haces espiando a tu madre?, ¿y la Camila? Pos córrele por ella, que me salí en friega pa’ partírsela al Júpiter. ¡A mi niña nadie me la toca!, dijo mi jefe mientras sacaba su navaja suiza... ¡’uta y re ’utísima! Me levanté como chiflido pa’ que no me partieran ni madres a mí. Corrí hasta que estuve fuera de la vecindad, corrí hasta alcanzar la avenida y seguí corriendo hasta que llegué a casa de Lucy. Toqué el timbre varias veces. Camila abrió la puerta. Le expliqué rápidamente lo que había sucedido, me tomó de la mano y nos fuimos corriendo hasta salir del condominio horizontal, hasta salir del barrio rico y hasta llegar a nuestro patio mugriento. Las luces de la casa estaban apagadas. La puerta de metal se abrió con un rechinido. Camila y yo nos miramos: papá había enrollado el tapete de la sala y arrastraba el bulto al patio. Mamá, echada en el piso, sollozaba en silencio. Su vestido blanco del viernes ahora tenía una gran mancha.&lt;br /&gt;Ninguno de los cuatro volvió a mencionar una sola palabra al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escritora &lt;strong&gt;Jéssica de la Portilla Montaño&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-1149264311478487285?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/1149264311478487285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/preguntas-yo-se-por-que-mi-tio-joel.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1149264311478487285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/1149264311478487285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/preguntas-yo-se-por-que-mi-tio-joel.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-3902192400593060622</id><published>2009-09-02T07:51:00.000-07:00</published><updated>2009-09-02T08:06:10.156-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>ACOLMITZLI&lt;br /&gt;NEZAHUALCÓYOTL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Príncipe de Texcoco&lt;br /&gt;Poeta de Estatura Universal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Figura legendaria de la Poesía y de la historia de América, Acolmitzli Nezahualcóyotl, príncipe de Texcoco, fue conocido durante mucho tiempo más por sus anécdotas y por las tradiciones que los indígenas mejicanos transmitían de boca en boca que por los hechos concretos de su vida y, menos aún, por un real conocimiento y valoración de su obra de legislador, de filósofo, de jefe militar y de constructor, de poeta y gobernante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debieron pasar muchos años, que demandaron múltiples indagaciones y pesquisas, la mayoría de las cuales conducían a la nada o a verdaderos callejones sin salida, la cotejación de los datos aportados por las tradiciones y por los historiadores indígenas, además de intensas búsquedas en los materiales de los historiadores del México antiguo, hasta cuando, a finales del siglo XX, se pudo tener una semblanza real y concreta de este hombre de talentos múltiples, a veces contradictorio, y en quien se daban cita brillantes y extraordinarias cualidades de guerrero, de gobernante y constructor, de legislador, de poeta y de hombre sabio y estudioso, entendido en todas las cosas divinas y humanas. Hombre de su tiempo y de su entorno, siempre estuvo más allá de su época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las indagaciones espirituales en las cuales ejercitó sus talentos, la avanzada estructura administrativa y legal que dio a su reino, al igual que la fundación de instituciones culturales permanentes como fueron los archivos de libros pintados, las escuelas, los consejos superiores de educación y de administración, las academias de sabios y poetas, las colecciones y estudios de flora y fauna, el cuidado y cultivo del idioma, a más de su personal Obra poética, bastarían para situarlo en un lugar de privilegio, y para que él, Acolmitzli Nezahualcóyotl, esté compartiendo el estrado en el que se sitúan los hombres más extraordinarios y más talentosos del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El, Acolmitzli Nezahualcóyotl, trascendió a su tiempo, y representó la tradición moral y espiritual de los toltecas, enseñanza y herencia de Quetzalcóatl, frente a la tradición de la fuerza, expresada en la concepción místico-guerrera de sus hermanos aztecas. El mundo de los aztecas pasó, pero él permanece unido a la inmortalidad y a la intemporalidad de esos valores esenciales que la Humanidad guarda y conserva como objetos preciosos y sin los cuales no sería posible ninguna noción de progreso humano ni sería posible para el hombre ningún intento de elevación espiritual; y con él, su desasimiento, su desinterés por las cosas mundanas, su indagación inteligente y en ocasiones airada frente a las cosas divinas, su culto de las flores, su humanismo y su cultivo de la mistad como un valor supremo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HACIA UN ESBOZO BIOGRÁFICO&lt;br /&gt;Nacimiento y Primeros Años&lt;br /&gt;Acolmitzli Nezahualcóyotl, futuro príncipe de Texcoco, nació el 28 de abril de 1402 o,&lt;br /&gt;para escribirlo en términos indígenas, Ce mázatl o 1 Venado, del año Ce tochli o 1 Conejo, y ese nacimiento ocurrió en Texcoco, capital del señorío de Acolhuacan, situada en el nordeste del valle de México, y a la orillas del gran lago de Texcoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo de Ixtlilxóchiltl Ome Tochtli o Ixtlilxóchitl el Viejo, hijo a su vez de Techotlala, ambos por sucesión señores de Texcoco, y de Matlalcihuatzin, hija de Huitzilihuitl y hermana de Chimalpopoca, también señores sucesivos de México-Tenochtitlan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nombre de Acolmitzli Nezahulcóyotl que le fue impuesto al niño significa, en sus partes constitutivas, brazo o fuerza de león y coyote hambriento o coyote ayunado, respectivamente. Cuando el niño nació, Acolhuacan ya era un reino prestigioso, y se le consideraba uno de los señoríos más antiguos del mundo nahua. Su población, antes nómada y procedente del norte, era tenida por sucesora de los antiguos toltecas. Hacia el siglo XII, y encabezados por Xólotl, se habían establecido primero en Xóloc, para de allí pasar después a Tenayuca, y finalmente establecerse en Texcoco, que sería después la capital de un extenso señorío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mentalidad abierta y de inteligencia despierta, transformaron sus costumbres al contacto con los antiguos pobladores del país, adoptaron el náhuatl como su lengua y aprendieron los hábitos y las tradiciones de los toltecas sobrevivientes, vasallos ahora pero cuya cultura y cuyas tradiciones sirvieron de modelo y de instrumento civilizador para la población conquistadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran alegría hubo en el hogar de Ixtlilxóchitl, sexto señor de Acolhuacan, por el nacimiento del niño. Con él se aseguraba la sucesión del señorío, ya que con la reina Matlalcihuatzin Ixtlilxóchitl sólo habría de tener tres hijos, Tozcuetzin, Atotoztzin y Nezahualcóyotl, y dos de ellos eran mujeres. Según los astrólogos, el futuro príncipe había nacido bajo un signo afortunado. Un príncipe nacido en Ce mázatl sería también noble y principal, tendría qué comer y qué beber, y dar vestidos a otros, y a otros joyas y atavíos. Pero no podía faltar el hilo negro en la madeja blanca de los buenos augurios, porque los astrólogos añadían que los nacidos bajo este signo eran también temerosos, pusilánimes y de poco ánimo, toda vez que era propio de los ciervos ser temerosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los nigrománticos, el príncipe nacido bajo aquel signo sería próspero y rico, abundante en mantenimientos, gran trabajador y aprovechador del tiempo, vería las cosas de adelante y sabría atesorar para sus hijos, y guardaría con circunspección su honra y hacienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ixtlilxóchitl y Matlalcihuatzin comunicaron a la nobleza de Texcoco y a los amigos de los señoríos vecinos los nombres que habían dado a su hijo y recibieron de ellos los parabienes y regalos que la costumbre ordenaba. Entre estos regalos figuraron también la rodela y la macana, el arco y las flechas, que recordaban y anunciaban el destino guerrero del niño. Su cordón umbilical fue llevado a enterrar en tierra de enemigos, dando a entender con eso que el infante desearía hacerles la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de estas ceremonias, el niño quedó bajo el cuidado de su madre y de la servidumbre de la casa real. Más tarde, entre los siete y los ocho años, cuando ya el niño tuvo uso de razón, fue enviado al cálmecac, y empezó para él la educación, disciplinada y severa, que estaba reservada a la nobleza. Por si faltara algo, su padre le asignó ayos, maestros particulares, “que convenían a su buena crianza y doctrina”. Uno de ellos, Huitzilihuitzin, considerado un gran filósofo en su tiempo, sería para el niño y luego para el joven Nezahualcóyotl un maestro y quizá el responsable de haber despertado en él la afición por el estudio del antiguo pensamiento tolteca, la sensibilidad poética y la piedad, y fue también para él un aliado, leal y heroico aún en los tiempos de las adversidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muerte de Ixtlilxóchitl&lt;br /&gt;La Orfandad y las Persecuciones&lt;br /&gt;En aquellos tiempos ya habían comenzado los enfrentamientos entre Ixtlilxóchitl, señor de Texcoco, y Tezozómoc, señor de Azcapotzalco. La causa de estos enfrentamientos era que Tezozómoc creía tener derecho sobre el señorío de Texcoco por ser él nieto de Xólotl. Paro, aunque la tensión aumentaba, aún se vivía cierta paz. Sin embargo, los aliados de Texcoco empezaron pronto a dejarse atraer por la amenazas y por las pretensiones de Tezozómoc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los choques armados se fueron haciendo cada vez más graves y frecuentes, hasta el punto de que, ante el peligro que veía crecer contra sí mismo y en contra de su reino, Ixtlilxóchitl determinase, en 1414, que debía hacerse la ceremonia de propio juramento como señor de Acolhuacan, en donde él había reinado en paz por mucho tiempo y sin tener ninguna necesidad que tal ceremonia se hiciese, y que, de igual manera, en esa ceremonia se le tomara el juramento a Nezahualcóyotl como príncipe heredero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran tiempos difíciles, y proseguían los preparativos de guerra. La ceremonia fue más bien sumaria, ya que aparte de los dos sacerdotes que oficiaban sólo estaban allí como testigos los señores de Coatlichan y de Huexutla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra se enardecía cada vez más. Los tapanecas, acaudillados por Tezozómoc, saquearon y quemaron Iztapalocan, aunque más tarde las gentes de Texcoco lograron algunos triunfos y llegaron hasta sitiar a Azcapotzalco. Se concertaron algunas treguas que sólo sirvieron para que Tezozómoc aumentara sus fuerzas y para que dispusiera nuevos planes en contra de Ixtlilxóchitl y en contra del reino de Texcoco. Pronto se reinició la guerra, y después de defender inútilmente a la ciudad de Texcoco durante cincuenta días el rey tuvo que abandonarla y refugiarse en el bosque de Cuauhyác, y luego en Tzicanóztoc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le acompañaban sólo su capitán general y el príncipe Nezahualcóyotl. Sus enemigos lo acosaban por todas partes. Los auxilios pedidos a sus parientes de la provincia de Otopan le fueron negados en forma ignominiosa. No le quedaba más camino que tratar de salir con vida y proteger al príncipe. Dejó a su familia y a sus criados escondidos en un bosque, y con sólo dos capitanes y su hijo Nezahualcóyotl se ocultó en una profunda barranca en donde pasó la noche. Al Amanecer del 24 de septiembre de 1418 le informaron que sus enemigos lo tenían cercado. Sólo le esperaba la muerte. Se dirigió entonces al príncipe y se despidió de él con las siguientes palabras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hijo mío muy amado, brazo de león, Nezahualcóyotl: ¿a dónde tengo que llevarte que haya algún deudo o pariente que te salga a recibir? Aquí ha de ser el último día de mis desdichas, y me es fuerza partir de esta vida; lo que te encargo y ruego es no desampares a tus súbditos y vasallos, ni eches en olvido que eres chichimeca recobrando tu imperio, que tan injustamente Tezozómoc te tiraniza, y vengues la muerte de tu afligido padre; y que has de ejercitar el arco y las flechas; sólo resta que te escondas en estas arboledas porque no con tu muerte inocente se acabe en ti el imperio tan antiguo de tus pasados”.&lt;br /&gt;Lágrimas hubo en la triste despedida entre padre e hijo. Nezahualcóyotl, cumpliendo la orden de su padre, fue a esconderse en la copa de un árbol y desde allí presenció el último combate y la muerte de Ixtlilxóchitl. Así, a los dieciséis años y desde aquel momento Acolmitzli Nezahualcóyotl era el nuevo señor de Texcoco, un reino invadido, desolado y cautivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando los enemigos se retiraron fue posible recuperar el cuerpo del difunto rey. Totocahuan, uno de los capitanes que lo acompañaban, se dirigió al cadáver de Ixtlilxóchitl y le habló de la siguiente manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Oh, Ome Tochtli Ixtlilxóchitl, ya llegó el fin de tus desdichas y principio de tu descanso; empiece ya el llanto de todo tu imperio, y goce de su orfandad… pues hoy le falta luz y padre: sólo me pesa en dónde irá a parar el niño Acolmitzli Nezahualcóyotl, mi príncipe y señor, y con él sus leales y desdichados vasallos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el auxilio de algunos leales, amortajaron a Ixtlilxóchitl, velaron su cuerpo esa noche y al día siguiente lo incineraron de acuerdo con los ritos toltecas y guardaron secretamente sus cenizas hasta que fuera tiempo para como era debido. Tezozómoc, informado de la muerte de Ixtlilxóchitl, recompensó a sus victimarios. Después, se hizo jurar señor de Texcoco, y se propuso borrar la memoria de Ixtlilxóchitl y la amenaza que representaba Nezahualcóyotl ofreciendo premios a quien le llevase al príncipe, vivo o muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienza, entonces, al largo itinerario de una huída: por Tetzihuactla los condujeron a Chiauhtzinco; enseguida los trajeron y los vinieron a poner en los peñascos de Cuamincan. Ahí durmieron un poco; los hicieron levantarse y los vinieron a sacar por la quebrada de Teponazco: no más venían escondiendo a los niños Nezahualcóyotl y Tzontecohatzin. Después los condujeron, cuando hizo claridad, a Otonquilpan. Luego vino Coyohua a observar en Acolhuacan; se vino dejando a los niños encargados a Huahuatzin y a Xiconocatzin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coyohua había convenido con Itzcóatl, futuro señor de México-Tenochtitlan y tío abuelo de los príncipes de Texcoco, en que enviaría una barca para rescatar a Nezahualcóyotl y a Tzontecocahtzin. La barca llegó puntualmente, y en ella llegaron también diez de los hijos de Itzcóatl, comitiva que demostraba la gran importancia que éste concedía a rescate de su sobrino nieto. Al llegar la barca, se reconocieron los unos a otros con cautela, y la barca inició su viaje de regreso con los príncipes y con sus protectores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienza entonces para Nezahualcóyotl una lucha que habría de durar diez años. Trasladándose continuamente de uno a otro de los señoríos vecinos y provocando con frecuencia a sus enemigos y, también hay que decirlo, contrariando los augurios que lo habían señalado como pusilánime y temeros, va preparando y logrando paso a paso la reconquista de su reino. Los señores de Tlaxcala, que eran sus tíos y lo habían criado, le dieron refugio; pero en cuanto se repuso de su orfandad se trasladó a Chalco, disfrazado de soldado, para estar más cerca de su patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Chalco, la muerte de una mujer en cuya casa se albergaba delató la identidad del príncipe y estuvo a punto de conducirlo a la muerte. Existen dos versiones respecto de este incidente desgraciado: según una versión, la mujer, llamada Zilamiauh o&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tziltomiauh, quiso denunciarlo dando voces, de manera que Nezahualcóyotl tuvo que matarla tratando de proteger su identidad. Según otra versión, lo que ocurrió fue que Zolamiauh vendía pulque en su casa y allí iban muchas personas a embriagarse, lo cual era una grave violación a la ley y contrario a las buenas costumbres. El caso es que así hubiera sido para proteger su identidad o para proteger las buenas costumbres y el cumplimiento de la ley y para castigar aquel tráfico al que se le consideraba criminal, el hecho en sí, verídico, fue que Nezhualcóyotl sí mató a la mujer y que aquella muerte contribuyó a revelar su identidad. Cuando este incidente ocurrió, Nezahualcóyotl tenía dieciséis años, y este hecho tuvo lugar en 1419.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A raíz de este incidente que delató su identidad fue apresado por los chalcas, quienes lo llevaron ante su señor Toteotzintecuhtli, y allí fue condenado a ser puesto en una jaula dentro de una cárcel fuerte, y en su guarda a Quetzalmacatzin, hermano del señor de Chalca, con cantidad de gente, y se ordenó también que durante ocho días naturales no se le suministrase ningún alimento ni bebida, porque con esta muerte se quería servir al tirano Tezozómoc y vengar la muerte de aquella señora. Sin embargo, Quetzalmacatzin se apiadó de él, lo alimentó en secreto, y cuando Toteotzintecuhtli decretó la muerte de Nezahualcóyotl lo ayudó a escapar cambiando con él sus vestidos y quedándose en su lugar en la jaula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quetzalmacatzin pagó cara su generosidad. Fue ajusticiado en lugar del príncipe y éste huyo, por el rumbo de Tlaxcala o Huexontzingo, hacia donde no pudieran capturarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia 1420 los habitantes de Texcoco comienzan a regresar a la ciudad y a las demás provincias del señorío, y lo hacen ahora despojados de sus bienes y haciendas. Tezozómoc, para tratar de impedir el regreso de Nezahualcóyotl decide repartir el reino de Texcoco tomando para si mismo y para sus allegados algunas provincias y ofreciéndoles otras a los señores de los reinos vecinos. Mientras Nezahualcóyotl seguía en Tlaxcala, las hermanas del señor de México-Tenochtitaln, que eran sus tías, pidieron al tirano la merced de la vida de su sobrino y éste la concedió a condición de que el príncipe residiese dentro del recinto de la ciudad de México, y sin salir de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas insistieron: Hasta que en una segunda ocasión, en 1426, lograron las señoras que el tirano autorizara el regreso del príncipe a Texcoco, en donde le fueron restituidos los palacios y casas de sus padres y abuelos y algunos lugares para que le sirviesen, con lo cual Nezahualcóyotl tuvo un poco más de libertad para poder tratar y organizar los asuntos que demandaba la restauración de su reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entere los años de 1420 y 1426, es decir, entre sus dieciocho y veinticuatro años, el príncipe Acolmitzli Nezhualcóyotl tuvo una especie de período de paz forzada que pasó en su mayor parte en Tenochtitlan, y finalmente en Texcoco. En este período debió completar su educación y su formación militar, pero los hechos de los cuales había sido al mismo tiempo víctima y protagonista habían dejado honda huella en su sensibilidad y en su espíritu. Veamos al respecto cómo traduce en su poema Canto de la Huida las dolorosas circunstancias en medio las cuales le ha tocado vivir en los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CANTO DE LA HUIDA&lt;br /&gt;De Nezhualcóyotl&lt;br /&gt;Cuando Andaba Huyendo Del Señor de Azcapotzalco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vano he nacido,&lt;br /&gt;en vano he venido a salir&lt;br /&gt;de la casa del dios de la tierra,&lt;br /&gt;¡yo soy menesteroso!&lt;br /&gt;Ojalá en verdad no hubiera salido,&lt;br /&gt;Que de verdad no hubiera venido a la tierra.&lt;br /&gt;No lo digo yo, pero…&lt;br /&gt;¿qué es lo que haré?&lt;br /&gt;¡oh príncipes que aquí habéis venido!&lt;br /&gt;¿vivo frente al rostro de la gente?&lt;br /&gt;¿qué podrá ser?&lt;br /&gt;¡reflexiona!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Habré de erguirme sobre la tierra?&lt;br /&gt;¿Cuál es mi destino?,&lt;br /&gt;yo soy menesteroso,&lt;br /&gt;mi corazón padece,&lt;br /&gt;tú eres apenas mi amigo&lt;br /&gt;en la tierra, aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo hay que vivir al lado de la gente?&lt;br /&gt;¿Obra desconsideradamente,&lt;br /&gt;vive, el que sostiene y eleva a los hombres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vive en paz,&lt;br /&gt;pasa la vida en calma!&lt;br /&gt;Me he doblegado,&lt;br /&gt;sólo vivo con la cabeza inclinada&lt;br /&gt;al lado de la gente.&lt;br /&gt;Por esto me aflijo,&lt;br /&gt;¡soy desdichado!,&lt;br /&gt;he quedado abandonado&lt;br /&gt;al lado de la gente en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo lo determina tu corazón,&lt;br /&gt;Dador de la Vida?&lt;br /&gt;Salga ya tu disgusto!&lt;br /&gt;Extiende tu compasión,&lt;br /&gt;estoy a tu lado, tú eres dios.&lt;br /&gt;¿Acaso quieres darme la muerte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad que nos alegramos,&lt;br /&gt;que vivimos sobre la tierra?&lt;br /&gt;No es cierto que vivimos&lt;br /&gt;y hemos venido a alegrarnos en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos así somos menesterosos.&lt;br /&gt;La amargura predice el destino&lt;br /&gt;aquí, al lado de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no se angustie mi corazón.&lt;br /&gt;No reflexione ya más.&lt;br /&gt;Verdaderamente apenas&lt;br /&gt;de mí mismo tengo compasión en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha venido a crecer la amargura,&lt;br /&gt;junto a ti y a tu lado, Dador de Vida.&lt;br /&gt;Solamente yo busco,&lt;br /&gt;recuerdo a nuestros amigos.&lt;br /&gt;¿Acaso vendrán una vez más,&lt;br /&gt;acaso volverán a vivir?&lt;br /&gt;Sólo una vez pereceremos,&lt;br /&gt;sólo una vez aquí en la tierra.&lt;br /&gt;¡Que no sufran sus corazones!,&lt;br /&gt;junto y al lado del Dador de Vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los problemas políticos no daban lugar al descanso, y la tregua terminó con un acontecimiento inesperado y muy propio de aquel mundo que daba tanta importancia a los augurios y a los signos: después de mucho tiempo de olvido, Tezozómoc se acordó de Coyohua, el fiel criado de Nezahualcóyotl, le mandó a llamar y trata de atraérselo a su causa. Encomienda al fiel criado que induzca a Nezahualcóyotl a ocuparse sólo de sus asuntos personales, que se acerque a sus hijos, y finalmente le propone a Coyohua que él sucederá al príncipe. La condición es que Coyohua traicione al príncipe y le dé muerte. Que le meta una flecha en el pescuezo, que lo estrangule durante el sueño o que le destruya los testículos, o bien, que como jugando, sus compañeros le den patadas y lo hagan caer a un río o que le quiebren echándolo debajo de una azotea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una y otra vez Coyohua protege al príncipe, pero tiene que cuidarse de seguir manteniéndole a Tezozómoc sus ilusiones de librarse para siempre de Neazhualcóyotl.&lt;br /&gt;Cuando Tezozómoc siente llegar el día de su muerte, recomienda a sus hijos Maxtla, Tayatzin y Tlatoca Tlizpaltzin que si quieren llegar a ser señores de su imperio tienen que matar a Nezahualcóyotl cuando éste venga a sus exequias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando finalmente muere, el 24 de marzo de 1427, y llega Nezahualcóyotl entre los señores que concurren a dar el pésame a sus hijos, éstos , aunque recuerdan la orden de su padre, consideran inoportuno cumplirla en una ocasión de tanta tristeza, de manera que deciden aplazarla. Aún así, y por consejo de su primo Moctezuma, Nezahualcóyotl regresa rápidamente a Texcoco en cuanto terminan las ceremonias fúnebres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maxtla se convierte en después en un tirano poderoso, y toma preso a Chimalpopoca, señor de México, a quien pone en una jaula. Nezahualcóyotl, con grave riesgo de su vida, va a Azcapotzalco para pedir a Maxtla la libertad de su tío. Maxtla permite a Nezahualcóyotl que se entreviste con su tío, al que luego dejará en libertad. Agradecido por la intercesión de Nezahualcóyotl y por el peligro que éste ha afrontado al socorrerle, Chimalpopoca le regala las joyas que llevaba consigo y le aconseja que para proteger su reino se alíe con su tío Itzcóatl y su primo Motecuhzoma, aconsejándole mutuamente, que ya que él, Nezahualcóyotl, habría de ser el bastimento y munición de los mejicanos y aculhuas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Provocando el peligro, Nezahualcóyotl regresa a Azcapotlzalco con el pretexto de agradecer a Maxtla la libertad de su tío. Maxtla intenta matar al príncipe y, furioso por no haberlo logrado, ordena que se dé muerte a Chimalpopoca y a Tlacatcatzin, señor de Tlatelolco. Otras crónicas indican que Chimalpopoca se suicidó atemorizado o que los mismos mejicanos le diaron muerte para castigar su cobardía. Sea como fuere, el hecho es que a hacia 1427 o 1428 Itzcóatl sucede a Chimalpopoca, se medio hermano, en el señorío de México-Tenochtitlan, y Cuauhtlatoatzin es el nuevo señor de Tlatelolco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En varias ocasiones, como en otras veces, Nezahualcóyotl escapa a la insidias de sus enemigos, como en una ocasión en la que Maxtla le ordena a Yancuitzin, medio hermano de Nezahualcóyotl, que lo mate en un convite al cual éste debe asistir. Lo salva su maestro Huitzilihuitzin, quien ordena traer a un joven de Coatépec, parecido al príncipe, a quien instruye en los usos de la nobleza y le viste conmo aquél, joven que finalmente perece asesinado y su cabeza es llevada a Maxtla en el momento en que éste visitaba a Itzcóatl para darle los parabienes por su elección. Grande fue la sorpresa y la estupefacción de los mensajeros al ver allí a Nezahalcóyotl, ocasión que aprovechó el príncipe para decirles que no se cansasen de querer matarlo porque el alto y poderoso dios le había hecho inmortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras varios intentos más de asesinarlo, Nezahualcóyotl se vuelve a quedar solo. Ordena a sus amigos más fieles que vuelvan a sus casas para que no vayan a perder sus casas y haciendas. En adelante, sólo estará acompañado por su hermano mayor Cuauhtlehuanitzin y por su sobrino Tzontecachatzin, quienes se niegan a abandonarlo. Con ellos proseguirá su lucha, porque ahora no sólo huye para salvarse porque al mismo tiempo sus mensajeros cruzan los caminos y le traen buenas noticias de alianzas y de ayudas concertadas con sus amigos para que él pueda recuperar su señorío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA RECONQUISTA DE UN REINO&lt;br /&gt;Tezozómoc y Maxtla habían suscitado muchas enemistades por los agravios que habían infligido a la mayor parte de los pueblos de la planicie de México, y por otra parte, tenía muchos antiguos amigos y adictos la causa de aquel príncipe que había sido despojado de su reino tan injustamente. Fue por eso que a Nezhualcóyotl le resultó relativamente fácil concitar y concertar alianzas para luchar contra los tapanecas. Los pueblos de Zacatlan, Totototépec, Tepeapulco, Tlaxcala, Huexontzinco, Chololan y Chalco acuden al llamado de Nezahualcóyotl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuartel general se establece en Calpolalpan, y allí los ejércitos aliados deciden atacar, por un lado, a Acolman y Coatlichan, en donde estaba la mayor concentración de tropas tepanecas y, por el otro, a Texcoco mismo, misión que se le reserva al propio Nezahualcóyotl. Fue fulminante el ataque. Los enemigos opusieron fuerte resistencia, pero pronto fueron desbaratados, saqueadas sus casas y ciudades y muertos sus principales jefes. Después de brindar socorro en los combates de Acolman y Coatlichan, Nezahualcóyotl entró en Texcoco, ciudad que se le rindió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidido el primer triunfo, el príncipe dio las gracias a sus principales aliados, los chalcas, huexontzingas y tlaxcaltecas, así como a otros pueblos, les concedió el disfrute del botín de guerra y dejó convenida con ellos su ayuda para recuperar el resto de sus dominios. Ya conquistada la cabeza de su señorío, fortaleció la ciudad de Texcoco y restableció las fronteras que confinaban con tepanecas y mejicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún faltaban muchas tierras por recuperar, y Nezahualcóyotl prosiguió la lucha para la reconquista de la totalidad de su reino. Itzcóatl, señor de México-Tenochtitlan, le ofreció ayuda, ya que los mejicanos sufrían también la tiranía de Maxtla. La alianza quedó concertad y los ejércitos de ambos pueblos combatieron juntos y sufrieron algunas derrotas. Pero Nezahualcóyotl sabía reanimar el valor de los soldados. Así se dio principio a la alianza del señorío de Texcoco con el señorío de México-Tenochtitlan, que pronto se convertiría en Triple Alianza al asociarse a ella en señorío de Tlaxcala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra se prolongó durante ciento quince días. Ambos bandos peleaban con ferocidad hasta cuando, finalmente, los aliados desbarataron el ejército de Maxtla, hicieron huir a sus gentes, tomaron prisioneros a sus principales jefes y entraron a la ciudad de Azcapotzalco, a la que destruyeron e incendiaron. Maxtla, que se había ocultado en un baño de su jardín, fue sacado en forma ignominiosa, llevado a la plaza y ejecutado. Nezahualcóyotl había castigado a un tirano y finalmente había vengado la muerte de su padre. Ixtlilxóchitl podía descansar en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy grandes y fuerte debieron ser estos combates. La ilustración que acompaña al presente artículo, única en su género, y que fue tomada de la página 111 de la Historia Universal de los Ejércitos, nos muestra al príncipe Acolmitzli Nezahualcóyotl en plena batalla y luciendo las insignias de su mando. Armado de macana y rodela, lleva en su labio inferior el tentetl, insignia de su alto rango y de su condición de comandante, a la espalda un tambor, mediante el cual y través de toques previamente acordados, se daban las órdenes en medio del combate, y en todo él las huellas del esfuerzo y de la tensión del momento, la rapidez de la acción, y la angustia mortal de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posteriormente, el príncipe recuperó su propia ciudad de Texcoco y completó la pacificación de sus provincias, sujetando poblaciones como Xochimilco y Cuitláhuac, que no habían querido rendirle obediencia, acciones militares que se prolongarán hasta el año de 1430, año en el que Nezahualcóyotl se encontraba aún en la ciudad de México, en donde dirigió la construcción de varias obras civiles que tendrían una gran trascendencia. En el año de 1431, y a los veintinueve años de su edad, Nezahualcóyotl fue finalmente jurado señor de Texcoco. Habían pasado diecisiete años desde aquel día de 1414 en que su padre Ixtlilxóchitl lo había designado heredero del reino de Texcoco y trece desde la muerte del viejo rey, la mayor parte de los cuales habían sido para él de persecuciones, luchas, peligros y destierros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ceremonia se celebró aún en la ciudad de México o ya en Texcoco, y en ella, conforme a los acuerdos de la Alianza, Nezahualcóyotl fue coronado por Itzcóatl, señor de México-Tenochtitlan, acompañado por Totoquilhuatzin, señor de Tlacopan, y por los nobles de los tres reinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OBRA POÉTICA&lt;br /&gt;En la Poesía de Nezahualcóyotl, de manera general, domina el especulador sobre el imaginador, el filósofo sobre el poeta. Existen en su Obra poemas memorables por su lirismo y por su invención imaginativa, pero lo característico en él en su capacidad para concentrar sus meditaciones en torno a los tres grandes ejes temáticos que constituyen la columna central y la parte esencial de su Poesía: la divinidad, el destino del hombre y la Poesía en sí misma. La Poesía de Nezahualcóyotl acerca de la divinidad es una de las manifestaciones más importantes de la cultura indígena por el rigor, la hondura y la gravedad de la especulación intelectual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, estos poemas constituyen por sí mismos una exaltación de la divinidad. Ya no son magia ni mística sino teología, razonamiento estricto, inclusive, lenguaje diáfano, desnudo de cualquier intención metafórica. Hay sí, en algunos de ellos, la alabanza propiciatoria y hermética. Veamos este breve ejemplo de Poesía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOLAMENTE EL…&lt;br /&gt;Solamente él,&lt;br /&gt;el Dador de la Vida.&lt;br /&gt;Vana sabiduría tenía yo,&lt;br /&gt;¿acaso alguien no lo sabía?&lt;br /&gt;¿Acaso alguien no?&lt;br /&gt;No tenía yo contento al lado de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realidades preciosas haces llover,&lt;br /&gt;de ti proviene tu felicidad,&lt;br /&gt;¡Dador de la Vida!&lt;br /&gt;Olorosas flores preciosas,&lt;br /&gt;con ansias yo las deseaba,&lt;br /&gt;vana sabiduría tenía y…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reflexión acerca de la divinidad y del destino trágico que ella reserva e impone a los hombres no lleva a Nezahualcóyotl al temor ni al fatalismo, ni lo lleva a actitudes de ciega adoración. En el poema Canto de la Huida, que ya hemos tenido la oportunidad de citar aquí, aparece esta interpelación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Obra desconsideradamente,&lt;br /&gt;vive, el que sostiene y eleva a los hombres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interpelación que a veces da lugar a la fría enumeración de los atributos divinos, y en donde la impotencia, la perpetua inferioridad e indefensión del hombre frente a Dios da paso al reclamo, a la queja sentida, al sarcasmo. He aquí, expuestas en forma extensa, las razones que estamos invocando, y para eso no habría nada mejor que leer al propio poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DOLOR Y AMISTAD&lt;br /&gt;No hago más que buscar,&lt;br /&gt;no hago más que recordar a nuestros amigos.&lt;br /&gt;¿Vendrán otra vez aquí?,&lt;br /&gt;¿han de volver a vivir?&lt;br /&gt;¡Una sola vez nos perdemos,&lt;br /&gt;una sola vez estamos en la tierra!&lt;br /&gt;No por eso se entristezca el corazón de alguno:&lt;br /&gt;al lado del que está dando la vida.&lt;br /&gt;Pero yo con esto lloro,&lt;br /&gt;me pongo triste; he quedado huérfano en la tierra.&lt;br /&gt;¿Qué dispone tu corazón, Autor de la vida?&lt;br /&gt;¡Que se vaya la amargura de tu pecho,&lt;br /&gt;que se vaya el hastío del desamparo!&lt;br /&gt;¡Que se pueda alcanzar gloria a tu lado,&lt;br /&gt;oh dios… pero tú quieres darme muerte!&lt;br /&gt;Puede ser que no vivamos alegres en la tierra,&lt;br /&gt;pero tus amigos con eso tenemos gozo en la tierra.&lt;br /&gt;Y todos de igual modo padecemos&lt;br /&gt;y todos nadamos con angustia unidos aquí.&lt;br /&gt;Dentro del cielo tú forjas tu designio.&lt;br /&gt;Lo decretarás: ¿acaso te hastíes&lt;br /&gt;y aquí nos escondas tu fama y tu gloria&lt;br /&gt;en la tierra?&lt;br /&gt;¿Qué es lo que decretas’&lt;br /&gt;¡Nadie es amigo del que da la vida,&lt;br /&gt;oh amigos míos, Aguilas y Tigres!&lt;br /&gt;¿A dónde iremos por fin&lt;br /&gt;los que estamos aquí sufriendo, oh príncipes?&lt;br /&gt;Que no haya infortunio:&lt;br /&gt;El nos atormenta, él es quien nos mata:&lt;br /&gt;Sed esforzados: todos nos iremos&lt;br /&gt;al Lugar del Misterio.&lt;br /&gt;Que no te desdeñe&lt;br /&gt;aunque ande doliente ante el Dador de la Vida:&lt;br /&gt;él nos va quitando, él nos va arrebatando&lt;br /&gt;su fama y su gloria en la tierra.&lt;br /&gt;Tenedlo entendido:&lt;br /&gt;tendré que dejaros, oh amigos, oh príncipes.&lt;br /&gt;Nadie vale nada ante el Dador de la Vida,&lt;br /&gt;él nos va quitando, él nos va arrebatando&lt;br /&gt;su fama y su gloria en la tierra.&lt;br /&gt;Lo has oído, corazón mío,&lt;br /&gt;tú que estás sufriendo:&lt;br /&gt;atiende a nosotros, míranos bien;&lt;br /&gt;Así vivimos aquí ante el Dador de la Vida.&lt;br /&gt;No por eso mueras, antes vive siempre en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fundamento crítico del pensamiento religioso de Nezahualcóyotl parte de una reflexión sobre el conocimiento humano y la acción de la divinidad: se afirma allí que las cosas terrenales, las cosas materiales y tangibles, son ilusorias. No existen en la realidad. Entonces, apostrofa a la divinidad: tú que dominas todas las cosas y eres el Dador de la Vida, eres verdadero, existes realmente? Este contrasentido es una arbitrariedad de dios que atormenta a los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el poema Nos enloquece el Dador de Vida se encuentran los fundamentos de su concepción de la divinidad y de su relación con el hombre. Es éste el poema más importante del segmento de la Obra de Neazhualcóyotl que está centrado en la reflexión y en la búsqueda de dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOS ENLOQUECE EL DADOR DE VIDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo.&lt;br /&gt;Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado,&lt;br /&gt;por todas partes es también venerado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se busca su gloria, su fama en la tierra.&lt;br /&gt;El es quien inventa las cosas,&lt;br /&gt;él es quien se inventa a sí mismo: Dios.&lt;br /&gt;Por todas partes es también venerado.&lt;br /&gt;Se busca su gloria, su fama en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie puede aquí,&lt;br /&gt;nadie puede ser amigo&lt;br /&gt;del Dador de la Vida;&lt;br /&gt;solo es invocado,&lt;br /&gt;a su lado,&lt;br /&gt;junto a él,&lt;br /&gt;se puede vivir en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que lo encuentra&lt;br /&gt;tan sólo sabe bien esto. Él es invocado;&lt;br /&gt;a su lado, junto a él,&lt;br /&gt;se puede vivir en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie en verdad&lt;br /&gt;es tu amigo,&lt;br /&gt;¡oh Dador de la Vida!&lt;br /&gt;Sólo como si entre las flores&lt;br /&gt;buscáramos a alguien,&lt;br /&gt;así te buscamos,&lt;br /&gt;nosotros que vivimos en la tierra,&lt;br /&gt;mientras estamos a tu lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hastiará tu corazón,&lt;br /&gt;sólo por poco tiempo&lt;br /&gt;estaremos junto a ti y a tu lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos enloquece el Dador de la Vida,&lt;br /&gt;nos embriaga aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie puede estar acaso a su lado,&lt;br /&gt;tener éxito, reinar en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo tú alteras las cosas,&lt;br /&gt;como lo sabe nuestro corazón:&lt;br /&gt;nadie puede estar acaso a su lado,&lt;br /&gt;tener éxito, reinar en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tema recurrente también, y que forma parte esencial de la Obra poética de Acolmitzli Nezahualcóyotl, es la angustia del mundo. Una persistente tristeza, que algunos comentaristas atribuyen a su ser indígena, atraviesa su trabajo poético y constituye una veta profunda entre los elementos esenciales que contribuyen a darle significación a su Obra. Hay en ella, es cierto, una visión deseperanzada de las cosas y un concepto de la vida como algo prestado, y como de algo transitorio y precario detrás de lo cual queda la muerte, una realidad de la que nunca podrá nadie escaparse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra vida no es verdadera -nos dice el poeta en uno de sus primeros Cantos-, no hemos venido aquí para tener alegría. Todos somos menesterosos y la amargura rige nuestro destino. En varios Cantos volverá a parecer esta forma de angustia trascendente. Nunca veremos terminar la amargura, la angustia del mundo: sólo hemos venido aquí para vivir angustia y dolor. Esta no es “nuestra casa de hombres”, es una tierra prestada que pronto no es preciso abandonar, nos dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la angustia, el sentimiento trágico de la vida, que el poeta nos muestra en uno de sus Cantos más logrados, Como una Pintura nos Iremos Borrando, poema paralelo a aquel hallazgo admirable que es Nos Enloquece el Dador de la Vida, en el que expresa su concepto de la divinidad, poema que ya hemos citado en anteriores líneas y en el cual la divinidad aparece como ser que sólo pinta y colorea unas figuras para infundirles precariamente la vida, en el instante mismo en que tales figuras empiezan a ser devoradas por el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMO UNA PINTURA NOS IREMOS BORRANDO&lt;br /&gt;¡Oh, tú con flores&lt;br /&gt;pintas las cosas,&lt;br /&gt;Dador de la Vida:&lt;br /&gt;con cantos tú&lt;br /&gt;las metes en tinte,&lt;br /&gt;las matizas de colores:&lt;br /&gt;a todo lo que ha de vivir en la tierra!&lt;br /&gt;Luego queda rota&lt;br /&gt;la orden de Aguilas y Tigres:&lt;br /&gt;¡Sólo en tu pintura&lt;br /&gt;hemos vivido aquí en la tierra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta forma tachas e invalidas&lt;br /&gt;la sociedad (de poetas), la hermandad,&lt;br /&gt;la confederación de príncipes.&lt;br /&gt;(Metes en tinta)&lt;br /&gt;matizas de colores&lt;br /&gt;a todo lo que ha de vivir en la tierra.&lt;br /&gt;Luego queda rota&lt;br /&gt;la orden de Aguilas y Tigres:&lt;br /&gt;¡Sólo en tu pintura&lt;br /&gt;hemos venido a vivir aquí en la tierra!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún en estrado precioso,&lt;br /&gt;en caja de jade&lt;br /&gt;pueden hallarse ocultos los príncipes:&lt;br /&gt;de modo igual somos, somos mortales,&lt;br /&gt;los hombres, cuatro a cuatro,&lt;br /&gt;todos nos iremos,&lt;br /&gt;todos moriremos en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Percibo su secreto,&lt;br /&gt;oh vosotros, príncipes:&lt;br /&gt;De modo igual somos, somos mortales,&lt;br /&gt;los hombres, de cuatro a cuatro,&lt;br /&gt;todos nos iremos,&lt;br /&gt;todos moriremos en la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie esmeralda,&lt;br /&gt;nadie oro se volverá,&lt;br /&gt;ni será en la tierra algo que se guarda:&lt;br /&gt;Todos nos iremos&lt;br /&gt;hacia allá igualmente:&lt;br /&gt;nadie quedará, todos han de desaparecer:&lt;br /&gt;de modo igual iremos a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una pintura&lt;br /&gt;nos iremos borrando,&lt;br /&gt;como una flor&lt;br /&gt;hemos de secarnos&lt;br /&gt;sobre la tierra,&lt;br /&gt;cual ropaje de plumas&lt;br /&gt;del quetzal, del zacuán,&lt;br /&gt;del azulejo, iremos pereciendo.&lt;br /&gt;Iremos a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó hasta acá,&lt;br /&gt;anda ondulando la tristeza&lt;br /&gt;de los que viven ya en el interior de ella…&lt;br /&gt;No se les llore en vano&lt;br /&gt;a Agulas y Tigres…&lt;br /&gt;¡Aquí iremos desapareciendo:&lt;br /&gt;nadie ha de quedar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Príncipes, pensadlo,&lt;br /&gt;oh Aguilas y Tigres:&lt;br /&gt;pudiera ser jade,&lt;br /&gt;pudiera ser oro,&lt;br /&gt;también allá irán&lt;br /&gt;donde están los descorporizados.&lt;br /&gt;¡Iremos desapareciendo:&lt;br /&gt;nadie ha de quedar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acolmitzli Nezahualcóyotl, rey, poeta y príncipe de Texcoco, cayó por primera vez enfermo en 1472, a causa “de los muchos trabajos que había padecido en recobrar su señorío, sujetarle y ponerle en mejor estado”. Alcanzó a despedirse de sus hijos, en especial del príncipe Nezahualpilli, su heredero, y quien entonces sólo tenía siete años, y a tomar una serie de medidas que debían asegurar la independencia e integridad de su reino. Ordenó también que para evitar la inquietud del reino y asegurar la tranquilidad de su súbditos se dijese de allí en adelante que él había partido a lejanas tierras a descansar y que ya nunca más volvería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de haber tomado todas estas medidas de gobierno, se despidió con lágrimas de sus familiares más cercanos y de los miembros más allegados de su corte, y cuando sintió ya cercano el momento, mandó a todos que salieran y ordenó a sus criados que no dejaran entrar a nadie para quedarse solo con su muerte. A las pocas horas murió, agobiado por el peso de sus dolencias y los años. Murió en una maña de 1472, en una fecha que ningún historiador se acordó de precisar. Tenía al morir 70 años, cuarenta y uno de ellos dedicados a crear una Obra poética y a edificar la paz, la prosperidad y la inmortalidad de Texcoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentan que en el preciso instante de su muerte comenzó para él el largo viaje que le había hecho anunciar a sus amigos, a sus familiares, a sus deudos y a sus súbditos, y completamente solo emprendió un camino sin retorno hacia la inmortalidad, la Historia y la leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tarcisio Agramonte Ordóñez&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-3902192400593060622?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/3902192400593060622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/acolmitzli-nezahualcoyotl-principe-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3902192400593060622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3902192400593060622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/acolmitzli-nezahualcoyotl-principe-de.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-6258244521388145327</id><published>2009-09-01T06:14:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T06:23:32.847-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Angeles Forest Hwy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;está oscuro aquí adentro&lt;br /&gt;ya lo viste?&lt;br /&gt;cómo se puede ver la oscuridad?&lt;br /&gt;cómo se puede ser dentro de la oscuridad?&lt;br /&gt;ven mi querido Federico&lt;br /&gt;adentrémonos en este bosque&lt;br /&gt;de abedules&lt;br /&gt;disparemos nuestras luces al vacío&lt;br /&gt;dilatemos nuestras almas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mira aquí adentro&lt;br /&gt;éste es mi bosque&lt;br /&gt;no es parte de la tierra ni del cielo&lt;br /&gt;es un centímetro cuadrado de la palma de mi mano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en esta zona verás los restos&lt;br /&gt;de quienes regresamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;eso que crece ahí son niños maltrechos&lt;br /&gt;partidos en mil&lt;br /&gt;algunos crecen verdes&lt;br /&gt;otros azules y así sucesivamente opacos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aquí es donde destapé el cerebro de Andrónico&lt;br /&gt;con inhumana pasión&lt;br /&gt;mira lo que encontré:&lt;br /&gt;una flor&lt;br /&gt;dos senos&lt;br /&gt;una lanza de fuego&lt;br /&gt;Santa Sangre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te gusta? no es acaso hermoso?&lt;br /&gt;no es increíble el amor unido al dolor?&lt;br /&gt;el amor bajo luces oxidadas?&lt;br /&gt;y este camino sinuoso&lt;br /&gt;rodeado de versos y de balas&lt;br /&gt;delicadas balas en busca de un agujero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;más vale que abras tu corazón amigo&lt;br /&gt;igual van a entrar&lt;br /&gt;y así es menos doloroso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;verás que nada ha cambiado desde tu partida&lt;br /&gt;todo sigue en ruinas&lt;br /&gt;sólo han quedado en pie&lt;br /&gt;las columnas dóricas de Tarento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;junto a la herida siguen los perros ladrando&lt;br /&gt;pero ahora son perros venenosos&lt;br /&gt;existen&lt;br /&gt;como todo lo que sale de nuestras manos&lt;br /&gt;cascos corintios/ aspis/ toga escarlata/ linotórax/ sifo/ grebas/ y alguna infantería contemporánea&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de nuestras uñas&lt;br /&gt;sangre blanca sobre cuerpos calientes rosados y rojos&lt;br /&gt;luego&lt;br /&gt;pedazos de labios&lt;br /&gt;esparcidos&lt;br /&gt;y lenguas humedecidas en mares y ríos&lt;br /&gt;de estiércol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no te apures mi amigo&lt;br /&gt;más allá está el polvo y gas de las estrellas&lt;br /&gt;a donde nadie logra llegar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hemos construido mil naves&lt;br /&gt;sin resultado Federico sabes por qué?&lt;br /&gt;porque nadie entiende&lt;br /&gt;que hay que desprendernos del cuerpo&lt;br /&gt;para saltar al universo&lt;br /&gt;nadie entiende que ya no nos sirve la carne&lt;br /&gt;tan sólo el pensamiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los que anduvieron por esos rumbos murieron&lt;br /&gt;como todos morimos sin morir cada día&lt;br /&gt;y sin embargo fueron olvidados&lt;br /&gt;mi querido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como verás&lt;br /&gt;-si aún logras ver algo&lt;br /&gt;a pesar de tanta tierra que te han echado encima&lt;br /&gt;ya no hay colores Federico&lt;br /&gt;los pensamientos se desnudan y pierden forma&lt;br /&gt;ya no hay colores ni sabores&lt;br /&gt;ni cuerpo ni alma ni herida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sólo el viento llevando el dolor&lt;br /&gt;tratando de safarse de ti y de mi&lt;br /&gt;buscando la pureza en lo mas profundo&lt;br /&gt;no en lo humano&lt;br /&gt;-ésta especie está jodida Federico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero entonces&lt;br /&gt;cómo es que todo está en su lugar exacto?&lt;br /&gt;cómo explicas eso amigo?&lt;br /&gt;por qué todo es tan perfecto?:&lt;br /&gt;la vida y la muerte de la mano&lt;br /&gt;el amor y la muerte de la mano&lt;br /&gt;el amor y el dolor de la mano&lt;br /&gt;y los ríos&lt;br /&gt;como sangre negra tratando de limpiar nuestras heridas&lt;br /&gt;y nosotros&lt;br /&gt;tercos guerreros envenenando todo&lt;br /&gt;como los perros venenosos que sí existen Federico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque todo esto sale de la palma de mi mano&lt;br /&gt;y existe mi amigo&lt;br /&gt;todo lo convierto en un pastel de calabazas y luego en un bosque y luego en huesos&lt;br /&gt;y esto no es Pamdale ni Tipón ni Yanahuara&lt;br /&gt;esto es el mar&lt;br /&gt;arrullando a la muerte&lt;br /&gt;la espuma que te abraza&lt;br /&gt;el trueno&lt;br /&gt;que en mil ronquidos te ensordece&lt;br /&gt;mi mano&lt;br /&gt;que te ama y te mata&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(De Cartas a Federico)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poeta &lt;strong&gt;LUIS CUADROS FALLA&lt;/strong&gt; (Perú)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-6258244521388145327?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/6258244521388145327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/angeles-forest-hwy-esta-oscuro-aqui.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6258244521388145327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/6258244521388145327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/09/angeles-forest-hwy-esta-oscuro-aqui.html' title=''/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7574214226091065977.post-3046285948148273716</id><published>2009-08-28T15:19:00.000-07:00</published><updated>2009-08-28T15:36:11.743-07:00</updated><title type='text'>NEZAHUALPILLI</title><content type='html'>NEZAHUALPILLI&lt;br /&gt;Sucesor de Nezahualcóyotl&lt;br /&gt;Sabio, Poeta y Gobernante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido en 1464 en Texcoco, ciudad capital del reino y señorío de Acolhuacan, en Nezahualpilli, hijo y sucesor de Nezahualcóyotl, se daban cita grandes cualidades de pensador, de sabio y de poeta y un exquisito don de gentes que durante toda su vida habrían de granjearle la amistad, la simpatía y la adhesión permanentes no sólo de sus súbditos sino de todos los reyes y señores que tenían la fortuna de tratar con él y aún las de los príncipes y señores de comarcas lejanas que acudían a Texcoco a solicitar su guía y sus consejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todos los príncipes que gobernaron a Texcoco, la metrópoli que en el siglo XV fue la gestora del gran resurgimiento de la antigua cultura tolteca, sólo Nezahualpilli habría de alcanzar las más altas cimas de grandeza y habría de situar su nombre justo al lado del de su padre y antecesor Nezahualcóyotl. Dicho de otra manera, que frente a Nezahualpilli, sólo su padre y antecesor Acolmitzli Nezahualcóyotl habría de alcanzar más fama y gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Legendarias fueron desde un principio las circunstancias del nacimiento así como las de la muerte de este príncipe. Desde su nacimiento cobró fama de hombre encantado y se dice de él que estando en su cuna sus amas lo veían en diferentes figuras de animales, unas veces en forma de león, en otras, en la forma de un águila en vuelo. Cuando sintió cercana la hora de su muerte se refugió en el sitio más alejado de su palacio de Tecpilpan y allí se fue consumiendo su vida, cada vez más inaccesible y cada vez más pensativo y distante. Su muerte se mantuvo en secreto y sus vasallos empezaron a afirmar que Nezahualpilli no había muerto sino que se había ido a reinar a las tierras del norte, de modo que la desaparición de su rey coincidía con el momento justo en el que se había dispuesto que fuese a gobernarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envuelto en la leyenda y el mito, quedó así para la posteridad el recuerdo del nacimiento y de la muerte de este príncipe a quien la historia conocería más tarde como gobernante,  sabio, poeta y orador, arquitecto y astrónomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualpilli comenzó a gobernar en Texcoco a la edad de 11 años y por designación directa de su padre y antecesor Nezahualcóyotl. A la muerte de éste y siendo todavía muy niño gobernó con la ayuda del noble Acapioltzin, quien lo aconsejó y lo guió en sus años de juventud. Al frente del principado de Texcoco, Nezahualpilli -el humanista, el poeta, el hombre que detestaba la guerra cuyos horrores cantará más tarde- tuvo que participar en varias campañas militares de conquista emprendidas por sus aliados, los aztecas, y siendo aún un joven capitán se distinguió en las guerras que se libraron  en contra de los totonacas y en la región de Oaxaca, y en contra también de los señoríos de Huexotzinco, Atlixco y Tlaxcala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justicia, Mujeres y Poesía&lt;br /&gt;Pero no sería en la guerra en donde Nezahualpilli cosecharía sus mejores glorias. Hombre justiciero y noble promulgó una serie de leyes, como lo había hecho su padre, a las cuales creyó de su deber someterse y cumplirlas aún a costa de seres allegados a él por lazos de sangre o por los lazos del amor y del afecto. Fue así como ocurrió en el caso que tuvo lugar cuando fue necesario adelantar la búsqueda de una mujer para que fuera su legítima esposa y señora de Texcoco. Para estos efectos Nezahualpilli había hecho venir a princesas y a hijas de personajes nobles que fueron llegando a Texcoco desde diversos lugares y desde los reinos vecinos. Finalmente, la decisión del príncipe Nezahualpilli recayó sobre la princesa Chalchiuhnenetzin, hija de Axacáyatl, rey y señor de México-Tenochtitlan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan agraciada y hermosa era Chalchiuhnenetzin que pronto llegó a ser la preferida de Nezahualpilli, pero aconteció también que por dentro y por debajo de tanta belleza y hermosura se ocultaba un corazón amante de cosas livianas y de placeres prohibidos, y fue así como comenzó “a dar en mil flaquezas y fue a dar que cualquier mancebo galán y gentilhombre acomodado a su gusto y afición, daba orden de aprovecharse de ella, y habiendo cumplido su deseo, los hacía matar. Luego mandaba a hacer figuras y estatuas de estos desgraciados amantes, a las cuales mandaba a adornar con ricas vestimentas y con joyas de oro y pedrería y las mandaba a poner en una sala a la ella asistía. Pronto fueron tantas las estatuas de los que así mató que casi llegó a llenar toda la sala. Cuando el rey pasaba a visitarla Chalchiuhnenetzin solía decirle que aquellas eran estatuas de sus dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los crímenes y las liviandades de la princesa fueron al fin descubiertos, y hechas las diligencia probatorias, Nezahualpilli, dolorido y perturbado, tuvo que aplicar justicia. Así, y pesar de que la princesa Chalchiuhnenetzin era hija de Axacáyatl, señor de  México-Tenochtitlan, tuvo que pagar con su vida sus crímenes, sus liviandades y su infidelidad al rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pararon aquí los pesares ni los percances amatorios del joven rey. Porque años después y habiendo ya contraído matrimonio habrían de sobrevenirle otros percances y  complicaciones que pondrían a prueba su celo por la justicia, su interés por la mujeres, lo mismo que su amor por la Poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las varias concubinas que tuvo Nezahualpilli sobresalía una a quien se le conocía con el sobrenombre de “la señora de Tula”, y quien literalmente le había robado el corazón al joven rey. A esta señora se le llamaba “la señora de Tula” no por su origen noble, pues era hija de un mercader, sino porque era tanta su sabiduría que llegaba a competir con el rey y con los más sabios de su reino, y era no sólo versada en la Poesía sino aventaja practicante de este noble arte. Fue gracias a la Poesía y a sus dones naturales como logró adueñarse de la voluntad del rey, hasta el punto de que sus menores caprichos llegaron a ser órdenes para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue precisamente de ella de quien vino a enamorarse Huexotzincatzin, el hijo mayor de Nezahualpilli. Fue él, de quien se dice que fue un buen poeta, quien compuso una sátira a “la señora de Tula” y ésta, versada en Poesía, compuso también una respuesta. Y así, sátira va y sátira viene, pasó a saberse todo y aponerse en tela de juicio. El asunto era traición al rey y quien tal cosa hacía merecía la pena de muerte. Grave asunto entre allegados, es verdad, y todos amantes de la Poesía, que se saldó con la pena de muerte, dolorosa pero inflexiblemente aplicada a Huexotzincatzin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Citemos, para cerrar este segmento de amores contrariados en la vida de Nezahualpilli en el cual se entrecruzan en forma constante Justicia, Amor y Poesía, el caso de una señora, esposa de un noble principal llamado Teanatzin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hallaba Nezahualpilli en uno de sus palacios en donde se daba una fiesta, y en ella, entre los invitados, estaba el noble Teanatzin. Para desgracia de todos, la esposa de éste tenía aficiones ocultas por el rey poeta, aficiones que se dio maneras de comunicárselas al rey en el curso de la fiesta. Y, fue así, como el señor de Texcoco se solazó con ella.. Hasta ahí todo iba bien, hasta cuando Nezahualpilli se enteró de que la señora era casada. La señora de Teanatzin había cometido adulterio y había incitado al rey a cometer también aquel crimen horrendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aplicó la justicia, que en aquellos casos consistía en la muerte de la mujer, pero no paró allí el asunto porque, contrario a todo lo que pudiera pensarse y gracias otra vez a la providencial intervención de la Poesía, esta historia no sólo tuvo un segundo acto sino algo que podría catalogarse como un final feliz. Algo que tiene mucho que ver con la forma en que la Justicia, las Mujeres y la Poesía se entrecruzan en esta historia y a todo lo largo y ancho de la vida de Nezahualpilli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Teanatzin, que amaba a su mujer a pesar de la afrenta que había recibido, cuando se enteró del desenlace llegó a afirmar que si ya que el rey se había aprovechado de ella  entonces por qué se la había matado? Que más razón era que se la dejara con vida y no perder, como perdía, a una mujer que tanto amaba. Nezahualpilli, ofendido al conocer esta respuesta que le pareció que provenía de “poca estimación de la honra del rey”, puso en prisión a Teanatzin, y es aquí en donde interviene de nuevo la Poesía para darle una salida y un mejor remate a este incidente porque Teanatzin, también poeta, viéndose en tan larga y oscura prisión compuso un canto en el que presentaba todos sus trabajos y tragedia. Luego, por negociación que hizo con los músicos del rey, que eran sus amigos, se dieron modos para cantarlo en unas fiestas que el rey daba en sus palacios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba tan bien compuesto el canto, relataba las cosas con palabras tan vívidas y exactas que movieron el ánimo y la voluntad del rey quien ordenó dejar en libertad a Teanatzin. En estos, como en muchos otros casos, la vida de Nezahualpilli estuvo siempre ligada a la Poesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor de la Paz y de la Poesía, de la Escuela del Canto y de las Flores, Nezahualpilli no pudo menos que atender las guerras de conquistas emprendidas por sus aliados los aztecas. La vida era muy compleja en su tiempo, y le tocó vivir circunstancias adversas y hasta contradictorias tal como a su padre Nezahualcóyotl le había tocado vivirlas. Le tocó asumir con frecuencia posturas que parecían que parecían opuestas. En materia de religión, por ejemplo, le correspondió consagrar un templo que a instigación de los aztecas se había comenzado a erigir en Texcoco para honrar a Huitzilopochtli, siendo que en lo más profundo de su corazón y de su espíritu cultivaba las tradiciones religiosas de origen tolteca y éstas ordenaban seguir y adorar a Tloque Nahuaque, Dios Único, el No Visto, el Dador de la Vida, el Dueño del Cerca y del Junto, el Intocable e Inasible, como el viento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualpilli fue, por encima de todo, cultivador en su corazón de la fe en Tloque Nahuaque, el Unico, el Dador de la Vida, el Dueño del Cerca y del Junto, A Quien tendremos que volver cuando llegue el día inevitable y cuando nos toque regresar a rendir cuentas a la Región del Misterio, al País de los que no tienen Cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantor de la Guerra&lt;br /&gt;Poco, en realidad, fue lo que se salvó de la obra de Nezahualpilli de la destrucción general que sobrevino con la llegada de los españoles. Sin embargo, las crónicas y los antiguos cantares mejicanos ponderan sus dotes de gobernante y de cuicapicqui, es decir, de forjador de poesía. Si de Acolmitzli Nezahualcóyotl se tiene la certeza de que escribió cerca de treinta composiciones, de Nezahualpilli sólo conocemos una elegía que compuso para referirse a un hecho histórico como es el de la muerte de los príncipes Macuilmalinatzin y Tlacahuepan durante la guerra de Huexotzinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este canto, reflejo de la sabiduría del poeta adorador de Tloque Nahuaque y que contemplaba los astros, sabemos que fue conocido bajo el título de nenahualizcuícatl, es decir, como “canto que declara traiciones y engaños”, sobre todo cuando se refiere al engaño de la guerra que trajo consigo la muerte de los príncipes aztecas, entrañables amigos del poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tristeza del canto se hace evidente con una visión deslumbrante de la guerra, el agua y el fuego, el florido licor que embriaga en la región del humo, allí en donde el águila grita y el tigre incita a la lucha. En este poema Nezahualpilli se erige como pintor extraordinario de la guerra, pero no con la intención de hacer apología ni explicación de estas luchas emprendidas por sus aliados aztecas. Para él la guerra es embriaguez. Los guerreros exclaman “una y otra vez bebo el licor floreciente… ¡sea distribuido entre ellos la flor del néctar precioso…!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo del poema los que combaten reciben el nombre de cuextecas, en alusión a un mito que relata la embriaguez casi crónica de ese pueblo por razones del mandato de los dioses. La embriaguez desfigura los rostros, la guerra también, y la guerra acaba con todo. La guerra es destrucción irremediable de jades y de plumas, símbolos de todo lo bello. “Embriagados por la muerte están los guerreros”, son como cuextecas, cegados por el licor florido, su oficio es matar y morir. En la guerra el hombre se cubre de gloria, pero en ella también mueren los amigos. Los que eran dueños de las flores tienen que marcharse a la región del misterio. Ensangrentados, sus rostros se tornan amarillos y antes de ser llevados a la pira, se les baña con el licor florido de la guerra. Estaban embriagados, y se les embriagaba una vez más. El águila grita y el tigre gime. En medio de la danza de la muerte, los amigos se van yendo a la región del misterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualpilli recuerda todo esto, y al recordarlo llora. Con la imagen del fuego y del agua que es la guerra en su corazón, él también se siente embriagado, invadido por el licor que engendra la muerte. En la evocación de la guerra y del final de sus amigos Macuilmalinatzin y Tlacahuepan el príncipe de Texcoco nos dejó un cuadro extraordinario de lo que habría de ser el destino impostergable de los antiguos pueblos mejicanos, y nos dejó también su condena de esas luchas que son destrucción de jades y de plumas de quetzal y de rostros humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualpilli, el poeta, el gobernante, el inventor de cantos, el asiduo consultor de las estrellas, en donde impera la paz y vive Tloque Nahuaque, en ese poema suyo nos ha legado un mensaje: su doliente rechazo a la guerra y a toda formas de violencia que se utilizan como instrumento para resolver los conflictos, mensaje que adquiere una mayor dimensión si lo contextualizamos en el ambiente de guerra -guerra permanente, guerra destino y guerra misión- en el que fue concebido y que todavía mantiene su sentido, su racionalidad y su carácter perentorio para nosotros que aún no hemos aprendido a vivir libres de la embriaguez que ha concebido el hombre para avasallar a los pueblos, para la destrucción de libertades y culturas y para la destrucción del hombre, del otro hombre, cuando piensa distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, demos paso al poeta para asistir con él al espectáculo que implica el horror de la guerra y para asistir con él y acompañarle en sus requisitorias en favor de la Justicia y en favor de la Poesía y de la Paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CANTO DE NEZAHUALPILLI&lt;br /&gt;(Así Vino a Perecer Huexotzinco)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy embriagado,&lt;br /&gt;está embriagado mi corazón:&lt;br /&gt;Se yergue la aurora,&lt;br /&gt;ya canta el ave zacuán&lt;br /&gt;sobre el vallado de escudos,&lt;br /&gt;sobre el vallado de dardos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alégrate tú, Tlacahuepan,&lt;br /&gt;tú, nuestro vecino, cabeza rapada,&lt;br /&gt;como cuexteca de cabeza rapada.&lt;br /&gt;Embriagado con licor de aguas floridas,&lt;br /&gt;allá en la orilla del agua de los pájaros,&lt;br /&gt;cabeza rapada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jades y las plumas de quetzal&lt;br /&gt;con piedras han sido destruidos,&lt;br /&gt;mis grandes señores,&lt;br /&gt;los embriagados por la muerte,&lt;br /&gt;allá en las sementeras acuáticas,&lt;br /&gt;en la orilla del agua,&lt;br /&gt;los mejicanos en la región de los magueyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El águila grita,&lt;br /&gt;el jaguar da gemidos,&lt;br /&gt;oh, tú, mi príncipe, Macuilmalinalli,&lt;br /&gt;allí, en la región del humo,&lt;br /&gt;en la tierra del color rojo&lt;br /&gt;rectamente los mejicanos&lt;br /&gt;hacen la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy embriagado, yo cuexteca,&lt;br /&gt;yo de florida cabellera rapada,&lt;br /&gt;una y otra vez bebo el licor floreciente.&lt;br /&gt;Que se distribuya el florido néctar precioso,&lt;br /&gt;oh hijo mío,&lt;br /&gt;tú, hombre joven y fuerte,&lt;br /&gt;yo palidezco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por donde se extienden las aguas divinas,&lt;br /&gt;allí están enardecidos,&lt;br /&gt;embriagados los mejicanos&lt;br /&gt;con el florido licor de los dioses.&lt;br /&gt;Al chichimeca yo ahora recuerdo,&lt;br /&gt;por esto sólo me aflijo.&lt;br /&gt;Por esto yo gimo, yo Nezahualpilli,&lt;br /&gt;yo ahora lo recuerdo.&lt;br /&gt;Sólo allá está,&lt;br /&gt;donde abren sus corolas las flores de guerra&lt;br /&gt;yo lo recuerdo y por eso ahora lloro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre los cascabeles Chailtzin,&lt;br /&gt;en el interior de las aguas se espanta.&lt;br /&gt;Ixtlilcuecháhuac con esto muestra arrogancia,&lt;br /&gt;se adueña de las plumas de quetzal,&lt;br /&gt;de las frías turquesas se adueña el cuextécatl.&lt;br /&gt;Ante el rostro del agua, dentro de la guerra,&lt;br /&gt;en el ardor del agua y el fuego,&lt;br /&gt;sobre nosotros con furia se yergue Ixtlilotoncochotzin,&lt;br /&gt;por esto se muestra arrogante,&lt;br /&gt;se apodera de los plumajes de quetzal,&lt;br /&gt;de las frías turquesas se adueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anda volando el ave de plumas finas,&lt;br /&gt;Tlacahuepatzin, mi poseedor de las flores,&lt;br /&gt;como si fueran conejos los persigue el joven fuerte,&lt;br /&gt;el cuexteca en la región de los magueyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el interior del agua cantan,&lt;br /&gt;dan voces las flores divinas.&lt;br /&gt;Se embriagan, dan gritos,&lt;br /&gt;los príncipes que parecen aves preciosas,&lt;br /&gt;los cuextecas en la región de los magueyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros padres se han embriagado,&lt;br /&gt;embriaguez de la fuerza.&lt;br /&gt;¡Comience la danza!&lt;br /&gt;A su casa se han ido los dueños de las flores ajadas,&lt;br /&gt;los poseedores de los escudos de plumas,&lt;br /&gt;los que guardan las alturas,&lt;br /&gt;los que hacen prisioneros vivientes,&lt;br /&gt;ya danzan.&lt;br /&gt;Arruinados se van los dueños de las flores ajadas,&lt;br /&gt;los poseedores de los escudos de plumas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ensangrentado va mi príncipe,&lt;br /&gt;amarillo señor nuestro de los cuextecas,&lt;br /&gt;el ataviado con faldellín color de zapote,&lt;br /&gt;Tlacahuepan se cubre de gloria,&lt;br /&gt;en la región misteriosa donde de algún modo se existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la flor del licor de la guerra&lt;br /&gt;se ha embriagado mi príncipe,&lt;br /&gt;amarillo señor nuestro de los cuextecas.&lt;br /&gt;Matlaccuiatzin se baña con el licor florido de guerra,&lt;br /&gt;juntos se van a donde de algún modo se existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haz ya resonar&lt;br /&gt;la trompeta de los tigres,&lt;br /&gt;el águila está dando gritos&lt;br /&gt;sobre mi piedra donde se hace el combate,&lt;br /&gt;por encima de los señores.&lt;br /&gt;Ya se van los ancianos,&lt;br /&gt;los cuextecas están embriagados&lt;br /&gt;con el licor florido de los escudos,&lt;br /&gt;se hace el baile de Atlixco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haz resonar tu tambor de turquesas,&lt;br /&gt;maguey embriagado con agua florida,&lt;br /&gt;tu collar de flores,&lt;br /&gt;tu penacho de plumas de garza,&lt;br /&gt;tú el del cuerpo pintado.&lt;br /&gt;Ya lo oyen, ya acompañan&lt;br /&gt;las aves de cabeza florida,&lt;br /&gt;al joven fuerte,&lt;br /&gt;al dueños de los escudos de tigre que ha regresado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi corazón está triste,&lt;br /&gt;soy el joven Nezahualpilli.&lt;br /&gt;Busco a mis capitanes,&lt;br /&gt;se ha ido el señor,&lt;br /&gt;quetzal floreciente,&lt;br /&gt;se ha ido el joven y fuerte guerrero,&lt;br /&gt;el azul del cielo es sus casa.&lt;br /&gt;¿Acaso vienen Tlatohuetzin y Acapipíyol&lt;br /&gt;a beber el florido licor&lt;br /&gt;aquí donde lloro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualpilli, señor y príncipe de Texcoco, reinó durante cuarenta y cuatro años, al cabo de los cuales murió de pena por ciertas pesadumbres que tuvo, especialmente por la gran soberbia de Motecuhzoma, su primo y a quien había ayudado a entronizar, que había utilizado contra él ciertas deslealtades y traiciones. Murió Nezahualpilli en 1515,&lt;br /&gt;a la edad de cincuenta y un años, muy pocos en realidad comparados con los que habían vivido sus pasados. Desde entonces el aura de leyenda que lo había acompañado durante toda su vida no hizo más que aumentar: algunos lo habían visto partir para los lejanos reinos del Norte desde donde hacía mucho tiempo había sido invitado a gobernar. Otros lo vieron entrar en una cueva, y parecía flotar, parecía ir como encantado, en una cueva en cuyas afueras lo esperan todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarcisio Agramonte Ordóñez&lt;br /&gt;Bogotá, D. C., Colombia&lt;br /&gt;30 de septiembre de 2008&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7574214226091065977-3046285948148273716?l=urrakatextos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://urrakatextos.blogspot.com/feeds/3046285948148273716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/08/nezahualpilli.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3046285948148273716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7574214226091065977/posts/default/3046285948148273716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://urrakatextos.blogspot.com/2009/08/nezahualpilli.html' title='NEZAHUALPILLI'/><author><name>Juan Carlos Céspedes (Siddartha)</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08472310319577692650</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/-Ff1YRFBB7Ho/Tx9TDt3j8GI/AAAAAAAAGHQ/ne7K--U-skU/s220/124.bmp'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
